2020-11-12

PREFERENCIAS CULTURALES DE GONZALO DE ESTRADA

En casa de bibliotecario, cine de acción y aventuras

El directivo de la biblioteca más importante de la cordillera se aparta de los libros cuando necesita desconexión. “Black spot”; “La casa de papel” y “Aquarius”, algunos de los títulos que consiguieron seducirlo.

¿En casa de herrero? Podría arriesgarse que el apasionado presidente de la biblioteca más importante de la zona accede a la cultura principalmente a través de libros, pero no es el caso. En la intimidad de su hogar y lejos de los estantes, Gonzalo de Estrada prefiere disfrutar del cine y tampoco con demasiadas complicaciones: acción y aventuras. Pero más que prestarle atención a las tramas, se deja atrapar por las presencias arquitectónicas. Previsible.

“Tengo una tendencia más por el cine que por la lectura o por meterme a ver eventos y actividades culturales de todo tipo, como exposiciones”, explicó el directivo de Usina Cultural del Cívico – Biblioteca Sarmiento. “Me interesa buscar cosas nuevas porque ya tuvimos muchos años de cultura clásica: empecemos a ver otras culturas y a aprender de ellas”, exhortó. “Está bueno que Bariloche sea un municipio intercultural porque te hace abrir un poco la cabeza y ver cuáles son las novedades que vienen”, valoró el arquitecto.

De Estrada accede a contenidos audiovisuales “más que nada por plataforma digitales. Por ahí, por recomendaciones de amigos, hijas e hijos, que te dicen ‘no te pierdas esto’, puntualmente busco en YouTube. Al video lo dejé hace mucho”, señaló. “Al cine lo tomo como una distracción porque yo entiendo que a veces, uno necesita que la cabeza se ocupe de algo que no sea pensar y te distraiga, según el día que tengas y qué necesidad. Hasta te diría que para mí, el cine es como una pausa en el día, por lo general por la noche. Hago un montón de otras cosas y el cine me ayuda a desconectar”, justificó.

En cuanto a la pantalla chica, “veo muy pocos programas de televisión, pocos programas políticos porque no tengo televisión de cable”, explicó De Estrada. “Prefiero abstraerme y creo que en Bariloche tenemos esa posibilidad de mirar el entorno, mirar el lago, el bosque o cómo crecen las plantas. Prestar atención a otras cosas y no tanto a las que hacen ruido urbano, que tanto nos afectan. Va por ahí” su inclinación.

En cuanto al séptimo arte, “veo un poco de todo. Por ahí, me es más interesante el cine francés, pero no tengo ninguna especialidad. También muchas cosas de cine nuevo que quizá me cuesta entender pero pienso que capaz es una cuestión generacional”, supuso. “Uno va buscando y encontrando pero sin mucha intelectualización de la cosa (risas). Es más la cultura cotidiana que estar buscando interpretar cosas que por ahí, otros pueden hacer y yo no. Prefiero ir a las raíces de la cultura y no volar tanto por las nubes”, subrayó.

“La casa de papel”

Como espectador, “no tengo una serie que me haya capturado a full. Quizás en su momento ‘La casa de papel’ pero después, me entretiene ver los paisajes y sobre todo, la arquitectura. También las costumbres porque capaz que estoy viendo una peli y más allá del argumento principal, estoy viendo el entorno”, compartió. “Me engancho con esas cosas y me llevo más por ese lado, el cine para mí es más una pausa que un objetivo. No me fanaticé con ninguna serie, voy viendo, paso y paso, salvo que me recomienden algo puntual que pueda estar relacionado a lo de uno”, aclaró.

Sin embargo, existieron excepciones. “Hubo una serie francesa que se llamaba Black Spot, de uno que limpiaba los rastros de crímenes ajenos”, rememoró. “Las de acción y policiales me entretienen bastante, también las cosas sobre el fin del mundo y todo ese tipo de películas. Me había enganchado bastante con Aquarius, que muestra desde distintos lados la hipocresía de la sociedad estadounidense”, consideró.

“En cuanto a libros, sobre todo al comienzo de la pandemia encaré algunos de arquitectura y de historia de la región. Pero después me entusiasmé con otras cosas”. Fuera del ámbito estricto dela cultura y los espectáculos, De Estrada valoró otra costumbre que se generalizó en los últimos siete meses. “La videollamada está buenísima para darte tiempo y retomar charlas con hermanos o sobrinos, que antes no podía hacer. Eso lo incorporé y lo sigo haciendo mucho. Es un cambio de la pandemia que ojalá sigamos manteniendo cuando volvamos a la pseudonormalidad”, anheló y con razón.

Adrián Moyano

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