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EN UNA PRÁCTICA DE LABORATORIO

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25/09/2019

Una maestra logró evitar el juicio por haber provocado lesiones a una alumna

 

Estaba acusada por lesiones leves culposas por haber provocado quemaduras en una alumna en el marco de una práctica de laboratorio. Tras varias rondas de negociación, logró evitar el juicio y deberá pagarle una compensación económica a la víctima y realizar tareas comunitarias.

El juez Marcos Burgos otorgó el beneficio de la suspensión del juicio a prueba a Mónica Bertachini, una docente que se vio involucrada en una causa por lesiones leves culposas, al protagonizar un accidente durante una clase práctica de laboratorio en el que una alumna resultó con quemaduras de carácter leve en la cabeza.

La fiscal Silvia Paolini y la defensora particular Natalia Araya, activaron varias rondas de negociaciones y finalmente lograron arribar a un acuerdo que satisfizo a todas las partes que protagonizaron el accidente.

De acuerdo a la acusación fiscal, el hecho se produjo el 10 de octubre de 2017 por la mañana, durante una clase de laboratorio que se desarrolló en un salón de la escuela 298 del barrio Melipal. En esa ocasión, la docente manipuló un recipiente con alcohol mientras realizaban un experimento de Ciencia junto a sus alumnos y al intentar incorporar el fluido en un recipiente con fuego, provocó una llamarada que alcanzó a una alumna en las orejas y parte de la cabeza.

Para la fiscal Paolini el obrar de la docente fue negligente, ya que no adoptó las medidas de seguridad mínimas al realizar la maniobra y no procuró alejar a sus alumnos del fuego que formaba parte del experimento. Así, al derramar el alcohol de manera abrupta, provocó que las llamas alcanzaran a la niña que estaba a su cargo.

En el marco de la audiencia desarrollada en los tribunales locales, la defensora particular Natalia Araya reclamó el sobreseimiento de la mujer, pero la petición fue rechazada por la Fiscalía y finalmente desestimada por el juez Burgos.

No obstante, el magistrado propuso un nuevo intento de acuerdo entre las partes y decretó un cuarto intermedio para que Fiscalía y Defensa lograran consensuar una salida pacífica al caso judicial.

La docente, por su parte, aceptó brindar unas palabras sobre el hecho y remarcó varias veces que se trató de un accidente. “Fue como lo narraron”, explicó en relación al hecho que había descripto la Fiscalía, pero agregó “en una escuela pública con veinticuatro alumnos a cargo, suceden otras variables”, señaló al remarcar que había realizado la misma práctica varias veces con otros grupos y agregó que “sabía muy bien lo que estaba haciendo, tenía todo controlado”.

Finalmente, la mujer logró evitar un juicio oral y público en su contra al acceder a la suspensión del proceso por el término de un año, plazo durante el cual deberá respetar ciertas pautas de conducta de rigor y además respetar otras condiciones particularmente establecidas para el caso: le pagará diez mil pesos a la víctima en cinco cuotas iguales y consecutivas para compensar los daños ocasionados y deberá realizar un total de cien horas de tareas no remuneradas en favor de la comunidad.

Mariano Colombo