De las aceitunas al enjuague bucal: las excusas tras los controles de alcoholemia
Durante los operativos de control realizados en Nochebuena y en la madrugada de Navidad, se registraron decenas de casos positivos de alcoholemia en distintos puntos del país. Los procedimientos dejaron como saldo sanciones, retención de licencias y vehículos secuestrados, además de una larga lista de excusas llamativas por parte de los conductores.
Según datos oficiales, de los más de 1.500 controles de alcoholemia realizados durante las celebraciones, más de 100 dieron positivo, una cifra menor a la registrada durante la Navidad de 2024, aunque igualmente significativa por los altos niveles detectados en varios casos.
Los operativos siguieron el procedimiento habitual: solicitud de documentación, explicación del uso de la pipeta descartable, exhalación sostenida y lectura del resultado. En función de la graduación alcohólica registrada, numerosos conductores fueron sancionados con la retención inmediata de la licencia de conducir y el secuestro del vehículo, tal como lo establece la normativa vigente.
Excusas que se repiten en cada control
Como ocurre cada fin de año, los controles estuvieron acompañados por una serie de explicaciones insólitas para justificar los resultados positivos. Algunos conductores atribuyeron la graduación alcohólica al uso de enjuague bucal, mientras que otros aseguraron haber consumido aceitunas o desconocer los límites permitidos para manejar, según lo que publicó el sitio LMNeuquen.
“¿Eso puede dar positivo?”, preguntó uno de los automovilistas, aludiendo al enjuague bucal. La respuesta de los agentes fue clara: el alcoholímetro detecta alcohol en sangre, no restos de productos de higiene ni alimentos.
En otros casos, los conductores intentaron minimizar el resultado o justificar la situación con compromisos laborales o familiares, sin lograr modificar el desenlace del procedimiento.
Tolerancia cero y sanciones
Para quienes transportaban pasajeros, el margen fue aún más estricto. En esos casos, los agentes recordaron que rige la tolerancia cero, lo que derivó en sanciones incluso con valores inferiores a los permitidos para conductores particulares.
Los registros oficiales también reflejaron situaciones en las que los propios conductores reconocieron haber consumido alcohol durante reuniones familiares o encuentros sociales. En varios casos, los test arrojaron valores superiores a 1 gramo de alcohol por litro de sangre, lo que implicó sanciones más severas y la imposibilidad de continuar conduciendo.
Desde los organismos de control reiteraron la importancia de no manejar después de consumir alcohol y recordaron que los operativos continuarán durante toda la temporada de verano, especialmente en fechas festivas y de alto movimiento turístico.