ARRANCÓ EN EL CORO NIÑOS Y JÓVENES CANTORES
El cielo con las manos: joven barítono de Bariloche debuta en el Teatro Colón
En el último año, pasar por la puerta de ingreso del Teatro Colón se convirtió en una especie de rutina para Tadeo Chaves Painefil, pero cuando se dirija al primer coliseo argentino el próximo sábado (30 de mayo) probablemente experimente sensaciones desconocidas. Es que a partir de las 17, cantará por primera vez en su histórica sala como integrante de la Academia Coral. El acontecimiento será obviamente memorable para su trayectoria, pero también para toda la música que se hace en Bariloche. “Uno de los nuestros” llega a los primeros planos.
A horas del trascendente debut, el barítono repasó junto con El Cordillerano cómo fue su arribo a la jurisdicción capitalina. “Mi llegada al Teatro Colón se dio después de varios años de formación coral y vocal en Bariloche”, recordó. Todavía a orillas del Nahuel Huapi y desde su infancia, “pasé por varios coros y proyectos, bajo la dirección de casi todos los maestros que hay en Bariloche”. También “estudiando eventualmente con Alejandra Malvino, una gran mezzosoprano argentina”, compartió.
Y un día llegó el momento de tomar serias decisiones. “El año pasado me mudé a Buenos Aires para profundizar mi formación musical y actualmente integro la Academia Coral del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón”. En ese ámbito “trabajamos repertorio sinfónico coral y operístico con una dinámica muy intensa, tanto musical como escénicamente”, destacó Tadeo. “El trabajo hecho dentro del instituto es muy bueno, no solo por contar con maestros excelentes en todas las materias, sino también por tener compañeros que arman un ambiente muy ameno y competitivo, en el buen sentido. Te obliga a estar a la altura, realmente”, concedió.
La cita que se avecina tiene que ver con una de las composiciones cumbre del universo clásico. “Voy a participar en el Requiem de Mozart, una obra muy movilizadora y significativa dentro del repertorio coral”, destacó el músico. “Es una experiencia muy emocionante interpretarla en el Teatro Colón, especialmente por ser barilochense y por comenzar mi camino musical allá desde muy chico”, admitió. “Dentro de la obra participo como coreuta barítono”, informó.
La primera Navidad Coral, como mamá y hermana.
Para nuestro vecino “va a ser una ocasión especial, mayormente porque van a ir muchos amigos y mi familia, quienes todavía no me han visto cantar en el Colón”, compartió. “Va a ser el debut en la sala principal para mi camada de la Academia Coral y muchos de mis compañeros van a estar en el mismo lugar que me encuentro yo. Creo que además de lo musical, lo que pasa por cada uno de nosotros le da un condimento muy especial a la interpretación”, asumió.
Obra muy exigente
El desafío será importante, porque “en términos técnicos es una obra muy exigente, tanto por la precisión vocal y musical que requiere como por la intensidad expresiva y el trabajo colectivo que implica sostener una obra de esa magnitud”, avisó Tadeo. “Además, va a ser una versión poco habitual en términos de cantidad de cantantes, porque algo que normalmente se hace con un coro de al menos 40 personas, se hará con 22 estudiantes. Podría considerarse una versión de cámara”, arriesgó el coreuta.
El ex “niño” cantor de Bariloche está en Buenos Aires desde febrero del año pasado. Desde ya, “el cambio fue grande, sobre todo por dejar mi ciudad y reorganizar completamente mi vida alrededor de la música. Al mismo tiempo fue una decisión muy necesaria para seguir creciendo artística, profesional y humanamente”, equiparó. Previsiblemente, “lo que más extraño es la naturaleza y la familia, pero el balance general es muy bueno. Me motiva mucho estar estudiando acá, no lo vivo realmente como una carga”.
Como puede advertirse en algunas de las imágenes que ilustran el texto de El Cordillerano, “mi recorrido musical comenzó muy temprano, siempre rodeado de música en mi casa. Primero estudiando piano y luego integrando durante muchos años el Coro Niños y Jóvenes Cantores de Bariloche, bajo la dirección de Andrés Jan. Después con Héctor Bisso y Sheila Strachan como asistente” y más recientemente “con Gimena Altmann Beveraggi”, su directora actual. “Tuve la suerte de cantar hasta con su fundadora: LuÄÂka Kralj de Jerman”, compartió Tadeo.
Con Bisso y Altmann Beveraggi, dos de sus directores en Ñiños y Jóvenes Cantores.
Antes de dar el gran paso, “participé en distintos ensambles y proyectos corales: Ab Imo Corde, de Eduardo Malachevsky; Coro Likui Bariloche, de Olga Liudkova; y Ensamble Bach Bariloche, de Guillermo López, entre otros”. El barítono también sumó “experiencias vinculadas a la música de cámara y vocal en el Camping Musical Bariloche”, en particular en “los seminarios de verano, que me brindaron muchísimos recursos para formarme y motivarme en este camino”.
Entonces, cómo no tener presente a la ciudad donde arrancó su recorrido tanto personal como musical. “Bariloche es el lugar donde se formó mi identidad musical y humana. Sigo manteniendo un vínculo muy cercano con la ciudad y con muchos de sus espacios musicales”, destacó el todavía joven Chaves Painefil. Será él quien afronte el “Requiem” de Mozart el próximo sábado, pero también centenares los que con él cantarán a la distancia. “Uno de los nuestros” llega a los primeros planos.