CONTROLAN FRECUENCIAS Y UNIDADES DE MI BUS
Inspeccionan colectivos: “No tuvimos que sacar ninguno de circulación, pero hay deterioro”
Durante esta semana, el área de Tránsito y Transporte reforzó las inspecciones oculares de las unidades de Mi Bus. Aunque el objetivo principal de las mismas es relevar el cumplimiento de las paradas y los horarios de salida de las cabeceras, también se controlan las condiciones de seguridad de los vehículos. “Pasamos de 2 inspectores a 6, pero sigue siendo poco”, señalaron desde la Municipalidad.
En diálogo con El Cordillerano, el titular de Tránsito y Transporte de Bariloche, Daniel Pincheira, aseguró que “siempre se hacen inspecciones, son semanales, pero ahora pusimos más efectivos”. El funcionario detalló que se está evaluando el cumplimiento de las paradas y la frecuencia, “o sea que estén parados en las cabeceras en los lugares que corresponde”, y agregó que también “se observa si los choferes alcanzan a tener sus 15 de minutos de descanso antes de cada salida o si debido a las demoras directamente deben volver a salir al rondín”.

Otro de los puntos que se evalúan y se consignan en las actas diarias que está reuniendo el área municipal es la seguridad interna de los vehículos, esto incluye que los vidrios no estén rotos, que haya matafuegos, control de cubiertas y portación de cadenas.
El pasado martes este medio recibió videos de usuarios en los que se veía a un colectivo de la línea 50 “patinando” en plena Bustillo; al respecto Pincheira mencionó que “a los 50, la empresa les está colocando ruedas con taco, que son las que usan los colectivos de larga distancia y que serían mejores para la nieve”, y añadió que el control municipal se concentra en chequear “que todos los colectivos lleven las cadenas para colocarlas ni bien sea necesario hacerlo”.
Sobre el estado interno de las unidades de Mi Bus, el responsable municipal aseguró: “No encontramos irregularidades que impliquen tener que sacar un colectivo de servicio”, y añadió que él mismo se sumó a las inspecciones oculares. Por otra parte, reconoció que “algunas sí tienen deterioro por el uso, pero entendemos que la empresa también hace controles para subsanar estas cosas”.

Una de las quejas de los usuarios más intensificadas durante el invierno es la falta de cumplimiento de las paradas de cada línea. Entre las situaciones más evidentes, sobresale la situación de las líneas 60 y 61; al respecto los vecinos de El Frutillar aseguran que esperan más de una hora y que muchas veces el colectivo los deja “pagando“ en las garitas y no se detiene para llevarlos.
Pincheira planteó que las demoras “no siempre son total responsabilidad de la empresa” y señaló que “también tienen que ver con el estado de las calles y el tránsito que aumenta muchísimo en temporada”.
El funcionario detalló que este invierno se triplicó el número de inspectores pero que tampoco es suficiente: “Nosotros teníamos dos inspectores diarios trabajando en las unidades y hoy tenemos seis dando vueltas en los colectivos y cabeceras; que tampoco alcanzan, incluso estos mismos inspectores hacen trabajo en la base haciendo la verificación inicial”.
Por último, Pincheira anticipó a este medio que, el martes a las 13:30, el área que encabeza presentará un informe con el resultado de las inspecciones ante la Comisión de Seguimiento del Transporte Público de Pasajeros que preside la vicejefa de Gabinete, Gabriela Rosemberg, y que también integran dos concejales, el gerente general de la empresa y el representante gremial de la UTA.
Allí se evaluarán las recomendaciones e indicaciones a incorporar tanto para el eje de horarios y frecuencias como para acondicionamientos y fortalecimiento de la seguridad interna de los vehículos.