Fiesta del Chocolate en Bariloche: la mirada de los protagonistas que consolidaron el evento
Detrás de ese evento que hoy forma parte de la identidad turística local, hay una historia de trabajo colectivo, impulsada por la Cámara de Chocolateros de Bariloche, junto al Emprotur, la Municipalidad de Bariloche y el gobierno de Río Negro.
Del Turista
Para Emilio Secco, uno de los responsables de la Chocolatería Del Turista, después de tantas ediciones, la Fiesta del Chocolate “ya tiene un peso específico por sí sola. Todos los años le vamos dando un tema innovador, como ahora se programó el show aéreo. Más allá de todo el trabajo que lleva la fiesta, es un momento de unir, de generar a través del chocolate, un regalo afectivo”.
“El chocolate es un producto que tiene que ver con las Pascuas, con la celebración, el renacer y resurgir. Es un producto con el cual, entre los miembros de la Cámara de Chocolateros y toda la comunidad, más los turistas que nos visitan, se genera una linda experiencia”, continuó.
Citó que “Esta actividad data de emprendedores italianos que vinieron a Bariloche como el caso de mi padre y de generaciones que le han dado un valor agregado a la ciudad, que han aportado y generado mucho, una cultura de trabajo. Todo eso es un valor agregado que trasciende dentro de la comunidad, desde los proveedores, los trabajadores, con una mirada local, regional e internacional de varias marcas que están en estos procesos, que llevan un producto de la Patagonia al mundo”, sostuvo Secco.
Mamuschka
Juan Carlos Carzalo, referente del sector y responsable de Chocolatería Mamuschka, volvió a poner en valor el rol de los chocolateros en el crecimiento de la Fiesta Nacional del Chocolate, un evento que con el paso de los años se consolidó como una de las principales propuestas turísticas de Semana Santa en la Patagonia.
Carzalo recordó cómo surgieron algunas de las iniciativas que hoy forman parte de la celebración y que comenzaron a gestarse en reuniones entre los propios chocolateros de la ciudad. En ese mismo intercambio comenzaron a aparecer algunas propuestas que luego se transformaron en íconos del evento, como la famosa barra gigante de chocolate.
Destacó que, más allá de la competencia natural entre las distintas marcas, el sector chocolatero ha sabido construir un espacio de cooperación que permitió consolidar el evento y hacerlo crecer año a año. Según explicó, esa articulación entre empresas y organismos públicos fue clave para que la fiesta se transformara en una de las celebraciones más convocantes del calendario turístico local.
Frantom
Gabriel Di Tullio, dueño y creador de Chocolatería Frantom, destacó la importancia que tiene el evento tanto para la industria como para la comunidad. “Estamos con mucha expectativa como todos los años porque la fiesta va evolucionando a través del tiempo. Siempre con novedades y atracciones para el público, que en este caso va a ser este show aéreo con calidad y nivel internacional, sin dejar de lado lo que se viene haciendo años atrás”.
En ese sentido, señaló que la celebración moviliza especialmente al turismo regional y de cercanía, además de generar movimiento en distintos sectores de la economía local. “Es una fiesta que atrae mucho a la gente del valle y al turismo de proximidad. Pero no es solo un evento pensado para quienes visitan la ciudad: también es una celebración para los barilochenses”.
Di Tullio también puso en valor la coordinación entre las chocolaterías de Bariloche, que permite organizar una celebración de gran escala a pesar de la competencia natural entre las empresas. “Es una fiesta que no se podría hacer sin la sinergia entre el Emprotur, la Municipalidad de Bariloche y la provincia de Río Negro y los chocolateros”.
Explicó que el sector atraviesa una etapa compleja, aunque mantiene expectativas positivas hacia adelante. “La industria en el caso nuestro está golpeada, como todas las industrias del país, pero el chocolate de Bariloche no deja de ser el souvenir o el regalito que cada visitante se lleva cuando vuelve después de visitar la ciudad”.
Rapa Nui
Leticia Fenoglio, titular de la chocolatería Rapa Nui, expresó que este año “estamos muy contentos, siempre bien preparados, ya estamos cada vez más cancheros, porque van más de diez años de esta gran fiesta”.
Recordó la primera fiesta que se realizó en el año 2012, después de la erupción del volcán Puyehue y todo lo que se ha avanzado hasta la fecha. “Desde esos inicios, se fue agrandando cada vez más el evento y fuimos alcanzando más experiencia en todo este tiempo para que cada edición sea una mejor que la otra”, agregó.
Consultada acerca de qué significa la Fiesta Nacional del Chocolate para la actividad local, respondió que “para nosotros los chocolateros, implica reconocimiento y orgullo. Así como brindar lo que hacemos, porque se reparten toneladas de chocolate entre todos los que asisten a ver la barra más larga del mundo y después todas las actividades satélites que hay durante la fiesta como los nenes decorando chocolates, la casa del conejo, todas acciones que hacen que se viva una gran fiesta”.
Riche Patagonia
Sergio Tissera, responsable de Chocolates Riche Patagonia, valoró el recorrido que tuvo la celebración desde sus primeros años hasta convertirse en una fiesta instalada en el calendario turístico de la ciudad. “La fiesta ya se institucionalizó y encontró su lugar con un ca´racter nacional nacional”. Dijo que el evento también permite reafirmar la identidad de Bariloche como uno de los lugares más emblemáticos del país cuando se habla de chocolate.
“Es una fiesta que cada vez más gente quiere vivir, coincide con Pascua y también nos reafirma como un lugar líder en el país en todo lo que tiene que ver con la producción de chocolate. Creo que a nadie se le ocurre un lugar más emblemático que Bariloche para hablar del mundo del chocolate”.
Agregó que “Dentro de la Cámara de Chocolateros todos coincidimos en la iniciativa, la competencia entre nosotros es normal, es lógica y natural, pero también respetamos estos espacios comunes donde aunamos esfuerzos y objetivos para algo que nos supera como sector”.
La empresa nació luego de una larga trayectoria vinculada al desarrollo de la reconocida marca La Abuela Goye, y que hoy continúa ese camino con una identidad propia.
Tante Frida
Luis Brogger, titular de la chocolatería Tante Frida, expresó su satisfacción por el desarrollo de una edición más de este tradicional evento, del cual consideró que año tras año genera mucha expectativa.
“Siempre genera la posibilidad de que el turismo regional en su mayoría, venga a Bariloche. Al ser fin de semana largo viene mucha gente también de Buenos Aires en avión, pero esta Fiesta del Chocolate genera una atracción muy interesante para toda la familia”, comenzó diciendo.
Brogger proviene de una familia de chocolateros y siente al producto muy propio, que contagia. “En esta fiesta se da una particularidad, que la gente que trabaja en cada empresa, que está en la producción de los chocolates y huevos, son partícipes voluntarios en gran medida. Todos quieren estar en el evento, más allá que las chocolaterías los deriven o les paguen la hora. Hay un deseo genuino de participar, lo llevan adentro, como un orgullo chocolatero”.