2019-04-25

A BENEFICIO

Nueva celebración del Día Internacional del Jazz en Bariloche

Para la versión 2019 del acontecimiento que ideara a nivel mundial Herbie Hancock, serán de la partida JazzTronautas Septeto, Octøpodo y Ramé. El martes desde las 20.30 en Quaglia 540.

El miércoles próximo será feriado, así que la celebración barilochense del Día Internacional del Jazz será sumamente atractiva. En la versión 2019 del acontecimiento, serán de la partida JazzTronautas Septeto, Octøpodo y Ramé, cronograma que se identifica con el espíritu que propone la UNESCO. La cita se pactó para el martes (30 de abril) desde las 20.30 en la sala de centro cultural Cre-Arte (Quaglia 540). ¡Ah! Será a beneficio.

Adelantó pormenores Alejandro Bianco Dubini, contrabajista en JazzTronautas e impulsor de la iniciativa. “Es una fecha de la UNESCO gracias a las gestiones que hizo Herbie Hancock, leyenda del jazz, junto a otros músicos y artistas. La fecha no tiene nada de mágico ni particular, simplemente estaba disponible. En verdad, en Estados Unidos abril es el mes del jazz, porque a pesar de lo que creemos, así como el tango tuvo su revival, el jazz también necesitó de nuevos fuegos porque pensaron que era una música que se estaba perdiendo. Entonces, la fecha calzó justo porque es la finalización del mes del jazz en Estados Unidos, donde es música representativa”.

La historia local del asunto ya tiene un lustro. “Empezamos a hacer el evento en 2014. Todo surgió a partir de un cruce proverbial con Chingolo Casalla: faltaban 20 días para el 30 de abril y yo pensaba que íbamos a dejar que pasara otro año sin celebrar… Me lo crucé a las 11 de la mañana y me dijo: ‘tenemos que hacer algo, dame un rato que llamo a la Biblioteca…’. A las 14 me dijo: ‘tenemos la Biblioteca’”.

La celebración barilochense forma parte de un movimiento extendido. “El nuestro es uno de los miles de conciertos que se hacen en el mundo. En la Argentina se hacen en Buenos Aires, en Córdoba, en Tucumán, en San Juan, en Mendoza, creo que en Misiones, en Mar del Plata y nosotros. En algunos casos, hay varios en una sola ciudad y todo conectado a través del sitio oficial de la UNESCO: https://jazzday.com. Los invito a entrar porque es fascinante, con toda la historia, los posters y los videos de lo que se está haciendo en el mismo momento. Este año, el concierto centra es en Melbourne (Australia) y se transmite en línea”, compartió Bianco Dubini.

La UNESCO instituyó la conmemoración porque “el origen del jazz está en aquella música que sostenía la situación tremenda de los esclavos negros, pero también en la música desarrollada que venía de Europa e incluso, en la música folklórica indígena que había en América. Se armó una mixtura, una especie de guiso que empezó a formar parte de la base de lo que fue verdaderamente la música tradicional norteamericana. Esa es la combinación que la UNESCO quiere rescatar”, resaltó el músico.

Entendimiento y colaboración

Pero existe aún otra faceta. “Lo que sucede en una banda de jazz es que cuando uno toca, tiene que estar atento a lo que hace el otro. Yo no toco lo que sea por improvisar, tengo que estar atento a lo que están proponiendo para a mi vez, proponer algo para que todo el guiso termine gustoso, musicalmente hablando. Hace falta colaboración, entendimiento, apertura mental y disposición con el otro para que, lo que están creando juntos, funcione. Ese es el espíritu de celebrarlo”, señaló el organizador.

Más allá del aspecto estrictamente musical, hay que reparar en la faceta solidaria. “Cuando surgió la idea con Chingolo, sabiendo que el jazz no es folklore ni tango ni rock, es decir, algo realmente popular, pensamos en que la gente se lo pudiera apropiar y no hay nada mejor que aprovechar para ayudar a otros. Por eso, siempre convocamos al público y a los comerciantes que nos apoyan con los auspicios, a ayudarnos para ayudar: hacemos un concierto con la mejor calidad, pero con criterio solidario”.

Precisó Bianco Dubini que “pudimos haber elegido a otro pero el comedor Gotitas de Esfuerzo hace mucho tiempo que hace una tremenda tarea para los chicos, para sus madres y de ser simplemente un merendero, se amplió y enseñan a cocinar sano, los ayudan con la tarea escolar y muchas cosas más. La sensación siempre es que estamos 10 pasos atrás, pero por lo menos, algo podemos poner... Este año sumamos a la gente de Cre-Arte. Su problemática se hizo muy visible y nos pareció la mejor idea combinar el evento y hacerlo en su propia casa, porque tienen una sala fantástica. Nosotros podemos tocar el resto del año en diferentes lugares y con diferentes formaciones, pero hacerlo al menos una vez al año con este fin, hace que la gente lo abrace un poquito más”, concluyó. Con la falta que hacen los abrazos en estos tiempos…

Abrir el abanico

En cuanto a la propuesta artística “en los conciertos del Jazz Day siempre se puede encontrar a gente del góspel, del jazz tradicional, de la fusión, del avant garde, del jazz clásico de los 40 y 50, con instrumentos acústicos o eléctricos, entonces la idea es la de un abanico: ¡miren lo que puede abarcar el jazz como lenguaje!”, describió Alejandro Bianco Dubini, organizador del Día Internacional del Jazz en Bariloche.

Con ese antecedente, “la idea fue replicar como pudiéramos y buscamos grupos que tuvieran improntas diferentes. En la primera edición estuvo un trío que se llamaba CBS y hacía música improvisada sobre clásicos; Lado Funk, Carucha’s Blues; Viviana Cimarelli, que hacía bossa nova y canciones jazzeras, más el Septeto JazzTronautas que desde el comienzo, funcionó como anfitrión”, recordó.

De cara al próximo martes, adelantó el músico que “Ramé (Marcos Braga en guitarra, Facundo García y Pablo Juni en batería) hace unas fantásticas versiones de temas que tal vez son conocidos, estándares del jazz pero los fusiona y los va desarrollando de una manera no clásica, con instrumentos eléctricos. Toman ese material y lo desarrollan según su criterio. Y los dos integrantes de Octøpodo (Germán Lema en órgano y Diego Pérez Beveraggi en batería) son tipos de muchísimas trayectoria pero es la primera vez que van a participar, con órgano hammond y batería solamente, desarrollando de una manera fantástica jazz combinándolo con rock progresivo a veces. Y nosotros, JazzTronautas Septeto (Juan Esteban Cabello en clarinete, trompeta y saxo tenor; Miguel Nitzsche en saxo alto, clarinete y arreglos; Alejandro Kolton en saxo barítono y alto; Diego Nitzsche en trombón; Edi Lence en guitarra; el propio Bianco Dubini en contrabajo y Pablo Juni en batería), con su material clásico de los 30 y 40”. Para que nadie se quede sin festejar.

Adrián Moyano

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