SEGÚN LUCHEMOS POR LA VIDA
Accidentes de tránsito: adultos mayores tiene más posibilidades de ser víctimas fatales
En la vía pública mucho se habla de los peligros que afectan a los jóvenes en el tránsito. Sin embargo, en el otro extremo de las edades, adultos mayores resultan víctimas. El 18% de las víctimas fatales en el tránsito, son personas que superan los 60 años. Sin duda una cifra importante, si se tiene en cuenta que son menos los habitantes de dicha edad.
Las estadísticas demuestran que en caso de ser atropellados o chocar al volante o como pasajeros, tienen una probabilidad tres veces y media mayor de ser víctimas fatales. La razón es la fragilidad de su cuerpo y la lentitud y posibilidades de recuperación de sus tejidos, condiciones que se van perdiendo con la edad, se explica desde la información que brinda Luchemos por la Vida.
Se asegura desde la asociación, que existen diferencias entre los peatones y conductores más jóvenes y los mayores, ya que estos últimos, especialmente, a partir de los setenta años de edad, están sujetos con mucha frecuencia a deficiencias cognitivas, motoras y sensoperceptivas que afectan sus capacidades, a medida que envejecen, por lo que están en mayor riesgo en la vía pública.
Asimismo explican que al momento de caminar por las calles o de conducir un vehículo, estos cambios redundan en mayor peligro. Por ejemplo, la pérdida de memoria, la reducción de la atención, la lentificación en sus reacciones psicomotoras, la declinación de la agudeza visual y la visión nocturna y más lentitud en el juzgamiento rápido de las situaciones, son secuelas frecuentes del envejecimiento. Además, las personas de más edad tienen mayor posibilidad de tener dolencias crónicas y/o estar bajo medicación, lo que puede afectar de manera adversa su capacidad de conducir y de transitar como peatones.
Los especialistas dicen que transitar es un derecho y es importante promover la movilidad con seguridad. Los peatones en general, y en particular los adultos mayores, necesitan veredas seguras e iluminadas, libres de obstáculos, rampas para el descenso a la calzada en las sendas peatonales, señalización vertical y horizontal clara, nombres de calles bien visibles y semaforización en zonas de alto tránsito, entre otras condiciones para su protección.
Pero la medida que están promoviendo actualmente en el mundo, Naciones Unidas y OMS, en las zonas urbanas es la reducción de la velocidad a 30 km/h en todas las calles, ya que se considera que dicha medida contribuye fuertemente a disminuir las lesiones graves y las muertes de los más vulnerables en el tránsito, generando ciudades más seguras, verdes y habitables. En Argentina, por su pedido, Luchemos por la Vida, junto con Madres del Dolor, están impulsándolo en todo el país.
Por último explican que también resulta imprescindible hacer cumplir la ley para que todos los conductores otorguen siempre la prioridad a los peatones que cruzan correctamente la calzada por las esquinas o sendas peatonales, y con el semáforo a su favor donde lo hay, tal cual lo establecen las leyes de tránsito.