Publicidad
 

SE CONSAGRÓ EN EL FESTIVAL DE BARADERO

|
14/02/2022

Javier Bravo, torazo en rodeo ajeno

Javier Bravo, torazo en rodeo ajeno
Javier Bravo, torazo en rodeo ajeno

El barilochense ganó en la categoría malambo sureño, precisamente en la patria chica de la especialidad. En la noche del sábado, compartió la programación con Los Nocheros y otros consagrados.

Fíjese si será vidriera, como él dice, que en la noche del sábado Javier Bravo demostró su destreza nada menos que inmediatamente antes de la actuación de Los Nocheros. Fue en el transcurso del 47° Festival de Música Popular Argentina, al que todo el mundo conoce como el de Baradero. El barilochense se hizo acreedor de tamaña actuación, después de triunfar en la categoría que abraza hace años: el malambo sureño.

Todavía estaba en la localidad bonaerense cuando comenzó a responder las inquietudes de El Cordillerano: “Gané en el Festival Nacional de la Música Popular, que se realiza en Baradero”, recapituló. “Se hace una subsede en cada provincia y los ganadores de cada una vienen una semana antes a participar de un certamen en el que hay tanto cantantes como bailarines. Hay un jurado que evalúa cuestiones técnicas y elige al mejor de cada rubro”. Y el mejor fue el director del Tolkeyén.

Es comprensible su satisfacción. “En particular, a este premio lo busqué durante un montón de años porque Baradero está entre los festivales más grandes a nivel nacional y, bueno, hace muchos años que me dedico a la danza folklórica y buscaba un premio de esta magnitud”, confió Bravo. “En particular, corrió mucha agua debajo del puente para poder llegar a este lugar y estoy muy feliz al ser yo quien representara a Bariloche, a Río Negro y, en este caso, al país. Contentísimo de haberlo logrado y de ser el primero: ¡esta vez me tocó a mí!”, festejó.

El bailarín fue torazo en rodeo ajeno porque si hay una patria chica de la modalidad que cultiva, es precisamente el territorio bonaerense. “Para mí es una satisfacción grandísima ser el representante del malambo sureño en Buenos Aires. No es broma, porque Buenos Aires es la cuna del malambo sureño y tiene además cuatro subsedes, es decir, cuatro posibilidades de ganar, contra una sola que tenemos nosotros”.

De ahí el entusiasmo contagioso. “Entonces, estoy satisfecho y muy, muy contento. Esto obviamente, me abre puertas a nivel nacional, pero eso no significa que pueda dejarla de remar. Hay que seguirla remando, hay que seguir laburando. Contento de estar en una vidriera nacional, como es este festival”. En efecto, la actuación de Javier pudo seguirse a través de la transmisión de la TV Pública y, es más, todavía puede recrearse a través de su página web, donde quedaron alojadas las más de 5 horas de espectáculo de esa noche.

A pesar de la plenitud, un ingrediente ensombreció un tanto tamaña alegría y tiene que ver con las políticas culturales. “Me banqué con el dinero de mi salario, hubo un apoyo del Gobierno de Río Negro para llegar hasta allá, pero después, fue todo patriada. Aclaro, porque la gente cree que, si uno gana certámenes nacionales, por arte de magia aparecen los recursos. Pero nada, a esto lo bancamos mi familia y yo”, resaltó el bailarín. Detalle no tan insignificante, que engrandece todavía más su logro.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?