POR DESTINAR A OTROS FINES EL QUIRÓFANO MÓVIL DE NACIÓN
“Esto no es lo que uno espera del intendente Gennuso y de los responsables del área de Zoonosis”
Hace algunos días los medios de comunicación pusieron el foco de la información en las divergencias surgidas entre autoridades nacionales y municipales acerca del control de la fauna urbana.
En primer lugar porque el quirófano móvil, que en su momento fue enviado por Nación, ha sido destinado a otros fines y además por la falta de justificación ante el uso de 300 frascos de ketamina.
Leandro Costa Brutten, quien tomó este tema y lo llevó a la Justicia, fue entrevistado en el programa "El Expreso Periodístico" por El Cordillerano Radio (FM 93.7). Sobre el tema dijo, “uno cuando ingresa en las redes sociales puede ver que Esquel, Viedma, Campana, Río Grande y muchas otras localidades están con sus quirófanos móviles funcionando, dando turnos y realizando castraciones”. En Bariloche esto no sucede, "por decisión política se desarticuló esta estructura móvil que la habían entregado en comodato y totalmente equipada”.
Agregó, “se le quitaron todos los elementos específicos para que pueda tener capacidad de ir a un barrio y llevar adelante una estrategia dentro de un plan de control de perros y gatos y obviamente que hay otros temas relacionados”.
No hay forma de llegar a un barrio sin esta estructura “uno espera que este plan se fortalezca y se generen nuevos puntos, un mayor compromiso pero no que el área desarticule esta herramienta”.
A partir de ahí surgieron situaciones que llaman la atención, “tomamos conocimiento que no se rinde el uso de una droga que se usa de anestésico veterinario y que tiene propiedades alucinógenas, por eso tiene un control”.
Detalló, “hay un seguimiento de cada frasco en cuanto a cómo lo entregan, quién se hace responsable y la baja, eso se coordina a través de SENASA, eso hasta ahora está incumplido y se debe investigar, porque es algo muy grave”.
Esta información tomó estado público en base a un reclamo: “justo en la zona de Las Chacras, donde hay que asistir por la cantidad de perros en la calle y que la gente espera que llegue la asistencia veterinaria, es donde llegó un móvil totalmente desarmado para que personal de Tránsito lo utilice de manera transitoria”. Dijo, “esto no es lo que uno espera del intendente Gennuso y de los responsables del área de Zoonosis”.
Agregó, “acá hubo una decisión política de desarticular esta estructura, la persona que está a cargo, Cuatrín, empezó a plantear que no iban a ir más a los barrios y eso obliga a la gente a acercarse al área de Zoonosis con el animalito para que te atiendan”.
Afirmó, “la gente que cobra sueldos y es responsable de un área, desarticula y no responde, los que son de a pie, que tienen compromisos, que se levantan a las cuatro de la mañana cuando se enteran que atropellaron a un perrito, ellos sí están movilizados y activos, o sea que vivimos en el reino del revés”.
Habló del responsable de Sanidad Animal del municipio, "el veterinario Jorge Cuatrín no figura como matriculado en el Colegio de Veterinarios de Río Negro, eso llama la atención porque expone el nivel de improvisación de esta gestión”. Tiran para abajo lo que debe ir para arriba agregó.
“Cuando esta área era menos que dirección, solo un departamento, llamaron a concurso desde el municipio ¿Qué se pedía para ocupar el área? Un veterinario que tenga su matrícula vigente”, recodó.
Dijo, “ante la falta de rendición de la ketamina, los argumentos que dieron son por falta de personal, pero Gennuso se ufana de haber subido un 40 por ciento la planta política, y los que están en los cargos dicen que no hay gente”.
Debido a la pandemia son muchas las áreas que han trabajado de manera reducida, por personal en edades de riesgo o contagios. “Supongamos que para que no se contagie la persona que realiza las castraciones suspendemos la atención, pero desarmar el quirófano móvil, mandarlo a Tránsito y desplotearlo, me parece que no es por una situación de emergencia”.