FIESTA NACIONAL DE LA NIEVE 2026
La celebración: unos 600 esquiadores iluminaron el Cerro Catedral en la tradicional Bajada de Antorchas
La montaña volvió a encenderse este jueves por la noche con una nueva edición de la Bajada de Antorchas en Cerro Catedral, una de las celebraciones más tradicionales del invierno de Bariloche. La actividad, organizada por la Asociación Argentina de Instructores de Esquí y Snowboard (AADIDESS), se desarrolló en el marco de la apertura de la 55ª Fiesta Nacional de la Nieve.
Cerca de las 20, alrededor de 600 esquiadores y snowboardistas participaron del descenso, entre instructores, clubes e instituciones. También se sumaron cerca de 80 chicos de escuelas, acompañados por sus instructores. Se vivió un clima de celebración.
La edición 2026 recuperó las tradicionales antorchas de fuego y las combinó con luces LED, generando un espectáculo que reunió a distintas generaciones vinculadas a la montaña.
Por la pista Cóndor 1 descendieron 260 participantes con antorchas de fuego artesanales, mientras que por Princesita lo hicieron representantes de fundaciones, clubes, la escuela militar y espacios de esquí social, utilizando luces LED. Los grupos confluyeron posteriormente en la Plaza Catalina Reynal.
La jornada también tuvo un componente de homenaje a la historia deportiva de la actividad, con la participación de un esquiador olímpico acompañado por abanderados con la bandera argentina y de un grupo de 12 representantes del esquí antiguo, que descendió con antorchas de fuego por la pista de eventos.
Una tradición que atraviesa generaciones
Desde AADIDESS destacaron el valor simbólico de una celebración que, con el paso de los años, se transformó en una de las imágenes más reconocibles del invierno barilochense.
“Ser parte de la Bajada de Antorchas es un orgullo y una enorme responsabilidad. No es solo un descenso iluminado; es un homenaje a quienes construyeron la historia del esquí en Cerro Catedral y una forma de mantener vivo ese legado”, señaló el presidente de la entidad, Martín Bacer.
La propuesta permitió poner en escena el encuentro entre instructores con trayectoria y las nuevas generaciones, además de la participación de clubes, escuelas, fundaciones y espacios de esquí social.
La tradicional Bajada reunió a una parte importante de la comunidad que trabaja cotidianamente en Catedral. Cada área aportó desde su función para que, durante unos minutos, la montaña pudiera ofrecer una experiencia atractiva.
La coordinación también se extendió al espectáculo de luces y a los requerimientos eléctricos. El responsable de Montaña del Cerro Catedral dijo que la Bajada de Antorchas es una tradición que "hacemos con mucho orgullo, dedicación y sentimiento porque está muy arraigada a la montaña y a lo que significa para cada uno de nosotros trabajar en el Cerro".
Desde la organización remarcaron que la transmisión entre generaciones no se limita a las técnicas deportivas, sino que también comprende valores, experiencias y una determinada manera de relacionarse con la montaña.