Publicidad
 

EL EXPERIMENTO RESULTÓ PELIGROSO

|
14/03/2022

Una alumna se quemó durante una práctica, pero la docente cumplió pautas y fue sobreseída

Una alumna se quemó durante una práctica, pero la docente cumplió pautas y fue sobreseída
Una alumna se quemó durante una práctica, pero la docente cumplió pautas y fue sobreseída

Estaba acusada por lesiones leves culposas por haber provocado quemaduras en una alumna en el marco de una práctica de laboratorio. Tras varias rondas de negociación, logró evitar el juicio y al cumplimentar todas las pautas, resultó finalmente sobreseída.

El juez de Garantías Ricardo Calcagno, dictó el sobreseimiento definitivo de la docente Mónica Bertachini, con la expresa mención de que el proceso penal sustanciado no afectó el buen nombre y honor del que gozaba con anterioridad al mismo.

La mujer se había visto involucrada en una causa por lesiones leves culposas, al protagonizar un accidente durante una clase práctica de laboratorio en el que una alumna resultó con quemaduras de carácter leve en el rostro y la cabeza.

De acuerdo a la acusación fiscal, el hecho se produjo el 10 de octubre de 2017 por la mañana, durante una clase de laboratorio que se desarrolló en un salón de la escuela 298 del barrio Melipal. En esa ocasión, la docente manipuló un recipiente con alcohol mientras realizaban un experimento de ciencia conocido habitualmente como “mamba negra” y al incorporar el fluido en un recipiente con fuego, provocó una llamarada que alcanzó a una alumna en el rostro, las orejas y parte de la cabeza.

Para la fiscalía el obrar de la docente fue negligente, ya que no adoptó las medidas de seguridad mínimas al realizar la maniobra y no procuró alejar a sus alumnos del fuego que formaba parte del experimento. Así, al derramar el alcohol de manera abrupta -tal como es necesario hacer en el ensayo químico-, provocó que las llamas alcanzaran a la niña que estaba a su cargo.

Cuando fue imputada por el hecho, la docente remarcó que se trató de un accidente y enfatizó que era una práctica que habitualmente realizaba y que sabía muy bien lo que estaba haciendo y tenía todo bajo control.

Finalmente, las partes arribaron a un acuerdo que puso una pausa en el proceso y obligó a la mujer a respetar una serie de pautas de conducta de rigor y además, cumplir otras condiciones establecidas para el caso: le pagó diez mil pesos a la víctima en cinco cuotas iguales y consecutivas para compensar los daños ocasionados y realizó un total de cien horas de tareas no remuneradas en favor de la comunidad.

De ese modo, superado el plazo de la suspensión del proceso que se estableció oportunamente, la fiscalía decretó extinguida la acción penal y solicitó el sobreseimiento definitivo de la docente, lo que así fue resuelto por parte del juez Calcagno.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?