CONOCIENDO A LAS ASPIRANTES
Reina de la Nieve 2026: ¿quién es la candidata con el número 9?
“Una realización personal y muchas ganas de comerme el mundo”, responde Daiana Velázquez, candidata con el número 9 a Reina de la Nieve, cuando se le consulta acerca de las motivaciones que tuvo a la hora de anotarse en el certamen.
Asimismo, la joven dice: “Me impulsaron las ganas de crecer, de encontrar mi lugar y mi mejor versión”.
Daiana, que nació el 22 de julio de 2002, tiene una hija de dos años y medio, y estudia Ingeniería en telecomunicaciones en la Universidad Nacional de Río Negro.
Cuenta que sus seres cercanos—los padres, los amigos—, al enterarse de sus deseos de ser monarca, destacaron “la importancia de disfrutar el proceso y nutrirse de buena manera con respecto a las experiencias con las compañeras”.
De pequeña.
En cuanto a las imágenes que perduran en ella sobre reinas de la Nieve de otros tiempos, indica: “Me acuerdo de que pasaban por la tele a las embajadoras de Bariloche, y también recuerdo cuando hacían el huevo de Pascua gigante en el Centro Cívico y ellas estaban presentes”.
Con sombrero, disfrutando de una jornada en Playa Bonita, en 2021.
Además, rememora un episodio de 2018 vinculado a la Fiesta de la Nieve que le dejó un sabor amargo: “Con un grupo de amigas nos gustaba el k-pop (género originario de Corea del Sur que combina estilos diversos) y decidimos armar una coreografía para presentarnos a competir como banda local. Preparamos todo, ensayamos mucho y ya teníamos la ropa, pero un día antes de la presentación me fracturé el tobillo”, evoca. “Me sentí super mal y dije ‘nunca más’, pero… ¡acá estamos de vuelta!”, exclama.
Ensayando con su grupo de k-pop, para la Fiesta de la Nieve de 2018, antes de quebrarse.
Cuando se le menciona que muchas personas opinan que este tipo de certámenes cosifican a la mujer, reflexiona: “Considero que cada uno es libre de opinar lo que quiere, pero hay que saber sentirse uno mismo y no dejarse llevar por opiniones u olvidarse de su amor propio. También creo firmemente que, en la actualidad, los concursos no se tratan de juzgar o reducir a la mujer a una imagen, sino de darle una plataforma de voz, liderazgo y desarrollo personal con relación a cómo es y la manera en que se expresa”.
En 2023, en una foto tomada el día de su cumpleaños, el 22 de julio.
A la hora de mencionar hobbies, cuenta que le gusta “el teatro y bailar”. Y sonríe al revelar: “Mi talento oculto es cantar”.
Asimismo, añade: “Desde chica hice muchas actividades, tanto deportivas como artísticas”. En ese sentido, puntualiza: “Empecé con taekwondo en 2015 —era muy chiquita—, en la sede del barrio Lera, donde mi profesor era Jorge Quilaleo. Luego vino la danza árabe, en el teatro La Baita. Después, patín artístico, con el que llegué a participar en un show de cierre de año, en 2016, con la academia Manolo Rivero”.
Además, cuenta que, en 2017, integró un equipo femenino de futsal llamado Almita Dulce.
Un recuerdo de su paso por el futsal.
Por otra parte, atesora recuerdos de estadías en Pilcaniyeu, donde tiene parientes. Así, señala que, en aquella localidad, su prima le enseñaba a tejer y salían juntas para ver el cielo nocturno repleto de estrellas. “Aprendí mucho ahí. Agradezco todo eso, porque me dieron un lugarcito en su corazón”, afirma.
En un restaurant barilochense, a la hora del almuerzo.
“Soy una persona sencilla, con muchas ganas de crecer profesionalmente. Me considero un ser súper empático al que le gusta alcanzar metas y ser perseverante”, se define Daiana, quien dice que tiene como referentes “a las mujeres que alcanzan su máximo potencial, mostrando su esfuerzo y su coraje a través de lo que las apasiona”.
En febrero de este año, disfrutando de la playa junto a su hija.
También sostiene que le gustaría transformarse en Reina de la Nieve “para llevar la corona al mundo entero, con valor, con mucho esfuerzo y cariño”.
—¿Admirás a alguna mujer en particular?
—A Dominga López (Miss Chile). Encuentro que es inteligente, auténtica, una persona que irradia amor, súper simpática, con una personalidad natural, y también sabe ser feliz y perseverante. Es un ejemplo a seguir.