PARTICIPAN ONCE AUTORAS DE BARILOCHE Y DINA HUAPI
El sábado presentan flamante libro de poesía hecho por mujeres
Se titula “Transversal. Poesía contemporánea de Río Negro”. Editó el Fondo Editorial Rionegrino (FER) en su colección “Fuego en el fuego”. Se dará a conocer en la Fiesta de la Palabra.
El próximo sábado (31 de octubre) se presentará “Transversal. Poesía contemporánea de Río Negro”, la flamante antología que reúne obras de 36 mujeres poetas de la provincia. Gracias a las posibilidades que brinda la virtualidad, desde las 17 se dará a conocer tanto en la Fiesta de la Palabra de Bariloche como en la Feria del Libro de Cipolletti. La publicación corrió por cuenta del Fondo Editorial Rionegrino (FER).
El prólogo es obra de la escritora de Villa La Angostura, Cecilia Fresco, toda una erudita en letras regionales. Después de avisar que es difícil “agrupar temáticamente” a las 36 voces que integran el libro, su texto afirma que “Laura Calvo también da pelea, con cierta ferocidad increpa a lo cotidiano con metáforas muchas veces aterradoras. ‘Bajo el sol el horror tiende a naturalizarse’, nos advierte lúcida y clara, como cuando dice ‘lo ocurrido no había ocurrido bajo el sol / aunque nada nuevo ocurra bajo el sol según dicen’”.
En tanto, según la prologuista “Verónica Merli desafía, sacude, aconseja al lector. Casi feliz en su espíritu provocador dice ‘la suerte / es hembra / y es muy loca’ y después de sacudirnos también quiere (y con las palabras lo logra) ‘atravesar la herida / hasta sanarla’”. En relación a las participaciones barilochenses, calificó Fresco a “Marce Saracho como un diccionario lúcido del lenguaje, ‘me desaferré de aquellas ideas, hace falta una precisión quirúrgica para desmontar las creencias’ dice y en su cadencia hermosa están la rabia y el dolor puestos como un grito liberador. Tiene el ritmo del mar, hacia el mar, hacia el amor”.
Por su parte, “en esa orilla entre lo que se quiere registrar y lo que no, en esa reflexión sobre el tiempo, Luisa Peluffo ‘nada contracorriente’, quiere y no quiere olvidar. Muerden los recuerdos en sus líneas sencillas, justísimas. Con economía de palabras logra hablar de la dificultad de comunicar y ‘empeora los días grises / durante la tormenta’”, resalta Fresco. En tanto, Carolina Biscayart “está en el tiempo. En el tiempo irremediable y en su huella. Y en el amor, el de aquí y ahora, el amor de cada día. Es una mujer en su hora, que es como decir una mujer adentro y afuera del mundo”.
Según su colega, “entre las que cuidan amorosamente, Melissa Bendersky dice: ‘me apuro a llegar antes que el miedo’, en ella está tan presente ese par ‘deber-deseo’ todo junto y sin divisiones. Los hijos, los trabajos, los transportes: la vida vista con el ojo (y con el cuerpo entero) de la que da, la que es y vive en sus tareas cotidianas”. Precisamente, Bendersky se desempeña como correctora en El Cordillerano.
Afirma la prologuista que “amor y denuncia hay también en Silvia Urtubey, que escribe como una ola que se acerca, hay un grito que reclama y otro que ofrece. Está tan presente en ella el deseo de proteger, de cuidar, que hay fuerza en esas imágenes dolidas y hermosas de ‘los pañales de tela / una media de cada color / mi vestido / el trapo rejilla’ y así aparece Carolyn Riquelme, que si pudiera abrazaría todo, curaría todo. Ella tiende su mirada amorosa sobre los otros, sobre los niños y en su lírica bella y cuidada dice el dolor de la realidad en cada línea. Y dice el amor, ese quiere desmentir que ‘la muerte es siempre cierta’”, rescata.
No obstante, “en algunas el deseo de cuidar es hacia adentro, Lola Halfon Laksman se reconstruye en un movimiento ‘inexorablemente naciente’, se necesita, se solicita entera, se pide a sí misma fortaleza ‘es un pedido / de reunión / imperioso / con todas mis piezas’ y en su original modo de decir logra una unidad sólida y melodiosa”. Por último para el recorte desde una perspectiva local, “Gabriela Kanke Izco escribe con el aire, cada palabra suya nos trae brillo y frescura ‘late palabra’ en su poesía y nos instala una luz de sol sobre el agua”. Precisamente, una hermosa metáfora.
Adrián Moyano