MISMA DESOLACIÓN, OTRO “VOLCÁN”
Las fotos de Rodrigo Cachambe sacuden sensibilidades
El jujeño reside entre nosotros hace menos de un año y ya dice presente en el quehacer cultural. Sus imágenes pueden emparentarse con las catástrofes cordilleranas del pasado reciente, pero en este caso el sentido es distinto.
Desolación. Esa es la primera impresión cuando la mirada viaja entre las distintas imágenes que componen “Volcán”, la muestra que Rodrigo Cachambe inauguró ayer en la sala “Panozzi” del Centro Administrativo Provincial. Aquí, nada de cenizas ni otros rastros de erupciones pero sin embargo, el abandono puede emparentarse con el que provocó el Chaitén en la localidad del mismo nombre 11 años atrás. O con la atmósfera que se apoderó de Bariloche y parte de la Línea Sur en 2011.
“La muestra referencia a un pueblito en la Quebrada de Humahuaca denominado Volcán, donde hubo una catástrofe en enero de 2017: un alud que arrasó todo el pueblo”, diferenció el fotógrafo. “Es un trabajo que vengo generando desde entonces tomando imágenes, porque es un foto-documental. En una primera instancia se muestra lo que tiene que ver con el concepto que se tiene de la Quebrada: la lejanía, el tiempo, las distancias, la ausencia de lugares”, enumeró.
Cachambe compartió que “al ser un pueblo muy pequeño donde desgraciadamente, hubo pérdidas humanas y 40 familias evacuadas que perdieron todo lo que tenían, la muestra intenta un registro de lo que sucedió y cómo esa fuerza devastadora de la naturaleza se tomó como una contrafuerza de resiliencia para poder regenerarse”, resaltó. “La muestra está contemplada en una paleta de imágenes en donde los matices son muy marcados en cuanto a los grises y los oscuros. La dinámica de la obra se genera en ese contexto”.
Las precisiones se deben a que “soy jujeño, de muy joven me fui a vivir a Buenos Aires y he tenido mucha participación en la Quebrada porque mi familia vive en San Salvador, un lugar al que siempre vuelvo todos los años”, justificó el expositor. Más que preguntar, el cronista exclamó: ¡que desolación! “Tiene que ver con la temática, porque se muestran imágenes referidas a conceptos de desolación, lejanía, tiempo, ausencia, distancias… Pero más allá de lo devastador, el mensaje es tomar la fuerza de resiliencia que tiene el habitante quebradeño”.
Fase Uno
Cachambe se plantea un trabajo en etapas. “Esta es la primera parte de la muestra, en la segunda voy a trabajar en la reconstrucción del pueblo, ya estoy trabajando en eso… Básicamente, es mostrar un antes y un después y cómo las personas de ese lugar pudieron reconstruirse y cómo tienen la fuerza para poder hacerlo”, compartió. A diferencia de la experiencia en la localidad trasandina, la jujeña “es pórtico de la Quebrada de Humahuaca y al ser como la entrada, es un lugar muy particular porque la gente le tiene mucho aprecio”.
En consecuencia, “la solidaridad entre la gente de los pueblos cercanos y la provincia en sí, fue muy marcada. Hubo mucha participación del pueblo jujeño colaborando ante las necesidades, porque la gente perdió absolutamente todo y quedó con lo necesario. También hubo participación muy activa de diferentes organizaciones, inclusive del Estado, pero la participación del pueblo fue muy marcada”, celebró el fotógrafo.
Puede decirse que Cachambe es un vecino reciente. “Soy docente, estoy en la ESRN pero también me dedico a la fotografía hace mucho tiempo. Hace muy poco que estoy en Bariloche, menos de un año… Vi la posibilidad de exponer en esta sala y de mostrar este trabajo que venía gestando que desde lo personal tiene una connotación muy particular porque para mí, tiene mucho que ver con el contexto que nos está marcando día a día, con el país en cierta debacle. Por eso, es marcar ese concepto de reconstrucción y de resiliencia que podemos generar. Esa es la concepción de la obra”.
“Con la fotografía vengo trabajando hace mucho tiempo, me dedico más que nada a fotografía de autor y a fotografía documental, con una mirada social y crítica”, se presentó. No hay figuras humanas en las fotografías en exhibición. “En esta serie, es para evitar el golpe bajo porque sería muy fácil marcar una imagen con una persona que estaba sufriendo. Con estas, se puede captar la misma sensación sin el golpe bajo de la persona desvanecida o sin sus pertenencias”.
El criterio tiene su fundamento. “Esta obra también tiene una concepción muy relacionada con un artista que me marcó mucho: (el plástico ecuatoriano) Oswaldo Guayasamín (1919 – 1999). Lo parafraseo un poco cuando dice: mi arte es para herir el corazón de los hombres… Entonces, es un concepto que tengo muy incorporado, uno de los porqué que plantea esta obra”. Vaya si cumple con su cometido.
Distorsionar el paisaje
Si bien Rodrigo Cachambe vino al mundo en la provincia del norte, residió buena parte de su vida en Buenos Aires, de donde migró hace poco. “Estoy agradecido porque Bariloche es una ciudad que me abrió muchas puertas. Estoy acá por el desgaste, porque vengo de Capital Federal y también, con la búsqueda de un lugar que esté más ligado a la naturaleza y a la posibilidad de encontrar otro espacio más tranquilo en cuanto a calidad de vida. Por suerte, encontré mucha gente que me generó mucha empatía y también esta sala me abrió una puerta para mostrar un poco mi arte”.
Si bien aún trabaja en el proyecto “Volcán”, Cachambe ya dispara en su nueva ciudad. “Empecé a hacer un par de cosas, le estoy dando una vuelta de rosca en cuanto a lo paisajístico porque Bariloche es hermoso, la naturaleza es increíble, pero tengo dos proyectos en paralelo: uno con gente del Alto, muy personal, y el otro más relacionado con el paisaje pero con distintas distorsiones”. Habrá que aguardar para verlo.
Adrián Moyano