2026-06-01

FEMICIDIO DE AGOSTINA VEGA

El colectivo de "Ni Una Menos Córdoba" pide jury para el fiscal Garzón y la destitución del ministro Quinteros

El organismo, conformado por diversas organizaciones sociales y políticas, cuestionó duramente el accionar del Gobierno cordobés en el caso de la menor asesinada y pidió que sea removido de su cargo el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros.

En un contexto enrarecido por la violencia de género persistente, el colectivo Ni Una Menos Córdoba ha dado un paso al frente en la exigencia de justicia ante el estremecedor caso de Agostina Vega. A 11 años de la primera movilización contra los femicidios, una nueva marcha inunda las calles del país, con llamado a reformas profundas desde la voz de quienes, históricamente, han sido silenciadas.

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El eco de la protesta resuena con fuerza esta semana en Córdoba, donde la tensión aumenta respecto a los resultados preliminares de la autopsia de Agostina Vega. La joven, cuyo cuerpo fue hallado en un descampado, ha vuelto a poner en el foco la lentitud y negligencia del sistema judicial y gubernamental en la protección de las mujeres y niñas. Una conferencia por parte de Ni Una Menos Córdoba en la Legislatura provincial no sólo confirmó la magnitud del problema, sino que también convocó a una unidad de acción dentro del movimiento.

Soledad Díaz, referente del Frente de Izquierda y de Trabajadores (PO-FIT), elevó una denuncia contundente sobre el incumplimiento de procedimientos cruciales por parte del Gobierno cordobés. El Ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, se enfrenta a crecientes presiones para dimitir, no sólo por sus fallos relacionados con este caso, sino también por una amplia historia de represión y desatención general hacia los problemas sociales subyacentes. Tal inacción es calificada directamente por Díaz como corresponsable de una estadística de horror que cobra vida en el número creciente de mujeres asesinadas.

El caso, además, ha desenterrado antiguos fallos judiciales y controversias que, según el colectivo, están directamente relacionados con el sistema de impunidad que criticaron vomosamente. La figura del fiscal Raúl Garzón ha sido puesta bajo la lupa, y contra él se pide no sólo un jury de investigación sino también una destitución pronta. Su desestimación de nombrar un femicidio o abordar el caso con la sensibilidad apropiada ha sido un punto álgido del descontento, un descontento cristalizado en las palabras de indignación pronunciadas por Díaz.

Ricardo Moreno, concejal del oficialismo, encontró también en la unidad de Ni Una Menos una resistencia abierta, dado su vinculo con Claudio Barrelier, el único detenido en relación al asesinato de Vega. Su defensa anterior por actos de violencia de género ha sacudido los cimientos de su carrera política al ser expuesta nuevamente como incompatible con la ética pública.

Por otra parte, mientras las voces se alzan en afán de justicia por Agostina, también hay un pedido de auxilio urgente por Delicia Mamani, una menor desaparecida por seis meses. La Justicia Federal ha tomado cartas en el asunto gracias a la sarcástica movida de conciencia social, originada de ramas educativas y familiares, iluminando preocupaciones que cruzan estratos e inciden en cómo se archiva o ignora una vida en el sistema judicial provincial.

La marcha de este 3 de junio es en honor a todas, y con tal reconocimiento, exigen reformas, respeto, y más que promesas abstractas: medidas concretas que validen la vida y voz de todas las mujeres. Desde el mediodía en Colón y Cañada se verá a miles confluir en un canto colectivo, sus pies enfundados en la rabia justa de quien ya no está dispuesta a esperar.

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