PALABRAS Y MÚSICA PARA UNA HISTORIA QUE INCUMBE A TODOS
Un amor que se termina, el desamor y otro amor que está por llegar
El amor que se termina, el desamor y el nuevo amor que puede llegar. Sobre ese trayecto transita “Amor vacante”, la propuesta más reciente del actor Adrián Marré que en esta ocasión, se corre un tanto de su faceta más teatral para incursionar en la poesía y en compañía de cofrades, en la música. La próxima cita se pactó donde el primero juega de local, es decir, en el elegante Moma.
“Es un espectáculo de poesía y música”, sintetizó el creador de la propuesta en intercambio con El Cordillerano. “De alguna manera, la poesía está dramatizada y va contando un relato que va desde el amor al desamor y al nuevo encuentro de un amor”, adelantó. “Amor vacante es aquella sensación o vacío que se reestructura y se puede volver a llenar. Es cuando hay un lugar que puede volver a ocuparse”, definió.
También son de la partida Pablo Suárez, músico todo terreno de Bariloche, junto con Marilina Ramírez. En definitiva, “son poemas de mi autoría con música de otros que va por distintos ritmos, desde la balada al folklore, pasando también por algún rock y blues”, redondeó Adrián. “Y sí, el actor, director y profesor también es un poco poeta y un poco escritor, porque también escribo teatro. Creativo desde distintos lugares, pero sí, la poesía es algo que se me da hace muchos años”, ratificó.
Es que, a pesar de expresarse habitualmente sobre el escenario, “a uno siempre le quedan muchas cosas por decir o expresar, sobre todo porque siento mi espíritu inquieto en muchas cuestiones”. Como está a la vista, “una de ellas es el amor, pero hay muchas cosas que a uno le quedan por decir, incluso me gustaría algún día investigar otros géneros, a pesar de que me cuesta más animarme, por ejemplo, cantar. Ya son demasiadas cosas (risas)”.
Suárez, Marré y Ramírez.
La sociedad artística se dio porque “a Pablo lo conozco hace muchos años y siempre lo admiré como músico y creador. Él me propuso conocer a Marilina porque le parecía que podía funcionar muy bien en el espectáculo y la verdad es que hacemos un trío que se lleva muy bien. Artísticamente creo que dan el punto de lo que buscaba para completar mi poesía”, indicó al actor ahora poeta.
En el aspecto musical de “Amor vacante” el público “va a escuchar versiones de canciones muy conocidas y otras, quizá no tanto, que incluso yo descubrí y la verdad, me gustaron mucho”, admitió. “Lo bueno es que ellos me sorprendieron con algunas que yo no esperaba. Yo tenía ideas, pero ellos sumaron muchas más y de hecho van cambiando, como también van cambiando algunas poesías y ajustándose los distintos momentos. Algunos son claves en cuanto al tono que deben tener la música y la poesía”, resaltó.
Para quienes tengan la costumbre de cruzarse con Adrián en alguna obra de teatro, deberán considerar que “Amor vacante” es “una experiencia distinta a lo teatral, porque es exponerse uno personalmente, con textos propios y diciéndolos uno mismo”. Al no meterse en personaje alguno, “el espectáculo hace que se haga muy emocionante y emocional con cada uno de sus momentos”.
De hecho, “es la primera vez que me pasa en todos estos años, que veo gente emocionarse y llorar. A veces, la risa es más fácil de escuchar, pero el llanto es difícil. Esa es también una de las claves y no es tan fácil de lograr. Ver que sucede es para mí muy emocionante y también para el resto”, destacó. “Ver que una pareja se besa porque se emocionó o acercó con algo es interesante y una devolución que uno no esperaba”, concedió Adrián. El que sigue es el poema que presta su nombre al conjunto de la propuesta.
Amor vacante
Hace meses que no hago el amor.
Sexo se obtiene en cualquier esquina.
Hace meses que un abrazo no dice te amo.
Meses que no hay un ratón rasgando desde adentro
Que no se acelera algo al encontrarse.
No desprecio ninguna de las compañías que tuve
fueron cada una a su debido tiempo… presente
y seguramente yo fui lo mismo para ellas.
Pero, qué diferencia había en tu abrazo, en tu beso
No es que eras más alta, más baja,
más rubia, más morocha,
más verde o más azul.
No es que fueses más buena o más mala
o menos caprichosa
o más demandante.
Eras lo que eras y eso era lo que amaba.
O que te gustase sentarte desnuda en algodón
No es que te gustase volar
O quedarte atada a la cama fumando las horas.
No hacías nada especial
ni tampoco nada común.
Abrazabas simplemente
Hacías el amor simplemente.
Me acelerabas simplemente.
Pero un día de tanto esperar
que llenes el hueco de mi abrazo
terminé abrazándome a mí.
Terminé acariciando mi pena.
Y ya estoy extrañando que no suceda ese abrazo.
Y esto me dice que sino pensás volver
Hay una vacante.
La próxima función tendrá lugar el viernes (14 de agosto) desde las 21, precisamente en Moma (Traful 210). Habrá bufete, además de poesía y música. Se pueden obtener las entradas anticipadas a través del 2944 350916. No es cuestión de dejar lugares vacantes…