EL FOLK DE PATAGONIA SE ABRE PASO
Cantautora de Bariloche sacude Spotify con su disco más reciente
Cuando se extingue el último rasguido de “Una ventana en el techo”, el que estuvo escuchando no quiere que nada perturbe el silencio. Anhela prolongar la sucesión de sensaciones sin tener que prestarle atención a nada que innove ni extinga el goce tranquilo. Precisamente, es el último tema de “Guardar”, el flamante álbum de Ine Güemes. Nueve miradas hacia el más cercano de los alrededores para interiorizar las percepciones y hacerlas intimidad.
La cantautora las hizo canciones marca folk patagónico. “Siento que hay tanta información afuera, tanta data en el mundo, tantas redes y estimulación constante, que Guardar nació de una necesidad de despojo absoluto. Casi una rebeldía contra el exceso”, le dijo a El Cordillerano. Su más reciente obra “nace de la crudeza, de lo mínimo para que una canción se sostenga. De una conexión con mi raíz”, ilustró.
En el sucesor de “Qué nos mantiene despiertos” (2024), la música que llegó de Buenos Aires unos nueve años atrás se propuso “volver a una guitarra que lo abarque todo, que sea expresiva. De a ratos sutil, de a momentos desprolija”, reivindicó. “Melodías un tanto anacrónicas que por momentos traen algo antiguo que honestamente, no sé bien de dónde sale”, compartió.
En definitiva, “no hubo una búsqueda de algo ambicioso. No es un disco que va a querer convencerte de nada. Es lo que es”, defendió. “Un reflejo de la vida cotidiana de alguien que vive en Bariloche”. Sin embargo, “Guardar” es sumamente convincente y aunque no explicite nada de forma panfletaria, se entronca con firmeza con la idea que Ine esbozaba párrafos más arriba: basta de excesos informativos, redes y estímulos. Aguante el despojo.
“Muchas veces me pasa que hay palabras o frases que se repiten en un disco sin darme tanta cuenta. Guardar es una palabra que aparece mucho en el álbum”. Entonces, siempre de manera poética y aparentemente espontánea, la música hilvanó una serie de exhortaciones: “guardar tan bien los deseos que uno no los encuentra, guardarse días para ver el mundo desde afuera, irse a la montaña y disfrutar de esta naturaleza que nos rodea. Guardar es proteger, cuidar, momentos preciados que queremos que no se olviden y se guarden en la retina y en la memoria. Guardar también es estar atento, alerta a los peligros, a los desvíos, a no perderse de uno mismo entre tanto ruido”.
La portada del álbum.
Puede que hay diferencias entre la joven artista que en 2022 avisaba “Ya no me pesa la campera” y la del presente. “Creo que muchos años viví en este lugar sintiéndome una espectadora. Tanto respeto me generaba este paisaje, tantas cosas que no sabía que se me activó el modo aprendiz”, explicó. Fue “ser observadora, hablar menos de lo común y componer música como si estuviera mirando este lugar en una pantalla de cine. Hoy creo que esa distancia entre el lugar y yo se acortó”, admitió.
Parte del lugar
En efecto, “por más que soy eterna aprendiz y me siguen generando un respeto enorme estas montañas, me siento parte de este lugar. Del paisaje, de las personas que lo habitan, como cuando algo cae fuerte por su propio peso y se asienta. Es mi casa y mi lugar preferido en el mundo”, resaltó. Además de consagrarse a su propia música, Ine es una de las impulsoras del ciclo Open Folk Bariloche y puntal del atípico Lejanía Sello, otras acciones que evidencian su arraigo.
Habitan las canciones de Ine elementos vecinos de todo barilochense. En rigor, de todo rincón del noroeste patagónico. “Quizá si alguien escucha estas canciones en otra parte del mundo, puede que le parezca muy pintoresco que se nombre a la nieve, a los hongos de pino, a las bandurrias y mosquetas. Puede ser parte de un cuento y que esté en el imaginario de esa persona como vida en la Patagonia. Si yo misma lo veo de afuera, me parece un cuento e incluso muchos momentos de la vida mundana me resultan fantásticos acá”.
No obstante, “bien sabemos que la nieve también es dura cuando hay que salir de casa, que las mosquetas tienen espinas, que las bandurrias hacen un lindo despelote y no te dejan dormir a veces (sonrisas). Tiene sus asperezas como todo lugar”, pero “así es la vida real y las cosas que se nombran en las canciones son parte del día a día de una forma natural. Realidad y fantasía vuelven a encontrarse y aunque llegué hace unos nueve años a este lugar, no deja de sorprenderme lo increíble que es vivir acá”, reconoció.
Canciones folk de Patagonia. Foto: Sofía Mejía Llamas.
En la plataforma que más se escucha en la Argentina, “Guardar” arrancó de manera superlativa. “Sí, por suerte el álbum se viene escuchando bastante. Ha quedado en varias playlist editoriales de Spotify, lo cual esta buenísimo para tener más alcance”. Lejos de contentarse con el gran arranque, “estoy filmando material audiovisual para que acompañen las canciones y puedan llegar más lejos”.
Además, “tengo planes de tocar mucho en vivo este álbum. Me están acompañando dos artistas inmensas de acá, Cloe Abigail y Delfina Mancardo en coros, y con este trío la idea es salir a presentarlo por muchos lugares”, avisó Ine. “En Bariloche estaremos haciendo una serie de conciertos secretos e íntimos, hasta que hagamos la presentación oficial. Así que estén atentos”, destacó. Nadie querrá que se extingan “Guardar” y su goce tranquilo.