VOLVIÓ A EXPONER DESPUÉS DE MUCHO TIEMPO
Son conmovedores las “Intimidades” de Carolina Lockwood
Las obras responden a tres ejes: Memoria, Sanación y Amor. Se podrá visitar hasta el próximo viernes (28 de junio) en Casa Bachmann. Comparte sala con Fernanda Ungar.
Cosa rara en los últimos días, hay Sol en Bariloche al menos por unas horas. Entonces, cobra sentido la expresión “colgar la ropa afuera” que Carolina Lockwood utiliza en la conversación y que, además, está presente en la muestra a través una obra que, en efecto, evoca un cordel con prendas que intentan perder humedad a pesar del clima. No por nada la exposición se titula “Intimidades”.
“Es una muestra de muchos años de laburo”, le dijo la artista al que firma mientras efectivamente, algo de luz solar ingresaba por las ventanas de la Casa Bachmann. “Tenía todo sin terminar en el taller, pensé en terminarlo y mostrarlo, porque hacía mucho que no hacía una muestra sola, aunque comparto sala”. Es que en parte del espacio está a disposición del público “Piel umbral”, de Fernanda Ungar.
El segmento de Carolina “tiene distintos ejes, pero los materiales y las formas se unen con cosas mías muy viejas, aunque eso lo vi después”, admitió. “Uno de los ejes es la Memoria y otro es la Sanación del cuerpo, como si imaginara un cuerpo distinto a través de rituales de sanación”, graficó. “Y el otro es el Amor, historias de amores que ya fueron, de limpieza y buen recuerdo, porque el amor no se termina, por más que la relación sí”.
Además de las temáticas expresas, “hay varias (obras) que tienen como ropa colgando y de ahí nace el título de la muestra: Intimidades. Sale de fotos que saqué en Chiloé de ropa colgando, porque siempre me pega eso: veo la ropa colgada y me imagino quién vive ahí, todas las historias y la mía propia”, compartió la artista. “Mi mamá siempre decía que a ella le encantaba colgar la ropa afuera y ese hecho también es un ritual. Cuando veo ropa de otro o mía entro en un viaje. Esa (señala) se llama Trapitos a la Luna, tiene que ver con ropa colgada y cada uno ve cosas distintas”. Otros dos trabajos están en la misma sintonía.

Después de un largo paréntesis, la artista volvió a exponer. Foto: Matías Garay.
Cuando Carolina afirma que comparte intimidades, habla muy en serio. En el eje Memoria “está esa obra (vuelve a señalar) que tiene frases en cada cofre, dichos de mi mamá que me aparecen y aparecieron durante muchos años. Ella murió hace 10, pero a esta obra la imaginé antes de que ella muriera con Alzheimer”, compartió. “Sus frases o dichos me venían, entonces antes de que muriera le pedí que escribiera varios y fui calcando su letra para meterla en distintos cofres”. Pequeños, pero significativos.

Los cofres que encierran frases. Foto: Matías Garay.
Memoria de corto y también, de largo plazo. Otra propuesta “tiene las cartas de mis padres cuando se conocieron, las encontramos cuando murieron y a esta foto, la tomé en el último almuerzo con ellos. Fue en el río de la Plata, está sobreexpuesta, pero me encantó. En las velas (de embarcaciones que se recortan sobre el horizonte fluvial) están fragmentos de sus cartas que se escribieron durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se conocieron. Tiene una cosa bastante personal”. Definitivamente, “Intimidades”.
Hacía rato que Carolina Lockwood no exponía y tenía sus razones. “Primero tuve un alejamiento de todo el mundo de mostrar, me aparté”, confirmó. “No quise mostrar más porque había cosas que no me cerraban. Me sigue pasando, porque yo quiero hacer lo que quiero hacer, no entrar en ningún formato ni en ningún nada”, resaltó. La artista se cansó de “mandar mucho a salones y que te rechacen o que te devuelvan las obras rotas”.
No obstante, “seguí haciendo, tenía obra en distintos ejes y me gustó juntarlos. Cuando empecé a ver, hice una lista y dije: Ok, voy a mostrar. Incluso para arrancar después con otras cosas que ya tengo en mente”, adelantó. Que comparta La Bachmann hasta el próximo viernes (28 de junio) con su colega es un hecho fortuito, a raíz de la gran demanda que existe para exponer.
“Al principio yo decía que no me iba a entrar, porque para mí está muy junto todo y me gusta tener más espacio, pero después acepté”, compartió Carolina. “Es lo que hay y bueno, la verdad fue súper positivo compartir, porque nos repartimos las tareas: la inauguración y quién convoca a quién. Eso estuvo bueno. Nos separamos en las dos salas, salió de casualidad, pero funcionó”, resaltó.
Después de años puertas adentro, salir una vez más a la palestra “es fuerte. El día de la inauguración estaba eufórica, hablé con mi hermana que está en Canadá y me dijo que me escuchaba otra voz”, ilustró. “En un punto, para mí esto es re importante, siento que la obra se completa con la mirada del otro y si lo tengo guardado en estantes o sin terminar… No es que necesite que el otro me diga, pero sí no quedaría en mí como si no hiciera nada. Todo bien, pero para algo uno hace”, señaló. Quedan pocos días para conectar con las “Intimidades” de Carolina Lockwood, que como se verá, son conmovedoras.