2026-08-09

LUJOSA

Las fotos de la casa que se quedó Juliana Awada en Villa La Angostura tras separarse de Macri

Juliana Awada se quedó con una imponente propiedad en Villa La Angostura: cómo es por dentro.

Juliana Awada encontró en Villa La Angostura uno de sus refugios más íntimos después de separarse de Mauricio Macri. La empresaria mostró diferentes rincones de la propiedad que quedó en sus manos y dejó al descubierto una vivienda pensada para pasar inadvertida dentro del paisaje, con una decoración sobria y una conexión permanente con la naturaleza.

Lejos de exhibir el lujo tradicional de una residencia de descanso, la casa propone una experiencia mucho más simple y silenciosa. Sus ambientes amplios, la presencia dominante de la madera y las vistas abiertas hacia el bosque construyen una atmósfera cálida. Allí, la ex primera dama puede mantenerse apartada de la exposición y reencontrarse con algunas de sus actividades preferidas.

El origen del proyecto estuvo atravesado por una condición innegociable de Juliana Awada: ningún árbol debía ser retirado durante la construcción. Esa decisión obligó a adaptar la vivienda a las características del terreno, en lugar de modificar el entorno para acomodar los planos. La propiedad también debió superar un estudio de impacto ambiental debido a la protección del bosque nativo en esa zona de Río Negro.

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Para darle forma a su idea, Awada trabajó junto a su amiga, la interiorista Daniela Galitó. El diseño exterior también contó con la participación de las paisajistas Martina Barzi y Josefina Casares, discípulas del reconocido especialista británico John Brookes. El equipo buscó que tanto la arquitectura como el jardín conservaran una relación armónica con el escenario patagónico.

Desde afuera, la residencia llama la atención por una estética de inspiración nórdica y una fachada cubierta con paneles negros de fibrocemento. El color oscuro ayuda a que la estructura se confunda entre los árboles, mientras que los techos fueron preparados para recolectar el agua de lluvia. Ese recurso permite reutilizarla posteriormente en el riego y reducir el impacto cotidiano de la casa.

La intimidad de Juliana Awada aparece reflejada con mayor claridad puertas adentro. Las paredes están revestidas con madera de roble de Eslavonia y casi no hay cuadros ni objetos puramente ornamentales. En cambio, la decoración incorpora piezas artesanales procedentes del norte argentino, entre ellas lámparas de barro y tejidos realizados a mano, que aportan identidad sin recargar los espacios.

Fuera de la vivienda se encuentra el sector que mejor representa su vínculo con la vida natural: una huerta acompañada por un invernadero que cuida personalmente durante todo el año. Tras el final de su relación con Mauricio Macri, la propiedad adquirió un nuevo significado para la empresaria y se convirtió en un espacio propio, alejado del ruido y diseñado alrededor de sus gustos.

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