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CON EL RÍO CHUBUT COMO UNO DE LOS PROTAGONISTAS

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15/07/2025

Joven realizadora de Bariloche estrena documental

Se titula “El serpentear del ngen ko”. Se rodó en ocho comunidades mapuche-tehuelches y localidades que dependen de sus aguas.
El río Chubut en el centro de la escena.
El río Chubut en el centro de la escena.

Tiene como antecedentes videoclips que inclusive recibieron premios e integró equipos de otras producciones, pero el que se va a estrenar en Bariloche el próximo jueves (17 de julio) es del primer documental de Marion Prieto, joven realizadora de esta ciudad. Se titula “El serpentear del ngen ko” y se podrá ver desde las 19 en la sala de la Escuela de Arte La Llave, con entrada libre. En lengua mapuche ngen significa guardián o dueño, concepto que se entronca con aspectos muy profundas de la espiritualidad. Y como generalmente se sabe, ko es agua.

La película registra “un viaje en caravana por el río Chubut, partiendo desde lo más cercano a sus nacientes hasta su desembocadura en Rawson”, le dijo Marion a El Cordillerano. “A través de ese viaje (se produjo) una conversa comunitaria entre comunidades mapuche-tehuelche, organizaciones y vecinos, con el río”, explicó. “Un diálogo y una denuncia de lo que están haciendo con el principal río de la provincia de Chubut”.

La novel cineasta destacó que el protagonista central de su trabajo “lleva agua a cada poblado, pero está siendo cercado, privatizado y contaminado, aunque hay lugares que resisten, donde se lo puede ver sano. Eso es por el trabajo que llevan a cabo quienes lo habitan”, resaltó. “Este documental retrata el viaje de 10 días que realizó el Segundo Foro Trawün Itinerante por el río Chubut en febrero de este año”, puntualizó. Trawün significa encuentro y suele utilizarse como sinónimo de asamblea.

Si bien Marion no es una recién llegada al ámbito audiovisual, “es el primer documental que realizo sola. Antes he hecho otros trabajos, pero siempre en grupalidad con firma colectiva, y más allá de que digo sola, no me siento cómoda con ese término, ya que esta película es posible gracias a la participación de muchas personas. Primero que nada, agradezco a las personas que me invitaron y me confiaron retratar este viaje: el grupo GEMAS y Mauro Millán”.

GEMAS es la sigla del Grupo de Estudios sobre Memorias Alterizadas (sic) y Subordinadas, que funciona en el Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDYPCA). Es un espacio que depende tanto del CONICET como de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN). Y Millán es un reconocido referente mapuche, lonco de la comunidad Pillan Mawiza (Chubut).

Marion en plena tarea.

Más allá del espíritu colectivo, Marion asumió “los distintos roles que implican hacer un documental: la cámara, el dron, el sonido y la edición”, además de “seleccionar muchas horas de grabación y generar una narrativa”. La realizadora puso especial cuidado porque “al hacer este viaje por primera vez por distintas comunidades que no conocía, no quería incomodar. Sé que la cámara puede ser invasiva y el desafío principal era tratar de pasar desapercibida, ser respetuosa en los espacios donde dormíamos, comíamos y donde se llevaban adelante los trawün”, compartió.

800 km en 10 días

Quizás “El serpentear del ngen ko” tenga algo de “road movie” porque “fue un viaje maratónico, visitamos ocho localidades y comunidades en 10 días, recorriendo 800 kilómetros en una caravana de autos con carpas y mochilas. El acento fue recoger las voces de quienes habitan las cercanías del río, sus experiencias y el control comunitario de sus aguas”, destacó la realizadora.

Al término del proceso, Marion valoró “conocer la historia del río, la lucha por el resguardo del itrofill mogen (todas las vidas), visitar lugares en los que nunca había estado y compartir un mismo sentipensar (sic)”. En definitiva, “ser parte del proceso de comunicar a través de lo audiovisual y ser responsable con eso”, además de “trabajar en procesos junto a personas que admiro en su compromiso y militancia”.

El público se encontrará con una película que apenas totalizará 35 minutos. “Es un formato raro que no encaja en los estándares de los festivales de cine, ya que no es un largo y tampoco un corto, pero es lo que demandó el mismo material”, explicó. “En un inicio tenía que durar 20 minutos, pero eso implicaba cortar mucho del relato. En el proceso de montaje fui charlando con Mauro Millán, al conocer tanto las comunidades y vecinos de Chubut”, además de “ser el gestor del Foro Trawün. Entonces, le iba mostrando el material para que no se me pase nada”, compartió la realizadora.

Uno de los trawün a pasos del río.

Otra “particularidad además de la duración, es cómo se desarrolla. La idea en mi cabeza era realizar algo más poético y experimental, no cronológico, pero al seleccionar el material me di cuenta de que no podía romper la temporalidad, ya que había una comunicación entre comunidades. Donde parábamos nombraban el lugar del que habíamos llegado haciendo hincapié en que, lo que comenzaba en una continuaba en la otra”, aclaró.

Si bien está en un momento importante de su trayectoria, es decir, el estreno en su ciudad de su primer documental, Marion no se queda quieta. “Después del viaje me uní al grupo GEMAS. El año pasado realizamos una serie web de tres capítulos con una selección de su archivo sonoro en el que yo trabajé la parte visual. Antes de fin de año queremos lanzar la segunda temporada con otra selección de ese archivo sonoro sobre relatos y memorias de comunidades mapuche-tehuelche”, avisó.

Pero además y “saliendo de la temática, estamos desarrollando con Agustín Esparza una serie de videos sobre accidentes aéreos de la región y en particular, un largo sobre el accidente de Austral en 1977 en cercanías del aeropuerto de Bariloche. Se llama El vuelo de los mieleros y esperamos lanzarlo en el transcurso del año que viene”, adelantó la realizadora. Pero más allá de los planes, desde el vamos estrenar en el contexto que vive el cine argentino es una gran noticia.

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