TOCA EL VIERNES EN ARAUCANÍA
Kawell Power Trío es “un menjunje raro”
Para encarar su nuevo proyecto, Fran Lanfré adoptó otra identidad: Kawell Fran. Comparte escena con Gabriel Pirato Mazza (batería) y Leo Ramos (bajo). Juntos definen a su música como mestiza. Desde las 22.
Kawell Power Trío toma envión. Fran Lanfré adoptó una nueva identidad artística, convirtió en colectivo su proyecto y la próxima parada de su camino se producirá el viernes (26 de abril) en Salón Araucanía. La fecha tendrá una connotación particular, ya que el show se irá a registrar con el ánimo de concretar un álbum en vivo. “Doce canciones inéditas de mi autoría al hilo”, prometió el músico, tan joven como inquieto.
“El proceso de nacimiento de Kawell fue largo, con grandes momentos de introspección y de buscarle una vuelta de tuerca a lo que venía haciendo”, le dijo Lanfré a El Cordillerano. “Me encontré con un montón de cosas nuevas, de formas distintas de pensar las cosas y de hacerlas, de de-construirlas... Algunas que había construido no me gustaban y otras que sí, entonces empecé a pensar en lo que hago de un modo más colectivo”.
En ese barajar y dar de nuevo, “comencé a destruir el nombre que tenía construido alrededor de cierta imagen como solista, entonces empecé a pensar de un modo colectivo para seguir, porque venía medio aburrido o estancado. Tenía que cambiar y para bien, creo que hacer este tipo de cosas nos destraba la cabeza en un montón de otras y nos genera un montón de cuestiones divertidas porque Kawell primero fue el nombre de una banda pero después fue mi seudónimo para ejercitar y escribir desde otro lado”.
En efecto, señoras y señores, ahora tenemos que hablar de Kawell Fran. “De repente, tuve momentos en los que empecé a escribir fábulas o cuestiones que necesitaban un personaje, como para disfrazarme... Surgieron un montón de cuestiones que también apuntan a la libertad del proyecto, a que pasen cosas que antes no me atrevía o no les encontraba la vuelta. Kawell es sumamente versátil, porque dentro pueden pasar millones de cosas”.
La metamorfosis “me ayuda a cambiar de escena rápidamente en el vivo, es algo que estoy construyendo también bastante personal, puerta abierta para indagar adentro mío… Cambiarse el nombre y empezar a filosofar dentro de eso, te despierta un montón de cosas. En la música me pasa todo el tiempo y en la composición me ayuda a cambiar y pensar distinto, no enroscarme en cuestiones que no son mías”.
Empuje importante
Kawell Fran piensa que el proceso “es para bien y me dio un empuje importante para este año. El pasado no toqué mucho porque estuve complicado en encarar esto que estoy haciendo. La verdad, me viene divirtiendo y hay más gente involucrada, un montón de personas que me están ayudando. Cuando uno ya no es un solista y empieza a ser parte de todos de los que te quieren tirar una onda, todos se empezaron a sentir más parte de mi música. Así que Kawell power trío funciona como banda”, definió.
A partir de tantos conceptos, “Kawell suena como un mestizaje profundo. No es ciudad y no es campo, no es cemento ni tierra, ni rock ni folklore aunque en un formato de power trío y sin agarrar guitarras criollas o acústicas, se pone más rockero. Con los pibes lo definimos como rock del campo porque hay letras que están hechas desde la naturaleza, desde el entorno que tenemos y de lo mapuche, hay palabras en mapuzungun en casi todas las canciones… Hay un mestizaje en todo, un menjunje raro y eso es lo que más me gusta. Tiene todo lo que tiene que tener un power trío, le damos maza”.
Para el compositor, cantante y guitarrista, “es algo lindo para ver porque vengo de ensayar y es la primera vez que voy a tocar 12 temas inéditos, uno detrás del otro, de mi autoría y hechos para el formato de power trío. Es un logro y también estoy en esa de registrar momentos más que en grabar discos encerrado en un estudio y qué sé yo… Eso también lo estoy haciendo pero más estoy buscando registrar estos momentos y que queden. Ahora se pueden hacer cosas instantáneas y quedando registros, porque también van saliendo canciones como puñalada de loco… La semana pasada grabé ocho o nueve canciones que tenía en un cuaderno porque también está bueno que vuelen”.
Entonces, “la invitación del viernes es a eso: ver cómo las canciones salen y van con la energía de la gente. Hay algunas que son casi inmediatas, porque tienen dos meses y ya están ahí. Son como ir contando la cotidianeidad y voy forzando eso para seguir haciendo canciones. Hace dos semanas grabamos con Iván Piombi un disco que ya está andando con ocho canciones nuevas”. Y el Kawell (caballo en idioma mapuche), recién empezó a trotar.
Una banda
“Lo bueno es que los demás convocados al proyecto como Gabriel Pirato Mazza (batería) y Leo Ramos (bajo), agregan su impronta”, sumó Kawell Fran, líder del asunto. “Por ahí, la forma de laburar como solista y de llevar todo adelante, desde conseguir la fecha hasta hacer la prensa, termina pasando que la música es hacer algo más… Acá hay un montón de canciones nuevas, terminamos de componer juntos y de arreglar juntos para que funcione más como banda y para que cada uno sea, dentro de lo que es”.
Pero el staff es más amplio. “Rubén Lagrás me está ayudando con la prensa y viene conmigo a los viajes para hacer un relevamiento de lugares para ir trabajando. Queremos concretar el proyecto de salir a tocar a la Línea Sur durante el año, llevar cosas a los pueblos... También está Feli Gallo, que tiene un gran poder de gestión y me está ayudando con eso. Son piezas que tiene su espacio para hacer lo que les gusta, dentro de lo que yo hago.
Fundamentalmente, ese es el plan de banda. Tocar en vivo con buena energía es fundamental y para mí es un descubrimiento porque nunca me había quedado tanto tiempo en un lugar, como para armar una banda y caminar juntos”, resumió el músico.
Adrián Moyano