Fantástica travesía sobre el glaciar Alerce
Los meses de marzo y abril son ideales para emprender el cruce entre los refugios Agostino Rocca y Otto Meiling, por el glaciar Alerce del monte Tronador. La excursión es muy demandada por residentes y turistas y generalmente se lleva a cabo con un guía de montaña.
Por Toncek Arko
“La travesía se realiza durante todos los veranos, desde noviembre hasta abril. En los primeros meses hay que hacerlo encordado y con numerosas precauciones, ya que las grietas suelen estar tapadas por la nieve. Pero a partir de febrero el glaciar adquiere la categoría de ablación (sin nieve) y ello facilita su tránsito”, explicó Mauricio Cadillo, uno de los guías de montaña que todos los veranos trabaja en Tronador.
La excursión demanda 3 días y puede hacerse desde el refugio Meiling al Rocca, o viceversa. Además del equipo habitual de tránsito en montaña es necesario tener botitas de trekking con crampones, un arnés de seguro, casco y guantes. También cuerda y piqueta, en caso de tener nieve el glaciar. En los grupos comerciales los guías siempre llevan una cuerda y piqueta por seguridad y proveen el equipo técnico a los caminantes.
Tomás Wyse realizó la excursión con un grupo de amigos residentes en Villa Cañas, al sur de Santa Fe. “Nos gusta mucho caminar por las montañas y conocemos varios refugios aledaños a Bariloche. También venimos a esquiar en invierno”, dijo.
Explicó que la excursión la realizó con el grupo de 7 matrimonios que a lo largo del año organiza diversas actividades deportivas, en general de ciclismo, natación y running. “Durante los veranos hacemos circuitos en bicicleta y cruzamos dos veces la cordillera de los Andes. También salidas de trekking por Salta, Mendoza y Neuquén, donde subimos el Lanín”, afirmó.
Sobre la travesía dijo que “fue magnífica”. “Subimos al refugio Agostino Rocca desde Pampa Linda. Al día siguiente vinieron desde el refugio Meiling nuestros dos guías de montaña, Dante Alegría y Mauricio Cadillo. Con ellos hicimos la travesía por el glaciar. Tuvimos buen tiempo y el marco es imponente con los picos del Tronador y sus cascadas, lo mismo que las vistas desde el refugio Rocca. Pernoctamos en el refugio Otto Meiling, donde también nos atendieron muy bien”, detalló.