Más de 100 trabajadores del Centro Atómico viven pendientes de una renovación cada tres meses
Trabajadores autoconvocados del Centro Atómico Bariloche (CAB) manifestaron su preocupación por la situación laboral que atraviesa parte del personal de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en medio de renovaciones contractuales periódicas, pérdida de profesionales y recientes designaciones en cargos jerárquicos.
Carolina Ayala, una de las referentes del grupo de trabajadores, explicó que la movilización realizada días atrás tuvo como objetivo visibilizar la situación de más de un centenar de empleados que comparten la incertidumbre sobre la continuidad de sus puestos.
“La movilización fue grande justamente porque tenemos muchos compañeros que compartimos el día a día que están en esta situación”, señaló.
La trabajadora aclaró además que la convocatoria no estuvo centrada exclusivamente en un caso particular de desvinculación, sino en una problemática más amplia que afecta a numerosos empleados del organismo.
Contratos que se renuevan cada tres meses
Según explicó Ayala, unas 104 personas del Centro Atómico Bariloche se encuentran alcanzadas por el sistema de renovaciones periódicas de contratos implementado en distintos organismos de la administración pública nacional. Los contratos vencen el próximo 30 de junio y, hasta el momento, no existen definiciones oficiales sobre su renovación.
“Están amenazando a nuestros compañeros y compañeras con este régimen de contratación, que en muchos casos incluso es mes a mes la contratación”, afirmó.
La incertidumbre se agrava porque las confirmaciones suelen llegar pocos días antes del vencimiento de cada contrato.
“Son tan sádicos que avisan recién en la última semana. A los empleados les están renovando cada tres meses, pero le avisan la última semana”, cuestionó.
Profesionales altamente especializados
Ayala remarcó que el reclamo involucra a trabajadores con años de experiencia y formación específica dentro del sector nuclear.
“Estamos hablando de todas las personas formadas, técnicas, profesionales y que han hecho carrera en cada una de las áreas”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que la pérdida de recursos humanos especializados ya comenzó a sentirse dentro del organismo.
“Mucha gente se fue del país porque no se puede sostener con los sueldos que cobramos. Todos siendo profesionales estamos cobrando sueldos de alrededor de un millón de pesos o algunos menos”, señaló.
La referente explicó que las tareas que se realizan dentro de la CNEA requieren conocimientos altamente específicos y que la salida de personal calificado implica una pérdida difícil de reemplazar.
Cuestionamientos a las nuevas incorporaciones
Uno de los principales reclamos de los trabajadores apunta a las recientes designaciones realizadas por la conducción de la CNEA.
La referente cuestionó que mientras empleados con años de trayectoria continúan bajo contratos temporarios, se incorporó personal con contratos anuales y en puestos jerárquicos.
“Algunos compañeros tenemos que renovar cada tres meses y después contratan personas con contratos anuales, con categorías más altas que no se contemplan con los criterios de la CNEA”, expresó.
Según un informe elaborado por trabajadores del Centro Atómico Bariloche, durante 2026 se realizaron designaciones en áreas vinculadas a coordinación operativa, asuntos jurídicos, relaciones laborales, articulación institucional y sumarios administrativos. El documento plantea interrogantes sobre el perfil de algunas incorporaciones y sobre los criterios utilizados para esos nombramientos.
“Ninguna de las personas que están en el Centro Atómico Bariloche sobra, de hecho faltan. Estamos todos haciendo más de nuestras tareas porque falta personal”, afirmó Ayala.
Los trabajadores también expresaron inquietud por una eventual reestructuración interna de la CNEA y por la falta de información sobre sus alcances.
El informe elaborado por el personal sostiene que existe preocupación por la ausencia de precisiones sobre los objetivos, el cronograma y el impacto que podrían tener esos cambios sobre proyectos, áreas técnicas y trabajadores.
Ayala cuestionó además la relación de las actuales autoridades con el personal.
“El presidente que asumió a fines de 2025 jamás hizo una presentación formal con sus propios trabajadores. No nos acepta reuniones, ni a los gremios ni a los trabajadores”, aseguró.
Para los trabajadores autoconvocados, la situación trasciende la discusión salarial y alcanza el futuro de un organismo estratégico para el desarrollo científico y tecnológico del país.
“La Comisión Nacional de Energía Atómica no es una empresa, es un organismo estratégico de formación e investigación. Es por eso que no se comprenden las contrataciones con sueldos altos de personal que no esta calificado para estar en la CNEA”, sostuvo.