Gambito de Dama, la miniserie que es furor en Netflix, y una referente argentina
La serie del momento en la plataforma de streaming ya es un éxito global y se encuentra en el primer lugar de las más vistas en la Argentina.
Drama de época ambientado en los '60 y basado en la novela de Walter Tevis de 1983 del mismo nombre, cuenta las aventuras y desventuras de Elizabeth Harmon, Beth, una niña huérfana prodigio que se convierte en una estrella global del ajedrez en tiempos en que los mundiales de este deporte se transmitían por televisión y atraían la atención de propios y extraños.
La Gambito de dama argentina
Claudia Amura es la Gambito de Dama argentina. Gran Maestro Femenino de ajedrez (solo hay otra en Argentina).
Nació hace 50 años en el Hospital Argerich, a dos cuadras del Parque Lezama, en La Boca, lo que explica, dice, "su fanatismo", y no habla de alfiles y torres sino del cuadro de fútbol de sus amores. Es hija de Luis Amura y Bersabet Gramajo. Padre político, llegó a diputado nacional por la democracia cristiana; mamá ama de casa. A la escuela faltaba mucho (recién terminó el secundario a los 40) y no había carreras en los recreos sino por las escaleras del Banco Ciudad, donde se jugaban algunos de los torneos.
A lo largo de su carrera ganó el Campeonato Argentino femenino de ajedrez en 1985, 1987, 1988, 1989 y 2014, cuando reapareciese algún tiempo antes tras un período de retiro. Representó a la Argentina en ocho Juegos Olímpicos desarrollados en 1988, 1990, 1992, 1994, 1998, 2008, 2010, 2014, 2016 y 2018.
A lo largo de su trascendente historial también enfrentó a los ex campeones del mundo masculinos Mikhail Tal, Gari Kaspárov, Ruslán Ponomarov y Anatoli Kárpov y a las campeonas mundiales femeninas Susan Polgar, Xie Jun y Antoaneta Stefanova.
Si bien en el ajedrez hay un claro predominio social de los hombres, casi “machista”, al decir de Claudia Amura, porque es el sexo de la mayor parte de los jugadores, dirigentes, entrenadores y árbitros, considera que la rivalidad entre personas, en una actividad individual como ésa “la crea la sociedad como en todos los deportes”, señaló durante una entrevista que le hicieran, oportunidad en la que añadió que “es una cuestión prácticamente comercial, a mi entender, pero es muy natural en nuestra sociedad generar rivalidad”.
Tras puntualizar que no hace de ello una lucha de género, precisó que los premios y cachet para las mujeres son menores, tema que dio hace no mucho una dura presentación de varias ajedrecistas ante la Federación Argentina de ese deporte, aclaró: “Yo desde mi lugar intento dar batalla pero no por ser mujer, sino porque creo en las cosas justas. En China, Rusia y tantos otros países no es así, al contrario, la mujer tiene mejores oportunidades, en realidad está a la par del hombre”.