Ingeniera ambiental advierte sobre el proyecto del vertedero: “No se trata de oponerse, sino de hacer las cosas bien por nuestra salud
En medio del debate por el futuro del vertedero municipal, una ingeniera ambiental de Bariloche dio a conocer un análisis crítico sobre el proyecto presentado por el Ejecutivo ante el Concejo Deliberante. La discusión volverá a la mesa de comisiones tras la sesión extraordinaria de este jueves, luego de que el Ejecutivo, a través de una nota, resolviera retirar la iniciativa para ampliar el debate e incorporar la participación de otros sectores.
“Como vecinos, creemos que el tema es urgente y no admite soluciones improvisadas”, expresó la profesional, al tiempo que recordó que existe normativa provincial y una ordenanza local que obligaban al cierre de los basurales a cielo abierto, cuyo plazo en la ciudad venció en 2023. “Hoy estamos ante una situación ambiental crítica y también irregular desde el punto de vista legal”, remarcó.
En su análisis, cuestionó que la propuesta oficial contemple la construcción de dos nuevas celdas de disposición final, de dimensiones similares al actual vertedero, en un área incluso más cercana a zonas pobladas. A esto se suma la intención de extender el funcionamiento del sistema por diez años mediante la contratación de una empresa privada por una suma estimada en 45 mil millones de pesos.
En este sentido, desde el oficialismo remarcaron que “ninguna empresa se presentaría por un plazo de solo dos años, ya que requiere realizar inversiones que no podrían recuperarse en ese tiempo. Por eso se plantea un contrato a diez años, con la proyección de avanzar en la búsqueda de un vertedero regional. En caso de concretarse, el acuerdo podría finalizar a los cinco años”, explicó Hercigonja.
Según señaló laingeniera, uno de los principales problemas del proyecto es la falta de definiciones concretas. “Aunque se mencionan algunos aspectos técnicos, el pliego no define con claridad qué solución se está contratando. No hay estándares ambientales precisos ni tecnologías especificadas”, advirtió.
Otro de los puntos críticos es el plazo previsto. La ingeniera alertó que se plantea una contratación por diez años sin metas claras ni compromisos verificables. “No hay garantías de que en ese tiempo se avance hacia una solución de fondo, e incluso el contrato limitaría la posibilidad de hacer cambios durante los primeros años”, sostuvo.
Además, cuestionó que se avance con una licitación de largo plazo sin contar previamente con un plan integral. En ese sentido, remarcó que no se detallan estrategias para la reducción, reciclaje o tratamiento de la basura, lo que “condiciona las decisiones futuras y dificulta pensar en un sistema mejor”.
En la misma línea, observó la ausencia de medidas concretas como la implementación de la recolección diferenciada, mejoras en la planta de reciclaje o un plan de remediación del actual basural.
Finalmente, la profesional subrayó la necesidad de abordar el problema con mayor apertura y planificación. “Sabemos que el problema existe y que hay que resolverlo. Pero una decisión de esta magnitud requiere información clara, planificación y participación real”, expresó.
Y concluyó: “No se trata de oponerse, sino de hacer las cosas bien. Por nuestra salud, por el ambiente y por el futuro de Bariloche”.