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DESDE HOY EN PLATAFORMAS DIGITALES Y YA ESTÁ EL CASETE

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04/08/2023

Mariano Rodríguez y Ezequiel Montivero lanzan “Amigo Perro”

Mariano Rodríguez y Ezequiel Montivero lanzan “Amigo Perro”
Mariano Rodríguez y Ezequiel Montivero lanzan “Amigo Perro”

Los músicos tocaron juntos en Bariloche durante el último verano y aprovecharon para grabar sus guitarras y otros instrumentos al aire libre. Apuestas estéticas y de formato.

Es posible que asistamos al nacimiento de una anti leyenda. Durante el verano pasado, Mariano Rodríguez y su colega Ezequiel Montivero buscaban un lugar apartado donde grabar guitarras al aire libre. Sus pasos se cruzaron con un can negro que entendió de qué se trataba y mostró una bajada a una playa relativamente escondida. De ese cruce surgió “Amigo Perro”, opus de la dupla que no solo estará disponible en plataformas desde hoy viernes (4 de agosto), además se editó en casete.

“En Amigo Perro hay esencialmente música instrumental de guitarras, aunque también hay pequeñas piezas con otros instrumentos como el arpa pitagórica, el shrutibox, algunas flautas y percusiones minimalistas que aportó Carolina Dai”, le dijo el vecino de Bariloche a El Cordillerano. “La particularidad es que en vez de estar grabado en estudio o en vivo durante un recital, las grabaciones se realizaron al aire libre, de una sola toma y con un grabador de campo”.

Hay un concepto: “la idea fue registrar la influencia del ambiente en las improvisaciones y que los sonidos aleatorios que puede haber en una toma en el exterior se integren y le aporten carácter al registro”, compartió el guitarrista. Como se recordará, junto con Montivero compartió un concierto en la sala de lectura de la Biblioteca Sarmiento y otro casi hogareño.

“Lo conocí porque estudió guitarra con Jonah Schwartz, un amigo y compañero de otras excursiones musicales, como el Sindicato del Drone”, introdujo Rodríguez. “Con Ezequiel ya habíamos tocado juntos en Buenos Aires en mayo de 2022 y en febrero de este año le organicé un par de conciertos en Bariloche. Como se alojó unos días en mi casa aprovechamos los momentos libres para hacer un par de caminatas y grabar al aire libre”.

Genéricamente, “nos une una forma de encarar la guitarra acústica que deriva de la escuela de John Fahey y Robbie Basho, una escena de guitarristas que arranca con ellos a fines de la década del 50 bajo el nombre de guitarra primitiva y que se prolonga hasta nuestros días con guitarristas desparramados por todas partes del mundo”. No obstante, por estas latitudes no hay tantos cultores de la “primitive guitar”.

“En Argentina no somos muchos los que cultivamos esta forma de componer, improvisar y tocar la guitarra”, admitió Rodríguez. “Estamos con Ezequiel Montivero y Jonah Schwartz, que es nativo de Filadelfia, pero está afincado hace 20 años en Buenos Aires. Ahora hay un valor oculto en Bariloche que es Maxi Neculman, un gran músico y luthier con el que pronto estaremos saliendo a tocar”, avisó.

El músico ya tiene varias ediciones en casete en su haber y si bien ya le preguntamos en otras ocasiones al respecto, no está de más recapitular sobre la insistencia con un formato que para muchos, está en desuso. “Para mí, un álbum está terminado cuando se publica físicamente, ya sea en CD, vinilo o en casete. A partir de este, mis ediciones vienen acompañadas de la leyenda ‘Las ediciones físicas del presente son las sorpresas de los coleccionistas del futuro’”, dijo, no tan en broma.

“Insisto en publicar en formatos físicos porque tengo algo de coleccionista y los soportes son como cápsulas del tiempo. Siempre me imagino a alguien dentro de muchos años reparando una casetera y escuchando un casete mío que encontró olvidado en un cajón o que compró en algún mercado de pulgas”, compartió Mariano. “Además de estas cuestiones afectivas, el formato me gusta porque es el soporte que más respeta la secuencialidad en la que fueron concebidos los álbumes”.

En efecto, “los casetes se escuchan enteros, ya que por su funcionamiento es tedioso saltar los temas como en un CD o un reproductor digital”. También hay una justificación sonora: “la cinta es capaz de recrear mucho mejor el rango dinámico original de una grabación, sin tanta compresión y con una mejor gestión de los agudos y las frecuencias graves”, enseñó el guitarrista. Estará disponible en sus conciertos y en los de Montivero. También pueden solicitarse vía redes sociales o Bandcamp.

En cuanto al nombre, “le pusimos Amigo Perro porque en una de las caminatas por el camino viejo a El Bolsón, se nos cruzó un perro negro medio cachorrón que nos terminó marcando una bajada a una playa medio canuta donde estuvimos tocando y grabando bastante”, compartió el violero. “Hay un video en mi canal de YouTube, El Vals del Perro Negro, donde se lo puede ver a jugando en la playa, mientras nosotros estamos tocando”, invitó.

“Cuando lo vimos, se nos vino a la mente la mala fama que tienen en el folklore y sobre todo en el blues rural los perros negros, como en ‘Black dog blues’, de Blind Blake, en el que el perro negro es un demonio. Nosotros, contrariamente, quisimos reivindicar a los perros negros y quitarles ese halo maldito”. Un formato para muchos obsoleto para comenzar a cimentar una posible anti leyenda…

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