2025-12-21

El Municipio hará una presentación contra propietarios por desmanejo forestal

El foco fue controlado, pero se cuestiona la ausencia de prevención.

El incendio ocurrido ayer en el cerro Runge fue declarado contenido y ya hay una persona imputada, acusada de haber manipulado una herramienta de corte tipo amoladora sobre una estructura de hierro ubicada a escasos metros de pastizales secos, lo que habría provocado el foco ígneo.

Sin embargo, desde el Municipio advirtieron que la responsabilidad no recae únicamente en esta persona. En diálogo con El Cordillerano, Alfredo Allen, referente en la materia y responsable del área de Planeamiento de la ciudad, señaló que también existe una responsabilidad directa por parte de los propietarios de los terrenos cercanos.

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El funcionario explicó que este tipo de controles resulta clave para reducir el riesgo de incendios: “en este caso el incendio pudo ser controlado, pero se corren muchos riesgos que se podrían evitar con un manejo adecuado. La intencionalidad no siempre se puede prevenir, pero acá quedó evidenciado que el bosque no está raleado, no se hicieron cortafuegos ni tareas de poda. En todo este tiempo no se hizo nada y por lo tanto son tan responsables como la persona que provocó el incendio”, sostuvo.

Splif y bomberos trabajando en el lugar

En la misma línea, Allen advirtió que se trata de una situación reiterada: “ya es la segunda vez que ocurre y va a volver a pasar si continúa el desmanejo forestal en la ciudad. El riesgo de no tener un control adecuado sobre estos espacios es muy grande. Tener una forestación de estas características sin manejo es extremadamente peligroso y los propietarios deben hacerse responsables”, remarcó.

Esta presentación se ampara en el artículo nro. 9 de la ley provincial Nro. 2966

"El Departamento Técnico del Servicio Forestal Andino y el SPLIF, elaboran conjuntamente, estrategias de intervención silvícola que tengan por objeto disminuir el riesgo potencial de incendio. Estas estrategias deben ser aplicadas sin excepción tanto en el ámbito de los entes públicos como por los propietarios privados, ocupantes, concesionarios o permisionarios".

Con el fuego contenido, la atención ahora se traslada a la prevención y al control permanente de las zonas más sensibles. En plena temporada estival, con condiciones climáticas cambiantes y un índice de peligrosidad elevado, cada descuido puede transformarse en una amenaza concreta para la ciudad, sus vecinos y el entorno natural que la rodea, dejando en evidencia que el verdadero desafío comienza cuando las llamas ya se apagaron.

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