TIENEN UNA PÉSIMA RELACIÓN Y PROTAGONIZARON HECHOS VIOLENTOS
Suspendieron juicio contra dos mujeres para buscar una conciliación con su vecina
Patricia Laciar y Agustina Cabezas debían enfrentar un juicio oral y público acusadas por los delitos de lesiones leves y amenazas cometidas en perjuicio de su vecina, Yolanda Montenegro. Sin embargo, las partes solicitaron la suspensión de la audiencia con la ambición de lograr una conciliación que resuelva el conflicto primario y logre la pacificación de la complicada relación vecinal.
La audiencia fue presidida por el juez Bernardo Campana, quien se manifestó sorprendido al iniciar la misma, por encontrar entre las protagonistas, solamente a mujeres. “En las causas penales por lo general son hombres los involucrados”, anticipó y siguió “las mujeres tienen la habilidad de resolver los problemas de otra manera”, agregó.
En esa línea, habló a la denunciante y a las acusadas sobre la situación de conflicto que atraviesan y advirtió que una sentencia, independientemente de que resulte condenatoria o absolutoria, no resolvería los conflictos, por lo que las instó a sentarse en una mesa de conciliación para arribar a una solución que ponga fin a las interminables situaciones de conflicto que atraviesan.
Según apuntó una fuente judicial, no se trata del único caso en los tribunales que tiene a las mismas personas como protagonistas. De hecho hay constancias de más de sesenta denuncias que las involucran, aventuró la misma fuente que pidió sostener la reserva.
El hecho concreto por el que se realizaría el juicio que finalmente quedó suspendido, ocurrió en septiembre de 2017, cuando Laciar y Cabezas agredieron física y verbalmente a Montenegro, aplicándole golpes de puño y puntapiés en diversas partes del cuerpo y le provocaron diversas lesiones de carácter leve. Además de eso, en otro hecho, le habían proferido amenazas simples.
Con acuerdo entre la fiscal Alejandra Bartolomé y el defensor oficial Marcos Miguel, el juez Bernardo Campana aceptó suspender la realización de la audiencia de juicio por un plazo de treinta días, con el objetivo de que las partes involucradas se reúnan en una audiencia de conciliación y a través del diálogo logren zanjar sus diferencias y establezcan una convivencia armónica, ya que las protagonistas residen en un barrio perteneciente a un plan de viviendas y sus domicilios están apenas separados por una pared.
Mariano Colombo