2019-04-15

PREPARA LAS VALIJAS

El Coro Likui ya espía el clima de Moscú

Para despedirse del público barilochense, el elenco que dirige Olga Liudkova ofrecerá un último concierto el Sábado Santo en la Iglesia Metodista. A las devaluaciones del peso, respondieron con más y más trabajo.

Falta nada. En tres semanas, 20 coreutas barilochenses iniciarán otra aventura musical y viajera que los conducirá nuevamente a Moscú, para participar del décimo Festival Capilla de Cristal. Para reunir energías y viajar con el aliento de su gente, el Coro Likui se despedirá de Bariloche el próximo 20 de abril (sábado), a través de un concierto que brindará en la Iglesia Metodista. El elenco que dirige la incansable Olga Liudkova interpretará parte de la música que sonará en el recinto moscovita.

El Cordillerano anticipó el exigente cronograma que aguarda al Likui junto a su directora. “Primero Moscú, el Festival Capilla de Cristal entre el 17 y el 19 (de mayo). Vamos a participar de la décima edición junto con amigos de otros países, esta vez va a ser más grande que la vez pasada”. Recordemos que otra formación barilochense había participado del mismo acontecimiento un par de años atrás, siempre bajo la conducción de Liudkova.

“Después, seguimos a San Petersburgo, donde vamos a tener tres conciertos en unas catedrales sumamente importantes y hermosas”, continuó la directora. “El cierre lo tendremos en Crimea: los chicos decidieron visitar la península donde yo nací porque hace 10 años que les cuento de Yalta. Es un balneario con muy buen clima, donde veraneaban los zares y también importantes poetas. Entonces, el Likui también va a tener el placer de conocer estas tierras, vamos a dar un concierto en una sala que tiene un gran órgano que construyó un profesor mío, en el Palacio Livadia. Después, volvemos a la Argentina”, describió.

El coro deberá jugarse a fondo, ya que la primera parada tiene carácter competitivo. “El festival es de música sacra rusa, por eso se hace en la Capilla de Cristal, que es como si fuera una iglesia de cristal, muy bonita. Ahí tenemos que cantar música sacra rusa, así que presentamos tres obras rusas: Tchaikovsky, Rajmáninov y un villancico ucraniano. El segundo día nos toca cantar música no sacra y esta vez, vamos a presentar una folklórica rusa, que dice que una sorbus se enamoró de un roble y que quiere vivir con él una vida hermosa y abundante pero es imposible, una pieza dramática como todo lo ruso (risas). Como segunda obra, elegimos una de nuestro queridísimo Héctor Bisso, director del Coro de Niños y Jóvenes Cantores, quien nos obsequió el arreglo coral de una obra con texto mapuche, que se llama Llega la verde primavera. Nos conectamos con gente de la universidad que sabe mapuche y nos corrigió un poco el idioma y nos dieron unos tips. Y como tercera obra, vamos a llevar Los mareados, el tango que tuvo mucho éxito en la edición pasada pero no lo habíamos presentado en el concurso. Ahora sí”, precisó Liudkova.

Sello argentino

La obra de Cobián y Cadícamo “es como nuestro simbolito, donde vamos cantamos Los mareados”, admitió la directora. “Después, en nuestro repertorio hay 18 obras, cantos argentinos y rusos porque en Rusia encanta la música argentina, así que esta vez agregamos más obras: los himnos de los dos países y un himno por los 315 años de San Petersburgo, porque justamente vamos a estar en esa época y nos pidieron que lo cantáramos”.

El último concierto antes de subir al avión tendrá lugar el Sábado Santo. “También es un día muy especial para mí porque es el cumpleaños de mi padre, que ahora está acá. Se llama Concierto Pascual, en la Iglesia Metodista, vamos a interpretar todas las obras que llevamos pero solamente de música sacra, porque vamos a ser respetuosos del día. Así que por favor vengan, apoyen nuestra participación”, pidió Liudkova. “Siempre es un placer vernos y la verdad, el público creció muchísimo este año. No esperaba tener tanto éxito, hicimos muchos conciertos en distintos auditorios de Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de los Andes. Cuando volvamos, ya prometimos un concierto en Chile”, avisó la directora, con entusiasmo invencible.

Siete mil empanadas

Olga Liudkova trazó paralelismos y diferencias con la experiencia anterior, que tuvo lugar en 2017. “El que viaja ahora es mi coro: el Coro Likui. Lo dirijo hace 10 años y tenemos una gran compatibilidad. Yo los conozco y ellos me conocen. El viaje anterior fue de mucho aprendizaje para mí como conductora de este evento, por la diferencia de perspectivas e intereses de la gente”. El elenco pionero se había conformado para la ocasión y había adoptado el nombre de Coro de Cámara Bariloche.

Recordó la directora que “en la edición anterior nos fue muy bien porque logramos un tercer puesto pero esta vez ya ganamos por lo que hicimos: hace un año y medio que estamos trabajando y pusimos mucho esfuerzo. Nadie falta a los ensayos, siempre están (los y las coreutas) y con buen humor, es como una familia. Si alguno está con bajón, entre todos lo levantamos. En el grupo anterior, nos conocimos casi sobre la marcha aunque igual la experiencia fue excelente porque varios de los amigos que hicimos ahora cantan en nuestro coro. A mí me gustan los desafíos y aquella experiencia no solo trajo nuevos coristas al coro, también me enriqueció a mí”, señaló.

A nadie que conozca los vaivenes de la economía argentina, dejará de llamar la atención el proyecto que el Coro Likui está por concretar. “A mediados del año, cuando subió el dólar, hicimos una reunión un tanto negra, porque todos estábamos muy apagados, muy aplacados. Teníamos la invitación y todo, pero la verdad no llegábamos… Nosotros no tenemos sponsors ni gente que nos ayude, somos nosotros la fuerza que genera la economía del coro. Hablamos y dijimos: seguimos”.

A partir de ese punto de inflexión, “fuimos de a poco: primero compró los pasajes un integrante, después tres más y al rato, ya éramos 10. Después, fuimos 15. No te quiero ni contar porque conozco cada una de la economía de los chicos: hay un integrante que es estudiante universitario y postergó materias para poder estar, otro tiene una familia numerosa y está trabajando sin parar… Decidimos viajar y lo vamos a hacer. Ahora ya tenemos todo, hicimos muchísimas empanadas: ¡siete mil empanadas y ocho mil pastas rusas! También vendimos vodka, ¡lo que no hicimos! El grupo es muy unido, si el objetivo es importante, el proyecto se cumple”, ensalzó Liudkova.

En la noche del sábado, el Likui presentará a Romina Waasmann, Florencia Figueroa, Alexandra Riechert, Patricia Tarantini y Mercedes Toledo (sopranos); Marina Agueda, Paz Cozzi, Carla Nogueira y Gabriela Rivas (contraltos); Iván Vargas, Jorge Cendoya, Franco Nicolini, Sergio Figueroa y Alexander Borda Liudkova (tenores); Simón Blanco Schneebeli, Guillermo Quadri, Pablo Borda, Sergio Figueroa y Alberto Sheffield (bajos). Dirección: Olga Liudkova.

Adrián Moyano

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