Ataques con piedras a casas y autos: vecinos se reunieron con la Policía en el oeste de Bariloche
Un grupo de vecinos mantuvo el sábado una reunión con autoridades policiales para analizar la situación de inseguridad que se vive en un sector del oeste de San Carlos de Bariloche, donde desde hace meses denuncian ataques con piedras contra viviendas y vehículos.
El encuentro se realizó en el cuartel de Bomberos Campanarios y contó con la presencia del jefe de la Regional de Policía, el titular de la Comisaría 55, la oficial encargada del destacamento de Llao Llao y otros efectivos. Del lado de los vecinos participaron alrededor de una decena de personas que aseguran haber sido afectadas por los episodios.
Reclamos por la situación en el barrio
Durante la reunión, los vecinos volvieron a plantear los problemas que vienen denunciando desde hace tiempo: un grupo de jóvenes que arroja piedras contra autos y casas, genera disturbios en la vía pública y protagoniza episodios de violencia en el barrio.
Según señalaron, en algunos casos también hubo situaciones intimidantes contra personas que circulaban por la zona.
“Nos juntamos ahí la gente que ha sido damnificada y encontramos que había más personas todavía. Hace unos 15 días que esto viene más tranquilo, pero antes hubo muchos problemas”, explicó una de los vecinas.
En ese sentido, indicó que uno de los jóvenes involucrados ya tiene denuncias en su contra: “El comisario me comentó que tuvieron que llamar dos veces a la madre para notificarla porque el chico más grande de la banda ya tiene dos denuncias y está en edad de imputabilidad, tiene 18 años”, afirmó.
Cuestionamientos por la respuesta policial
Otro de los puntos que se discutieron durante el encuentro fue la respuesta policial ante los llamados de los vecinos. En varias oportunidades habían denunciado que, pese a comunicarse con la policía, los móviles no acudían al lugar.
Sin embargo, desde la fuerza indicaron que en los registros internos figuran intervenciones en esos casos.
A partir de esa situación, los habitantes del barrio acordaron implementar nuevas estrategias de comunicación con la comisaría para agilizar la respuesta ante cualquier incidente.
“Ahora hay una persona encargada de avisar directamente al comisario si vuelve a ocurrir algo, para que se active la policía de inmediato”, detalló.
Intervención de organismos provinciales
Además de la actuación policial, los vecinos plantearon la necesidad de que intervengan organismos provinciales vinculados a la protección de menores.
Según relataron, existen sospechas de que algunos de los jóvenes podrían estar bajo algún programa de asistencia o rehabilitación, aunque esa información todavía no fue confirmada oficialmente.
“Hablé con el coordinador del organismo provincial y me dijo que hay muchas quejas. Incluso se abrió una carpeta con denuncias de vecinos por ataques, movimiento de gente y otras situaciones en el lugar”, comentó otro e los vecinos.
En ese marco, la Policía se comprometió a elaborar un informe para que sea remitido al organismo correspondiente, con el objetivo de verificar la situación y determinar si corresponde alguna intervención.
Preocupación por la llegada de jóvenes de otras ciudades
Otro de los puntos que genera inquietud entre los vecinos es la presencia de jóvenes que, según aseguran, no serían del barrio e incluso podrían provenir de otras provincias.
“La policía atrapó a uno que había robado un auto en el kilómetro 21 y estaba en la casa donde se juntan estos chicos. Ese joven era de Neuquén”, señaló.
Según el testimonio, también habría adolescentes provenientes de otras ciudades.
“Aparentemente traen chicos de afuera, hay algunos que dicen que vienen de Neuquén y otros de Buenos Aires”, agregó.
Un problema que preocupa a los vecinos
Más allá de los avances en el diálogo con las autoridades, los vecinos reconocen que la situación todavía genera preocupación en el barrio.
En los últimos días, indicaron que los episodios se redujeron, aunque temen que se trate solo de una pausa.
“Ahora están tranquilos, no se los ha visto ni se escuchó nada, pero son reincidentes. Esto es como una bomba de tiempo, no sabemos cuándo puede volver a pasar”, advirtió uno de los vecinos.
Mientras tanto, los habitantes de la zona esperan el informe policial y la intervención de organismos provinciales para intentar encontrar una solución al problema.