La Defensoría del Pueblo de Nación pidió revisar el protocolo de caza de pumas y zorros en la Patagonia
La Defensoría del Pueblo de la Nación advirtió sobre la ineficacia y los riesgos ambientales de los sistemas de control letal de carnívoros nativos que aún se aplican en distintas provincias patagónicas, entre ellas Río Negro, y recomendó avanzar hacia estrategias no letales para reducir los conflictos entre la ganadería y la fauna silvestre.
El planteo surge de un informe publicado en diciembre de 2025, en el que se analiza el impacto de la caza con recompensa de especies como el puma y los zorros, una práctica histórica orientada a disminuir las pérdidas en la producción ovina, pero que (según la evidencia científica) no logró resultados sostenidos y genera efectos negativos sobre los ecosistemas.
Según el documento, la depredación por carnívoros nativos representa menos del 5% de las pérdidas totales en la ganadería ovina patagónica. Sin embargo, en varias jurisdicciones se mantienen esquemas que incentivan la caza indiscriminada, sin evaluaciones de impacto ambiental ni estudios poblacionales actualizados.
Río Negro y Chubut, bajo observación
En el caso de Río Negro, la Defensoría confirmó que continúa vigente el sistema de caza control por recompensa, amparado en una normativa de los años 70, sin cupos definidos ni estadísticas oficiales sobre la cantidad de animales cazados. El informe señala que la provincia reconoce que ninguna de las estrategias aplicadas (incluidas las letales) logró reducir de manera significativa la depredación.
En Chubut, en tanto, se registró la aplicación de recompensas económicas sin topes anuales y sin evaluaciones ambientales, con cifras oficiales que indican la caza de más de 1.200 pumas y casi 15.000 zorros entre 2020 y 2024.
Otras provincias presentan escenarios diferentes: Neuquén no paga recompensas y prioriza el control selectivo de “animales problema” junto con medidas preventivas; Santa Cruz abandonó el sistema de pagos en 2014 pero mantiene la caza deportiva regulada; mientras que Tierra del Fuego no registra conflictos relevantes y protege al zorro colorado.
Evidencia científica y alternativas
Los organismos técnicos consultados (el INIBIOMA (CONICET) y el INTA) coincidieron en que la caza con recompensa carece de fundamento ecológico y puede agravar el problema al desestructurar las poblaciones de depredadores. En contrapartida, destacaron la eficacia de las medidas no letales, como el uso de perros protectores de ganado, el pastoreo rotativo, los corrales nocturnos y los dispositivos disuasivos.
En experiencias relevadas por el INTA, los establecimientos que incorporaron perros protectores lograron reducciones de hasta el 95% en las pérdidas por depredación.
Recomendaciones
La Defensoría del Pueblo instó a revisar las normativas vigentes, fortalecer la coordinación entre las áreas de ambiente y producción, y reorientar las políticas públicas hacia un enfoque preventivo basado en evidencia científica. También remarcó la necesidad de generar información pública, monitoreos poblacionales y asistencia técnica a los productores.
“El control letal sistemático no resuelve el conflicto productivo y pone en riesgo el equilibrio de los ecosistemas”, concluye el informe, que propone avanzar hacia modelos de convivencia entre producción y conservación, sin desatender la realidad económica de las zonas rurales.