Realidad y ficción: Aníbal Gordon, el atraco al Banco Provincia en Bariloche y Netflix
La modorra pueblerina de Bariloche se hizo añicos en la mañana del 26 de febrero de 1971. Al amparo de la oscuridad, una banda de varios integrantes había perpetrado un minucioso asalto contra la sucursal del Banco Provincia de Río Negro. Según se pudo establecer, los malhechores lograron un botín equivalente a 21 millones de dólares antes de darse a la fuga en una avioneta rumbo a Chile. Mucho tiempo después se supo que integraba la gavilla un hombre que por entonces contaría con 40 años y una década más tarde, se haría terriblemente famoso: Aníbal Gordon.
La trayectoria del parapolicial tiende a reactualizarse desde que Netflix comenzó el rodaje de la serie que se titula con su apellido, con dirección de Pablo Trapero y Pablo Fendrik. Su estreno se producirá el 18 de noviembre próximo, pero al darse a conocer el último martes su tráiler, trascendieron algunas de las escenas que se rodaron en esta ciudad y alrededores: una avioneta en vuelo descendente y una navegación por el lago Moreno, entre otras. En parte, coinciden con la realidad.
“Yo trabajaba para el diario Río Negro y obviamente no había ninguna de las vías actuales de comunicación”, evocó Roy Madsen en intercambio con El Cordillerano. “Nuestro contacto con (General) Roca era a través de la camioneta de la empresa, que iba y venía con el material”, describió. “Para hablar por teléfono, había que pedir los turnos a ENTEL (Empresa Nacional de Telecomunicaciones), pero para casos urgentes como este, las procurábamos más rápido”.
Por entonces, vivían en Bariloche apenas 30.000 personas. “El agente del diario Río Negro era Ricardo Aguirre en aquellos tiempos. Me había contratado para hacer la parte periodística, porque él se encargaba de recibir el diario, de la distribución y los aspectos comerciales, pero no de lo periodístico”. El joven Madsen tuvo mucho que escribir aquel febrero: “recuerdo que el jefe de la Regional de la Policía era un comisario mayor de apellido Gariglio y la noticia se conoció una mañana”, recordó.
El auto que se usó para emular al Dodge "Polara". Foto: Alfredo "Chino" Leiva.
De forma comprensible, “el nombre de Gordon no apareció hasta mucho después, seguramente cuando lo investigaron por otros hechos, pero ese día se supo que habían asaltado el Banco Provincia (de Río Negro) y al parecer, habían secuestrado al tesorero, que vivía por la zona de Bahía Serena, cuando todavía era camino al Llao Llao”. Imagínese el lector que el área estaba bastante menos poblada que en el presente.
En Mitre al 500
La sucursal bancaria quedaba donde actualmente funcionan dependencias de la Secretaría de Hacienda de la Municipalidad, es decir, Mitre al 500. La cuestión es que “lo secuestraron, lo trajeron al Banco e hicieron que abriera el tesoro. Se mencionaba una cifra de 80 o 90 millones de pesos en moneda de la época. También se mencionaba que hubo un entregador, empleado del Banco. Y no sé si pudo establecer, pero habrían aterrizado ellos con una avioneta sobre la ruta, en la recta donde está el cruce a Villa La Angostura”.
Una vez que concretaron el atraco, “habrían huido a Chile con el botín del robo. Fue un suceso de alcance nacional”, señaló Madsen. “El Banco obviamente radicó las denuncias y seguro habrá constancias en los archivos policiales, pero consecuencias judiciales no recuerdo. Hubo detenciones: la del presunto entregador y creo que también detuvieron a un hombre que era gastronómico en el Ferrocarril, pero no recuerdo la vinculación en ese caso”.
Si bien grupo estaba fuertemente armado, “no hubo víctimas fatales ni heridos. Todo ocurrió durante la noche y obviamente tenían datos de adentro. Habían hecho inteligencia y sabían dónde vivía el tesorero, que tenía la llave que hacía falta para abrir el tesoro. Lo raptaron y después lo dejaron en libertad, pero no hubo hechos más violentos”, señaló el veterano hombre de prensa.
Rodrigo de la Serna será "Gordon". Foto: Netflix.
“Me acuerdo”, le dijo por su lado Albertina Rahn a este medio, otra vecina memoriosa y escritora. “Tomaron un montón de rehenes y fueron a distintos domicilios. Yo conocía a uno de los empleados del Banco, pero no me acuerdo si era el tesorero. Le alquilaba una casa a Bruno Bertozzi, amigo de mi marido (Jorge Mange), que vivía al lado. Vio cosas raras y también lo tomaron como rehén. Fue espectacular, en el pueblo no se hablaba de otra cosa en ese momento, estaba muy revolucionado”.
Por su parte, una meticulosa investigación que publicó El Cordillerano seis años atrás sumó precisión a partir de consultar expedientes. Según la reconstrucción, los sucesos comenzaron a precipitarse desde las 23:30 de la noche anterior, aunque obedecieron a una planificación muy anterior. Fueron tres los delincuentes que hicieron presentes en la casa de Héctor San Romerio, sub contador en Bariloche de la entidad bancaria.
En el edificio Pilmaiquén
Dos quedaron a cargo de su esposa y el tercero, junto con el rehén, se dirigieron al domicilio de Ovidio Gaiza, el subtesorero al que aludía Madsen, ya que su vivienda quedaba en el km 12,500 de la Avenida Bustillo. El propietario del inmueble -el vecino que recordaba Albertina- observó movimientos desusados y al entrar en escena, también fue reducido. Ironía del destino, un tercer directivo del Banco Provincia fue secuestrado en el hotel Pilmaiquén, es decir, donde hoy funcionan buena parte de los Tribunales de esta ciudad.
A cada paso que daba la banda, se acrecentaba la cantidad de rehenes: el conserje del hotel, un pasajero… Después de dejar amordazados a todos en la vivienda de los kilómetros, ingresaron a la sucursal cerca de las 4 de la madrugada. Se dieron a la fuga en un Torino y en un Dodge “Polara”. Para trasladar el voluminoso botín, que consistía en fajos de billetes de 5.000 y 10.000 pesos, se valieron de una Ford F-100.
La caída definitiva del parapolicial.
Dos de los vehículos aparecieron horas más tarde en cercanías de la Ruta 231, que efectivamente une Bariloche con Villa La Angostura, como evocaba Madsen. Pero el Dodge se descubrió en cercanías de Piedra del Águila (Neuquén). La Policía de la vecina provincia encontró huellas que indicaban aterrizajes y despegues de una avioneta. Se supone que la piloteaba el mismísimo Aníbal Gordon. Aunque conoció la cárcel por otros hechos, el robo al viejo BPRN quedó impune. A partir del 18 de noviembre vía Netflix, se podrá ver si la realidad superó a la ficción.