Las ventas del shopping cayeron un 70%
Poco a poco continúa realizándose la apertura paulatina de comercios en nuestra ciudad, algunos reabren sus puertas y otros no han podido afrontar la crisis económica que ha provocado la COVID-19. El Shopping Patagonia ha contado con un importante apoyo de parte de la empresa que les alquila los locales y el agradecimiento de los entrevistados ha sido generalizado por el gesto de acompañamiento, aunque aseguran que las ventas apenas superan el 20 por ciento de las que se hacían antes de la pandemia.
Durante abril, mayo y junio se les ofreció no pagar directamente el alquiler. Mariano De Miguel, titular de Shopping Patagonia comentó “en julio y agosto les cobramos solo el 35 por ciento del total y de aquí en adelante iremos analizando cómo viene la situación”.
Desde esta apertura se ha visto incrementada la clientela en todo el espacio comercial “al principio ingresaban aproximadamente 400 personas por día y ahora llegamos a las 3.500”. El Día de la Niñez registró 3.700 pero se trató de algo ocasional.
Solo un par de comercios cerraron sus puertas dentro del Shopping “si no les cobramos el alquiler no fue porque somos buenos, entendimos que teníamos que poner el hombro todos”. Incluso en esta cuarentena dos nuevos locales apostaron a un futuro mejor y se jugaron a inaugurar abriendo por primera vez las puertas a los clientes.
Al dar un pantallazo general de la situación económica local el empresario dijo “desgraciadamente en Bariloche vivimos del turismo ya sea del estudiantil, el de jubilados o de extranjeros y eso está totalmente anulado” sentenció.
El chofer de una trafic, el comerciante de artesanías, las chocolaterías, toda la gastronomía se vio afectada, una larga cadena de perjudicados que de manera directa o indirecta, vive de la gente que nos visita. “El que compra el diario probablemente no sea un turista pero sí el ingreso que recibe viene de allí entonces si no está generando, no gasta en nada que no sea indispensable”.
Al hablar de alguna posible solución en un futuro no tan lejano dijo “acá más que potenciar hay que dar una ayuda financiera a la gente que tiene que paliar la situación, la ley de emergencia turística no creo que llegue a cubrir a todos los que están relacionados y viven del turismo”.
“Si aparece pronto una vacuna puedo garantizar que Bariloche, con el valor que tiene el dólar actualmente, va a ser un boom porque van a querer venir tanto los argentinos como los extranjeros”. Eso ya se ha visto en la venta anticipada de pasajes que se comenzó a realizar hace algunos días.
“Pero primero tenemos que terminar de pasar esta etapa, hasta que esa vacuna no esté las cosas van a seguir de manera paulatina y tranquila”. Agregó que “la situación de los comerciantes en Bariloche es desesperante, los que están subsistiendo es porque tenían un resto, si uno recorre Mitre o Moreno la tristeza que genera ver tantos locales cerrados es enorme”.
Farmacias
De Miguel es propietario además de algunas farmacias, otro de los sectores que ha bajado las ventas. Lamentablemente mucha gente ha tenido que elegir cuáles medicamentos comprar y cuáles no, poniendo en riesgo de esta manera su salud.
“Las ventas en las farmacias se realiza en su gran mayoría, a clientela de Bariloche, las mantuvimos abiertas durante toda la pandemia pero no vendimos ni cerca de lo que debemos vender para cubrir todos los gastos”.
El llegar solo al 50 por ciento de lo habitual fue una de las grandes complicaciones “pudimos mantener a todos los empleados, solo dos o tres se fueron por problemas de salud o renunciaron pero seguimos con el mismo plantel”.
Comerciantes
En el recorrido por algunos de los locales comerciales de Shopping Patagonia los clientes se pueden encontrar con Pasitos, con la venta de productos para los más chiquitos del hogar. Alejandra Arroyo dijo “por suerte el negocio lo manejamos solo con mi esposo porque de haber tenido empleados habría sido mucho más difícil” comenzó diciendo.
“La bonificación del cien por ciento en el alquiler y el 50 por ciento de las expensas que nos hizo la administración nos permitió soportar estos meses sin ingresos” comentó. No sabe cómo continuarán “pero confiamos en que seguirán acompañándonos porque son muy conscientes de la situación que vivimos”.
Al hablar de la cantidad de clientes dijo “entra gente pero se podría decir que es un 20% de la que venía habitualmente, cuando se pone la restricción por terminación de DNI es mucho menor”. Agregó “como no hay turismo la gente tampoco se juega a realizar compras que no sean indispensables, lo que tiene de dinero lo deja para comer”.
El local de fotografía también se trata de un emprendimiento familiar. José Fernández dijo “Nos estamos manejando por las redes sociales porque si nos quedamos a esperar a los clientes, muchos no vienen todavía”. El porcentaje de ventas es menor porque antes de la pandemia también contaban con los dos servicios y ahora, la presencia de la gente está volviendo poco a poco.
Javier Loncón atiende el comercio de alimentos e insumos destinados a las mascotas, que abrió sus puertas en el mes de noviembre. Cuando debieron cerrar apostaron a las ventas por internet con el servicio de delivery.
“Estábamos acostumbrados a la venta al público en el local pero tuvimos que reinventarnos para poder continuar, se nos complicó mucho la renovación de mercadería pero se fue solucionando”, contó.
Ahora que ya podrían ir retomando la rutina habitual es poca la gente que se acerca “solo vienen los del barrio o que les queda de pasada, otros tienen miedo a la pandemia y no se animan a salir a la calle”. Otros se acostumbraron al buen servicio de recibir la mercadería en sus hogares y eligen seguir con el delivery que les ofrecen.
La juguetería Fantasía debió poner mucho esfuerzo y buena predisposición para poder recibir a la clientela los días previos al Día de la Niñez. Candela, su propietaria, dijo “en base a los horarios y los protocolos establecidos tuvimos que ver cómo nos organizábamos”.
“De alguna manera nos limitó pero utilizamos las redes sociales donde acercábamos a la gente los catálogos on line para que cuando vinieran, ya tuvieran elegidas las cosas” además de utilizar el delivery. Fue mucha la gente que hizo cola afuera del local pero las empleadas se las ingeniaron para que se convirtiera en algo dinámico “queremos agradecer la actitud de los clientes, comprendían la situación y eso nos hizo sentir menos presionados” dijo Candela.
Han mantenido a su personal “lamentablemente no pudimos contratar a quienes nos acompañan en cada temporada, somos cinco pero son cinco más las personas que sumamos en fechas especiales por incremento de ventas”.
De todas maneras se sienten muy satisfechos con la manera rápida y eficaz que lograron de organización y atención a quienes los eligieron al momento de regalar un juguete.
Por Susana Alegría Fotos: Facundo Pardo