CAMPO DE DISTANCIAS
Poeta de Bariloche invita a presentación de su libro: “va a ser una fiesta volcánica”
Mila Suárez tenía apenas 9 años cuando con toda ilusión, le entregó a su maestra de Lengua y Literatura una primorosa carpeta en la que había reunido una selección de sus poemas. Para su infortunio, no solo nunca recuperó tan valioso compilado, además no hubo devolución alguna por parte de la docente ni tampoco reacción en el ámbito familiar. Casi un cuarto de siglo después de tan descuidada omisión se prepara para presentar “Campo de distancias”, su primer libro. Literalmente, justicia poética.
Su flamante obra “empieza con un puente”, le dijo la escritora a El Cordillerano. “¿Acaso no son los puentes hermosos lugares errados? Como sugiere la poeta Diana Bellessi, si podemos hacer los gestos correctos en el lugar errado. / Errado, no de error, sino de lugar otro, quizá la perla que se esculpa gesto a gesto pueda parecerse a un jardín”, aventuró Mila. “Entonces, podemos decir que el lector/a, al poner un pie en el puente, pone un pie en el viaje”.
Después del primer paso y una vez lanzado al periplo, “recorre llanuras, archipiélagos, islas y orillas”, a la vez que “observa a la voz poética buscar una gran montaña / para hacer sonar el eco de nuestro nombre”, añadió Mila, que respondió las inquietudes del cronista con el mismo ritmo de su escritura. Entonces, en las páginas de “Campo de distancias”, quien lee “se encuentra con el gesto antiguo de las piedras, el temblor de tormentas y volcanes; toca su atmósfera y su color, las coordenadas precisas del aquí, pero también del allá”.
El Cordillerano: ¿cómo fue el camino que te condujo a la publicación?
Mila Suárez: los tiempos geológicos me tienen fascinada desde hace algunos años, y cuando empecé a escribir poemas sobre la distancia con el corazón a la intemperie, pensar en la antigüedad de las piedras y el temblor de los volcanes me reconfortaba. La fuerza y la belleza con la que desciende un río de lava, el momento justo antes del daño irreparable… Me preguntaba: ¿tan distintes somos a los volcanes si también temblamos como la tierra enferma antes de erupcionar?
El libro ya salió de imprenta.
Pensé, entonces, que yo podía descender a la fractura inicial, como hacían aquellos valientes vulcanólogos y, desde allí, tocar el propio daño, pero con otro cuerpo, otros ojos. Con los ojos del poema. Fue así como confeccioné mi instrumento de medición. Empecé a armar un mapa en mi pared que reunía fotografías, frames de películas, poemas sueltos y muchísimas preguntas. Más que por coordenadas precisas, observé que este mapa –al que llamé Campo de distancias– se componía por sus fugas. De los espacios vacíos, algo parecido a un tesoro fue apareciendo.
Durante dos años desenterré tesoros, pero no lo hice sola. Hice clínica de obra con Gabriela Clara Pignataro, poeta, docente, fotógrafa y amante del cine. Con Gabi nos habíamos conocido allá por 2023 en la primera edición de Como un rayo, el Festival de Poesía del Carilafquen, y ya un chispazo anunciaba nuestra complicidad de poetas, fotógrafas y cinéfilas. Fue así como desde febrero 2024 trabajamos juntas en la escritura. Dialogamos incansablemente con películas, poemas y con otres poetas, ensayamos juntas una genealogía de la distancia, y en el camino nos hicimos maravillosas amigas. ¿No es hermoso el regalo de la poesía y la amistad? La vitalidad que se renueva al transitar procesos sensibles junto a otrxs, la capacidad de asombrarnos con otrxs, es un gran tesoro por cuidar.
Criatura misteriosa
Fue cuando el que firma preguntó qué relación tenía la autora con la literatura que confió aquella amarga anécdota escolar. “Con unos pocos 9 años le llevé a mi maestra de Lengua y Literatura una carpeta en la que muy prolijamente había reunido una selección de mis poemas. Tristemente nunca volví a encontrarme con esa carpeta violeta, tampoco recuerdo nada de su repercusión en mi casa o en la escuela, pero la memoria es una criatura misteriosa, a la que tanto le confío y de un modo u otro, siempre encontré la forma de seguir escribiendo”.
Se sucedieron “algunos cuentos en cuadernos, poemas chiquitos en los bordes de las hojas de la Facultad, en las notas del celular y en correspondencias a mis amigas y amores. Sin embargo, no fue hasta que comencé a formar parte de diversos talleres de poesía que algo de esa pequeña que escribía poemas volvió a tomar lugar con muchísimo deseo”, ratificó. En consecuencia, “la dedicatoria de mi primer libro va dirigida a dos personas: a mamá, mi primera coordenada; y a la pequeña en lo alto de la Luna, por seguir buscando”.
La poeta desciende volcanes.
El primer libro de Mila salió a través de un prestigioso sello regional. “Tanta Ceniza es una editorial patagónica con base en la provincia de Neuquén, y su editora –también poeta– Aixa Rava, es oriunda de Tierra del Fuego. Tuve la fortuna de conocerla personalmente como invitada en la primera edición de Como un rayo, Festival de Poesía del Carilafquen, en noviembre de 2023”.
La mención del cónclave explica muchas cosas. “Tengo la suerte de ser parte del equipo organizador desde sus comienzos, y eso me fue llevando a hacer red con muchos otrxs poetas, escritoras y editoriales. Personalmente, admiraba mucho el trabajo de Tanta Ceniza que ya había publicado a tantas otras poetas que quiero y admiro, como Lola Halfon, Carina Rita Medina y Romina Olivero”.
Entonces, “cuando di por finalizado el proceso de escritura del libro, me animé a escribirle a Aixa para enviarle mi manuscrito y proponerle su publicación. No dudó ni un segundo en acompañarme, y desde hace un poco más de medio año venimos trabajando juntas en la corrección, maquetación y proceso de publicación. Siempre digo que no podría haberme tocado mejor editora para un proceso tan sensible como publicar un primer libro. Además de tener distribución en muchísimos puntos de la Argentina, recientemente también hicieron base en Granada (España). ¡Vivan las editoriales independientes!”, proclamó Mila.
Capital de la Poesía
La poeta va a presentar su publicación en el rincón de Bariloche que, a esta altura, bien podría designarse como Capital Patagónica de la Poesía. “Estoy muy agradecida de presentarlo en la Biblioteca Popular Carilafquen, la de mi barrio, que es el corazón de Villa Los Coihues, refugio de cultura y una segunda casa para muchos. Me acompañarán en un diálogo entre poemas, danza y canciones Camila Vallendor, Lola Halfon, Gabriela Clara Pignataro, Joaco Conte, Flor Catelani y Brisa Krienke, quienes además de ser artistas y poetas maravillosos son amigos y amigas que el barrio y la poesía supieron darme”, ponderó.
“Invito a quienes tengan interés por la música, la danza o la poesía, y, sobre todo, por la experiencia de lo comunitario, a sumarse a esta presentación, que va a ser una fiesta volcánica”, advirtió Mila, que hoy cuenta con 33 años. La cita se pactó el próximo sábado (2 de mayo) a partir de las 21 “con comida y bebida a la canasta para compartir”. Un acto de justicia poética, literalmente.