¿QUIÉN CUIDA A NUESTROS MAYORES?
Una mujer se fracturó en una residencia de personas mayores y estuvo más de 24 horas sin asistencia
Una mujer que estaba alojada en una residencia de ancianos se fracturó la mano al caer de la cama y los responsables del establecimiento no gestionaron asistencia médica ni informaron el hecho a sus familiares.
Con la finalidad de trasladarla a un chequeo médico de rutina, allegados de la mujer se presentaron en la residencia para buscarla y trasladarla al centro médico, momento en el que se enteraron de que había sufrido una caída.
La mujer tenía una inflamación prominente, claras muestras de dolor y un hematoma llamativo, aunque las autoridades de la residencia Marité -ubicada en el ingreso al barrio Valleverde- minimizaron el episodio y no le suministraron calmantes ni asistencia médica.
Los familiares de la mujer dialogaron con “El Cordillerano” y aseguraron que analizan la presentación formal de una denuncia, en la que “no solo podríamos describir el último episodio, sino otros que ocurrieron durante los últimos meses”.
La gravedad del último caso generó la desvinculación de la mujer con la residencia de ancianos, aunque la medida molestó a los responsables del lugar quienes -con insultos y agravios- hicieron saber su malestar a los familiares de la mujer.
“El Cordillerano” se comunicó con una de las encargadas de la residencia, quien optó por no hacer declaraciones al respecto. Consultada acerca de la fractura que sufrió la mujer, aseguró que el sitio “tiene un médico que realiza chequeos periódicos". Sin embargo, el facultativo no detectó la lesión ósea que padeció la mujer, quien tuvo que ser enyesada para sanar la fractura.
La propietaria, por su parte, aseguró que "fue un accidente" y que en un geriátrico "ocurren a menudo". Dijo que la mujer sufrió la caída durante la madrugada y recién al día siguiente evidenció las secuelas del episodio, aunque el accidente ocurrió un domingo y recién el martes fue asistida.