ANUNCIAN PREESTRENO DE “EL ALMIRANTE”
Sufrir pesadillas y revivir el miedo para hacer teatro
En la obra que escribió Daniel Kersner y que en Bariloche dirige Mariano Beitía, Carlota von Gebhardt se mete en la piel de Delia Esther Vieyra, quien fuera esposa de Emilio Massera, integrante de la primera Junta Militar responsable del golpe de Estado de 1976.
Personificar a la esposa de un dictador debió tener sus bemoles para Carlota von Gebhardt. Desde el vamos, implicó “mucho trabajo”, le dijo a El Cordillerano. “La verdad, al principio fui muy entusiasta pero en el medio no encontraba el perfil como para ponerle el cuerpo, ponerle la voz, ponerle la sangre”. La obra que lleva como título “El almirante” y tiene dramaturgia de Daniel Kersner, está inspirada en Delia Esther Vieyra, quien fuera esposa de Emilio Massera, integrante de la Junta Militar que se hizo del poder en marzo de 1976.
“No es cierto para mí que un actor tiene que hacer cualquier papel, hay papeles que cuestan un montón”, consideró. “Al final, te tengo que decir que fui tenaz porque el objetivo era superior y así superé los escollos. Le puse alma y cuerpo a la visión del mundo de este personaje”, resaltó la actriz. El staff que integran la actriz junto con Mariano Beitía en la dirección, Aitana Aguallo en la producción y Néstor Martín en el diseño de Escenografía y Vestuario, lanzó una preventa de entradas que permita costear el registro de la función.
A través de una contribución de 500 pesos se podrá acceder a una entrada para el preestreno de la obra vía streaming. El nombre de cada aportante aparecerá en los agradecimientos. Para solicitar el número de CBU y demás datos necesarios para transferir o depositar, los interesados pueden escribir a elalmiranteteatro@gmail.com. A la misma dirección deben enviar el comprobante de la transacción.
Para concretar el difícil objetivo dramático, von Gebhardt estuvo “siempre pensando en eso, en que hay personas que necesitan ver la realidad para que se pueda modificar a partir de una reflexión. El teatro tiene eso, es una cosa muy directa que acapara el alma del otro, lo lleva a la emoción más profunda. Cuando uno mira teatro, está mirando la vida. Entonces, es importante ponerle la piel a todo lo que sea necesario para lograr esa reflexión social que tanto se necesita”, insistió.
El Falcon verde
Desempeñar el papel se complicó todavía más porque la protagonista fue contemporánea de la última dictadura cívico-militar. “Hasta tuve pesadillas y me dio miedo. En los años 70 era estudiante de Ciencias de la Información, que así se llamaba la carrera de Periodismo. Para mí fue tremendo, estoy viva de casualidad porque podrían ser tranquilamente una de las desaparecidas y esos miedos no se te van nunca más”, señaló.
En efecto, “hay algo adentro que se agita, te hace vivir y recordar exactamente lo que pasaste: a mí me seguía un Falcon verde cuando salía de trabajar de Radio Provincia, en La Plata, y la vida no valía nada. Sabíamos las historias que estaban pasando, los compañeros y amigos que desaparecían. Para mí fue desesperante pero hay muchas personas que no vivieron ni conocieron eso, entonces está bueno a través del arte, mostrar estas realidades para que eso nunca más sea real”, anheló.
Para Von Gebhardt “no se puede matar, violar, denigrar, hacer tan brutal e injusta la convivencia, solamente porque los otros piensan distinto. Es ridículo y una falta total de piedad”, subrayó. “Mucho tuvo que ver la decisión de la Iglesia en ese momento y lo digo con mucho dolor, porque era una Iglesia que hablaba de amor y de alguna manera, sostenía esto. A veces, en los discursos de hoy de determinada parte de la Iglesia, eso aún está vigente. Yo no quiero que eso siga sucediendo y para eso se necesita reflexión”, insistió. El elenco está pronto a registrar “El almirante”.
Adrián Moyano