Señor Director:

La verdad, que no sé por dónde comenzar, siento tanta impotencia que no se dan una idea. Soy escritora, soy habitante de esta ciudad y además de todo esto, soy una persona con Discapacidad.

Tengo una Discapacidad de base que se llama Polio y Mengitis y además, tengo una secuela de un canal estrecho cervical, pase por varias operaciones de columna cervical que me cambiaron mi vida autónoma y personal, perdí mi movilidad, tuve que comenzar todo nuevamente, tengo que usar una silla de ruedas para trasladarme, pagar muchos remises por día para mis actividades y tener una rehabilitación kinesiológica constante y permanente porque al no tener movilidad el cuerpo se va contracturando, los músculos se atrofian, el dolor comienza a acentuarse, en fin, toda una serie de cuestiones físicas que ocurren al no tener movilidad ni atención kinesiológica.

Pero parece que a los centros de rehabilitación no les interesa, ni a las obras sociales que te enjaulan en sus sistemas y que es imposible salir.

Pertenezco a Incluir Salud, que funciona como obra social pero es solo un programa social donde millones de personas con Discapacidad quedamos aprisionados, nos descuentan de nuestras pensiones no contributivas que están actualmente por debajo de la canasta básica de alimentación.

Pero a nadie le importa esto, Incluir Salud tiene convenio con Painamal, Centro de Rehabilitación Integral. Painamal es el único prestador en esta ciudad que brinda este servicio, es decir que si no estás conforme con este prestador, Incluir Salud no te permite cambiar de Centro de Rehabilitación y te tenés que aguantar.

En el año 2018 este centro cambio 8 veces de kinesiólogo, y sinceramente es muy difícil tener continuidad en un tratamiento con estas características ya que cada profesional tiene su librito para tratar tu patología y vos te tenés que adaptar a ese librito sino perdés.

En este año hace un mes ya no tenemos kinesiólogo y ya no me lo banco más, ni mi cuerpo que se está dañando día con día, porque no tengo por qué quedar en el medio de una burocracia infernal, porque sinceramente considero que ya he pagado el derecho de piso por estar en este mundo, actualmente tengo un tratamiento de botox en mis piernas para mantener mis músculos elásticos y activos y dicho tratamiento requiere de elongación de fortalecimiento constante y de atención kinesiológica permanente y no la estoy recibiendo, pero como dije antes, Incluir Salud, nos descuenta de nuestras pensiones a millones de personas con Discapacidad que requieren en muchos casos una simple silla de ruedas y tienen que esperar años para recibirla, pero a nadie le importa. Y por otro lado Painamal cobra por brindar un servicio que no está cumpliendo.

¿Negocio redondo, no creen?

¿De quién depende la regularización de estos Centros? ¿Qué tengo que hacer para que mis derechos sean respetados y cumplidos? ¿Presentar un recurso de amparo? ¿O encadenarme a un lugar público, para ser escuchada? Sinceramente me da mucha pena llegar a esas instancias, pero si lo tengo que hacer, lo haré, siempre defendí mis derechos a raja tablas y esta no es la excepción.

Estamos en año de elecciones, y nadie habla de las personas con Discapacidad, nuestro voto también es parte de estas elecciones.

Pero nadie se da cuenta, esto es lamentable, pero real.

Sandra Rivera.
DNI 18.772.308

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