LA INTENDENTA DE ALLEN Y UN DRAMÁTICO MOMENTO POR EL COVID-19
Liliana Martín: “Estamos con el corazón en la boca y al borde del colapso sanitario”
“La conducta individual es la única vacuna que tenemos hoy porque el Estado no puede entrar casa por casa para ver si se junta una familia o si te sentás a tomar mate con un vecino”. La recaudación en Allen, explicó la intendenta Liliana Martín, bajó un 58% y aumentaron los gastos en distintos rubros para ayuda social. “Cuídense mucho porque de cada uno depende la vida del otro”, indicó la jefa comunal.
Sobre la situación en el Alto Valle y con respecto a hospitales colapsados en la región, Martín sostuvo que “el momento que vivimos no es muy distinto al que viven otras ciudades de la Provincia o del país y del mundo. Estamos en el medio de una maroma que nos trajo esta pandemia”.
Martín realizó declaraciones a través del programa “Chocolate por la noticia” que se emite de lunes a viernes de 7 a 9.30 por El Cordillerano Radio (93.7). Allí indicó que “en todo el Departamento de General Roca estamos en una situación muy crítica, con una suba de la curva de contagio exponencial, cada día estamos con el corazón en la boca con todo esto”.
Asimismo refirió que “hacemos muchísimo hincapié en cuanto a las responsabilidades sociales, como la única vacuna que tenemos hoy para poder frenar la curva de contagios, pero estamos en una situación muy difícil”.
En cuanto a la ocupación de camas dijo que “todo el Departamento de General Roca depende del área programada del Hospital de Roca, tenemos además una buena oferta de privados tanto de esa ciudad como de Cipolletti. Nosotros en Allen tenemos un hospital magnífico, nuevo, muy grande, así que también hacemos nuestros aporte para todo el Departamento” y agregó que “hoy estamos con una crisis en cantidad de camas y estamos muy cerca del colapso, estamos derivando pacientes a otras ciudades, lo mismo le pasa en Roca, Cipolletti y Villa Regina”.
En la próxima semana la Provincia aportará a Allen 5 camas más de terapia y “esperamos pasar esta tormenta”.
Sobre la problemática con respecto a las medidas a tomar señaló que “me preocupa que no se correspondan con los tiempos y esa urgencia impide poner nuevas restricciones, la gente no soporta una sola restricción más y está muy irascible. Cualquier nueva medida genera todo un caos, movilización y hasta actitudes de violencia”.
Martín confía “plenamente en las medidas de cuidados y profilaxis, eso nos ayudaría en la circulación de las personas, pero el Alto Valle tiene una particularidad, somos una ciudad lineal, se pone un cordón sanitario, pero hay mucha gente que trabaja en General Roca o en Cipolletti y hay personas de Roca o Cipolletti que trabaja en Allen. Tenemos esta particularidad de gente que va de una ciudad a otra, incluso con esenciales, como policías o agentes sanitarios, entonces no vamos a poder impedir que se trasladen. Creo que los cordones sanitarios pueden ser útiles en ciudades más aisladas”.
La realidad cotidiana indica que son 70 kilómetros de localidades que están conectadas, desde Cinco Saltos a Chichinales, por actividades esenciales hay gente que sí o sí se tiene que trasladar.
Hubo protestas en el Alto Valle cuando se anunció que se volvía a fase 1, caravanas de autos que hacían sonar sus bocinas, “en Allen y Cipolletti la gente fue más irascible y en Regina tiraron ladrillos a la casa del intendente. Una actitud descolocada, fuera de lugar, la gente se perdió en el reclamo”, indicó.
Los 8 intendentes del Departamento General Roca participaron de un cónclave donde se tomó la medida de restricción, “en Allen particularmente está definido que los contagios no vienen de la actividad comercial, son por las juntadas o de un vecino que fue trabajar a la casa de otro, son nexos muy establecidos que no tienen que ver con ir a la verdulería o a comprar un par de zapatillas. El 95% de los comercios cumple con todos los protocolos de seguridad e higiene. Hay que limitar áreas, no prohibir actividades”.
Por último Liliana Martín dijo estar “muy preocupada por un movimiento pendular que tiene la gente, de pronto nos exigen toda una restricción para afrontar la pandemia y al otro día nos piden más libertades. Debemos encontrar un punto de equilibrio, la violencia no puede ser nunca el camino, nunca debemos perder el diálogo, pero veo que socialmente encontrás aun personas que hoy están disconformes con una medida y salen con un nivel de agresión que es irresponsable. Estamos sufriendo muchas pandemias que tienen que ver con el problema psicológico que tiene la gente, es muy horrible, espantoso”.
Juan Carlos Montiel