SE TITULA “LENGUAS QUE CUENTAN” Y SE PENSÓ PARA INFANCIAS
Mapuches de Río Negro participan en libro de la Biblioteca del Congreso
Con el título “Escuchá lo que cuenta el viento” se concretó la participación mapuche en el libro “Lenguas que cuentan”, que acaba de editar la Biblioteca del Congreso de la Nación. Aportaron a la publicación integrantes del pueblo originario que residen en Río Negro, a saber, el equipo Wüñotuleaiñ taiñ kewünh, la doctora Andrea Pichilef y la cantora Anahí Rayen Mariluan. El volumen también reproduce una breve alocución de Venera Hueche, pobladora de Aguada de Guerra.
Se trata de un libro ilustrado que tiene como editora a Lucía Aguerre y como destinatario a un público infantil para poner el acento en la difusión de lenguas indígenas. Además del mapuzungun, se abordan en sus 30 coloridas páginas relatos y vocablos en mbyá guaraní, qom, wichi y quichua. En el texto de Presentación dice la editora que “en el mundo se hablan muchísimas lenguas” y que “cada una es especial y maravillosa”.
Sostiene la introducción que “las lenguas indígenas existen hace muchísimo tiempo, mucho antes de que existieran los países como los conocemos hoy” y añade que “hablar una lengua indígena es como tener una llave secreta para entender la naturaleza, los animales, la historia y las estrellas”. Desafortunadamente, “algunas están en peligro de desaparecer, pero podemos ayudar hablándolas y aprendiendo sobre ellas”.
Para que sea posible “Lenguas que cuentan” colaboraron “docentes, músicas y músicos, investigadoras, poetas y artistas”. Además de leer y merced a la introducción de un código QR, desde el trabajo se pueden “escuchar, mirar y sentir las lenguas que viven, sueñan y cuentan el mundo”. En consecuencia, a los textos e ilustraciones es posible sumarles “relatos orales, videos, canciones y otros contenidos digitales”. También hay un micrositio en la página web de la Biblioteca del Congreso de la Nación.
El apartado del pueblo mapuche.
En las páginas pertinentes, el aporte mapuche refiere al “Wüñol Txipantu”, es decir, “el nuevo ciclo de la vida”. Las palabras de Venera Hueche están en la lengua de su pueblo, con transcripción, traducción y corrección que precisamente, sumó el equipo Wüñotuleaiñ taiñ kewünh, que se conforma con Segundo Manuel Cayunao, Rocío Andrade, Fernanda Neculman Torres, Daniela Catalán y la propia Andrea.
Venera Hueche en el Wüñoy Txipantu de 2006, Maquinchao. Foto: Pablo Degliantoni.
El mensaje de doña Venera estaba y está dirigido a las infancias. En castellano, dijo: “Hola a todos y todas. Ojalá que esta ceremonia salga linda. Vamos a aprender a hablar en mapuzugun, la lengua de nuestro pueblo. A ustedes, niños, niñas, pequeños y pequeñas: si tienen un buen corazón, la alegría va a vivir adentro de ustedes, van a estar contentos, van a decir cosas buenas”.
Acto seguido, una recomendación: “Pregunten, hablen con la gente mayor, con las papay küf, nuestras ancianas, con las mamás, con todos y todas. Yo no vine sola. Füta Chaw, el Gran Padre, me trajo hasta acá. Él buscó mi palabra y me pidió que les cuente este gütxam, esta conversación”. En un párrafo de su aporte, Andrea Pichilef aclara que “en los textos de este libro se utilizó el grafemario (sic) Azümchefe”, de ahí que el lector/a encuentre algunas diferencias con otras formas de escribir el mapuzungun.
Explica también la investigadora que “el pueblo mapuche habita a ambos lados de la cordillera de los Andes desde tiempos muy remotos y es uno de los pueblos originarios con mayor cantidad de habitantes y hablantes en Argentina. Actualmente, su presencia se extiende por las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Chubut. En Puel Mapu, como se llama el territorio ubicado al este de la cordillera, se habla, se enseña y se aprende mapuzugun a través de talleres y en escuelas interculturales bilingües”.
Cierra de actividad del equipo Wüñoletuaiñ taiñ kewünh .
Como muestra de la música que se canta en la lengua del pueblo mapuche, “Las lenguas que cuentan” incluye la letra de “Wagülen”, un tema que Anahí Mariluan compuso junto con su hermano Ñelo. Significa estrella y en castellano, dice: “Luz de arriba / luz de abajo / luz del cielo / luz de la tierra / luz del oeste / luz del este. / Que no nos falte el valor / ¡y un río de estrellas! / ¡Y un río de estrellas!” Wangelen Leufu (río de estrellas) es el nombre que le da el pueblo mapuche a la Vía Láctea.
El libro tiene otro interés desde la perspectiva regional, porque las ilustraciones son obra de Federico Posadas, diseñador y docente oriundo de Villa La Angostura (Neuquén). Tiene un posgrado en Ilustración Profesional por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en 2024 fue finalista en la 3° Bienal de Ilustración de México. “Su obra, atravesada por la naturaleza y la imaginación, se despliega en proyectos editoriales, institucionales y personales”. En síntesis, una suma de felices asociaciones para contribuir a la continuidad de las “Lenguas que cuentan”.