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DESTROZAN MALLINES Y AFECTAN ESPECIES AUTÓCTONAS

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27/11/2025

¡Qué lindos los conejitos!: hasta pueden desestabilizar terrenos con viviendas

La posibilidad de una nueva plaga en Bariloche es muy cierta. En Australia y otros lugares hicieron estragos. Hay que atajarla al comienzo.
Y sí... Se reproducen como conejos.
Y sí... Se reproducen como conejos.

En su lugar de origen están en peligro de extinción, pero en el resto del planeta se convirtieron en plaga. En ocasiones, en mortífera plaga… Se encuentran en cantidades considerables en un parque nacional cercano, donde afectan los mallines. En un área que está del otro lado del Limay comenzaron a detectarse 10 años atrás y además de afectar especies autóctonas de características similares, facilitan la multiplicación de depredadores. ¿Una distopía cinematográfica? Ojalá.

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Dio el alerta días atrás el subsecretario de Planeamiento de la Municipalidad, quien después de repasar la situación de los jabalíes se refirió a la inminente llegada de conejos. Alfredo Allen la pronosticó en tres años y más allá del lapso temporal, su preocupación tiene asidero. Para saber más del tema, El Cordillerano acercó unas preguntas a Facundo Barbar, doctor en Biología por la Universidad del Comahue, que precisamente, se especializa en las consecuencias que derivan de la introducción de especies exóticas.

El Cordillerano: ¿cuál es la situación en relación con la presencia de conejos en la zona?

Facundo Barbar: el conejo europeo (Oryctolagus cuniculus) es una especie original de la Península Ibérica. Se convirtió en una especie exótica introducida a nivel mundial desde los primeros viajes de los europeos. En principio se llevaban como fuente de alimento y se liberaban, por ejemplo, en islas para asegurar comida en viajes subsiguiente. Las introducciones más recientes también fueron por recursos, tanto de carne como de pieles. En Sudamérica se introdujeron en la porción sur, en Tierra del Fuego y en Chile hace un poco más de un siglo. No hay registros exactos, pero aproximadamente, entre la década del 80 y 90 pasan desde Chile a Argentina por los pasos más bajos de la cordillera a la altura de Neuquén y de ahí comenzaron su expansión, aunque intermitente: por años avanzaba, por años retrocedía. El Parque Nacional Lanín tiene ya presencia permanente de la especie y sus efectos se ven en la zona de los mallines, donde están en grandes cantidades y construyen grandes conejeras. Hace unos 10 años, cuando realizaba mi tesis doctoral, ya se registraban individuos aislados en sitios como Cuyín Manzano. La llegada a Bariloche era inminente.

EC: ¿pueden llegar y convertirse en plaga en el área de Bariloche?

FB: Los conejos son una especie con una alta tasa de reproducción, tienen el potencial de convertirse en “plaga” en cualquier lugar donde tengan los recursos necesarios para hacerlo. Históricamente causaron muchos problemas en todos los lugares donde fueron introducidos. Por ejemplo, Australia fue completamente invadida llegando a millones de individuos, que afectaron la flora nativa, pero también los cultivos y hasta hacían escasear el agua para el ganado. El gobierno australiano llegó a colocar una barrera -tipo alambrado- cruzando casi todo el país para intentar frenar la invasión y se sacrificaron por millones, sin tener un efecto contundente en la población invasora. Además, tuvieron otros efectos en islas más pequeñas, consumiendo recursos de especies nativas, generando remoción del suelo con la construcción de las conejeras y sirviendo de alimento a depredadores, que, a su vez, aumentando sus números, depredaban más sobre especies nativas. Con estos efectos han generado extinciones locales, muchas veces irreversibles.

EC: ¿qué tiene de perniciosa la presencia de conejos, tanto para la gente como para otras especies?

FB: los efectos son variados, en general todos negativos. Para empezar, generan poblaciones muy grandes que consumen la vegetación y limitan ese recurso para especies nativas. Además, sirven como alimento para depredadores, que aumentan sus poblaciones y también generan un desequilibrio ecológico. Y una de sus características más notorias es la construcción de conejeras, que pueden tener cientos de metros de túneles interconectados, removiendo una porción muy grande de material subterráneo, pudiendo desestabilizar terrenos. Por ese lado pueden generar un perjuicio a las personas, además de los desequilibrios ecológicos ya mencionados y el consumo de cultivos, entre otros.

Tan gráciles como perniciosos.

EC: ¿hay manera de impedir que lleguen y si no, qué medidas se pueden tomar para su control, tanto institucional como domésticamente?

Los controles son efectivos en el principio de la invasión, cuando las poblaciones todavía no están firmemente establecidas. Estos controles son generalmente de remoción de individuos, el más directo es la caza. Sin embargo, la dimensión de las invasiones ha llevado a usar controles biológicos, por ejemplo, en Australia, introduciendo el virus de la Mixomatosis, que afecta solo a estos Lagomorfos. Es a su vez una especie exótica invasora en el mundo, pero está catalogada como en peligro en la Península Ibérica. El uso de controles biológicos como este virus es un tópico muy delicado, ya que, si bien solo debería afectar a los conejos, la dinámica de un agente biológico en grandes números puede ser impredecible.

Institucionalmente el control depende de cada organismo según su jurisdicción, sin embargo, sin los recursos necesarios, el control de una especie exótica con estas elevadas tasas de reproducción y con hábitos como pasar el día bajo tierra y ser nocturnos, se vuelve al menos difícil, por no decir impracticable.

A nivel doméstico, no hay una estrategia de control activa probada. La recomendación sería estar atentos al arribo o la presencia, alertar a las autoridades e intentar limitar un asentamiento antes de que generen los problemas mencionados.

Hasta ahí las palabras del especialista. Precisamente, Barbar desarrolló su tesis doctoral sobre el efecto que tienen las especies exóticas, con énfasis en la liebre europea, sobre la comunidad de depredadores en el noroeste de la Patagonia, donde se sitúan Bariloche y su área de influencia. Es investigador asistente en el CONICET y trabaja en Ecología trófica y Biología de la conservación. En criollo, sabe del tema… Habría que escuchar con atención sus diagnósticos y recomendaciones. No es una película la que se avecina.

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