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LITERALIDADES HILARANTES SOBRE FRASES POPULARES CONTEMPORÁNEAS

19/06/2019

Ascenso

Es barilochense de tercera generación por parte de madre y su ascendencia paterna lo acercó desde muy joven a la comunicación y la palabra. Estudió Letras en la Universidad Nacional del Comahue. 

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Es barilochense de tercera generación por parte de madre y su ascendencia paterna lo acercó desde muy joven a la ... (+ Info)

Las mariposas no vuelan. Caminan por el aire. Basta mirar la escalera que se despliega en sus diminutas extremidades como una construcción invisible para adivinar una solidez tal que cualquier otro insecto puede subir y bajar por ellas innumerables veces.

Luego, el espectáculo de luces, colores, danza y música alada tiene la misma finalidad que la poesía.

Ocasionalmente oscas
obturamos el oprobio que ostentan otros.
Osados operadores
de una oblicua opresión.
Horadando lo onírico
y lo áureo

Osiris, el omnipotente,
obedecía órdenes
y obligaba a ornamentar
con opio
obvias oscuridades

ocres osamentas de osos observando ondular su ombligo
otredades vacías.
Oscilando entre oraciones operadas en Oslo
obtenemos oro
una vez más.

Mostrar al mundo la libertad de su alma, la nostalgia de infinito, la fiesta de la vida cuando se hace impredecible. Su memoria de gusano se resiste a creer que la vida está hecha de escaleras. Y aunque lo fuera, ¿qué corazón negaría el vuelo de una mariposa?

El aire está repleto de peldaños invisibles que los humanos rompemos al andar. Mariposa tras mariposa, el andamiaje se erige perfecto, hasta que llega uno que quiere pagar las cuentas antes de la una y se lleva puestos siglos y civilizaciones enteras de labor.

Cuando lleguemos al año tres mil -por caso- los seres de entonces construirán un detector de escaleritas y la Sociedad Develadora de Construcciones Aladas las mostrará al mundo cual hilo de alarma. Por fin entonces, las mariposas podrán seguir edificando hasta donde saben que hay una puerta hacia otro mundo en el que los hombres hacen escaleras con sus cuerpos y poesía con su alma.

Allí ellas, las mariposas, disfrutarán de romper las invisibles construcciones de los hombres, pero solo por creer que ellos aprendieron a volar.

Ariel E. García, es barilochense de tercera generación por parte de madre y su ascendencia paterna lo acercó desde muy joven a la comunicación y la palabra. Estudió Letras en la Universidad Nacional del Comahue sin relegar por ello su vocación de escritor.

Sus Literalidades son interpretaciones textuales de frases hechas cuyas metáforas son aceptadas por la cultura, lo cual representa a la vez un juego humorístico heredado y una puesta en cuestión del sentido común que fomenta el espíritu crítico.

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