Carta de la Sociedad Naturalista Andino Patagónica al intendente Gennuso por los vuelos en zonas protegidas

Sr. Intendente municipal San Carlos de Bariloche Ing. Gustavo Gennuso

Desde la Comisión directiva de la Sociedad Naturalista Andino Patagónica, nos dirigimos a usted para manifestarle nuestro total desacuerdo con la decisión de autorizar un servicio comercial de vuelos en helicóptero sobre el ejido municipal, abarcando tanto zonas protegidas como residenciales.

Consideramos que estas actividades generan fuertes interferencias sobre el ambiente, los residentes y sobre el turismo.

En relación al medio ambiente, existe un fuerte efecto negativo sobre la fauna debido al ruido y a la visión misma del helicóptero cuando vuela a baja altura (incluyendo la alta montaña como nivel del suelo y no solo la zona perilacustre). Estos efectos recibidos en forma repetitiva (diarios y varias veces al día) generan un inmediato abandono o corrimiento permanente de varias especies (aves y mamíferos) que habitan los barrios de los kilómetros y los sectores naturales protegidos. Asimismo, la sorpresa y susto ante la aparición y ruido del helicóptero provoca en algunos animales un escape repentino que en muchos casos termina con la muerte del ejemplar. Este efecto es especialmente preocupante en especies de alta montaña como el cóndor (con condoreras en el cerro López) entre las aves, o la eventual presencia de huemul en laderas cercanas al mismo cerro López, por mencionar dos especies amenazadas.

Respecto a los residentes en las zonas sobrevoladas no es necesario explicar lo que significa el permanente paso del helicóptero sobre sus barrios y sus casas, aun pasando a cierta distancia. Cabe destacar que la mayoría de los residentes en esas áreas decidieron vivir allí por cuestiones de mayor tranquilidad y contacto con la naturaleza.

En cuanto al turismo, el efecto negativo se manifiesta principalmente a través de las interferencias con las actividades contemplativas o de descanso en un marco de tranquilidad y relativo silencio, que es lo que busca la gran mayoría de visitantes en Bariloche y el parque nacional (principalmente de primavera y verano). Incluso en muchos casos se busca específicamente disfrutar de la naturaleza con mínima antropización.

Por todo ello, en un ejido municipal donde la naturaleza es su bien más preciado, nos parece inaceptable agregar a los inevitables y necesarios impactos y actividades humanas sobre el nivel del suelo, un impacto desde el medio aéreo que satisfaría a una cantidad de visitantes (los que volarán en helicóptero), pero a costa de erosionar la calidad de la visita a un número mucho mayor de personas. Está claro que esto perjudica las propias características de Bariloche como destino turístico.

Por otro lado, sabiendo que no es posible sobrevolar sobre el parque nacional por una normativa vigente de la Dirección de Tránsito Aéreo y por la propia Ley de Parques Nacionales (Artículo 5º), resulta desprolijo y poco coordinado que desde el ejido municipal se autoricen sobrevuelos en su jurisdicción siendo evidente que parte de los efectos negativos que estas normas pretenden evitar en las áreas protegidas nacionales (ruidos, visión de elementos extraños) van a estar actuando también sobre las áreas del vecino parque nacional.

Concretamente, consideramos que la habilitación de este tipo de actividades en Bariloche es un grave error estratégico principalmente por los efectos ambientales negativos, así como el turismo tradicional y el bienestar de los residentes. Por ello, solicitamos se revea la autorización otorgada a la empresa comercial para los sobrevuelos en helicóptero dentro del ejido municipal.

Sin otro particular, saludamos a usted atentamente,

Lorenzo Sympson, presidente SNAP
Juan Paritsis, vicepresidente SNAP

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