2025-12-09

Adornos navideños: desde opciones económicas hasta un Papá Noel tamaño natural que supera el millón de pesos

La oferta en artículos destinados a la Navidad es variada.

El 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción de María, es un feriado inamovible dentro del calendario oficial argentino. Este año, la fecha, al caer lunes, propició un fin de semana largo. Así, en Bariloche se apreció un arribo considerable de turistas de “cercanías”, que se sumaron a extranjeros que, más allá de la festividad, coincidieron en arribar a la ciudad durante estas jornadas. Esa presencia de visitantes de otros países se detecta al caminar cualquier tramo de la calle Mitre, principal arteria del centro barilochense, ya que volvió a escucharse el idioma portugués como un eco permanente (obvia referencia a la llegada de brasileros), así como tonos de otros lugares, en especial, de españoles.

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En definitiva, ese variopinto de ciudadanías se produce en un marco particular, dada la costumbre de armar el arbolito de Navidad en esta fecha. De tal forma, si bien el feriado llevó a que varios comercios cerraran al mediodía, para recién reabrir alrededor de las 17, hubo otros que, al vender artículos navideños, optaron por permanecer con las puertas abiertas en pos de incrementar las ventas.

Y las propuestas vinculadas al señor del traje rojo bonachón —aquel que suele deslizarse por las chimeneas— abundan. Caminar por el centro de Bariloche permite encontrar todo tipo de opciones, desde pequeños adornos económicos que rondan los dos mil pesos a un Papá Noel tamaño natural, porque este año las alternativas comerciales vinculadas a las Fiestas son muchas.

Las Fiestas ya se viven en Bariloche.

Por ejemplo, se puede hallar desde un gorro navideño de felpa a quinientos noventa y nueve pesos hasta faroles de unos treinta centímetros con un Santa Claus dentro, que al accionarlo se mueve e ilumina sobre un fondo musical, en un valor cercano a los veintinueve mil pesos.

Las guirnaldas varían mucho de precio de acuerdo con sus características, aunque predominan las que rondan los dos mil pesos (también, claro, las hay de cuatro mil o más).

Arbolitos para todos los gustos.

Y en materia de arbolitos, las opciones se multiplican. Pueden encontrarse desde pequeños, de unos diez centímetros de altura, que sirven incluso como centro de mesa, de acrílico con luz, a cinco mil quinientos pesos (también apenas más altos, a nueve mil), hasta uno de grandes dimensiones, de felpa, con extensiones de luces incluidas, a cien mil pesos. En el medio, hay una gran variedad. Están lo de metal glitter de unos cuarenta centímetros (aquellos de estructura sólida y brillo) a dieciséis mil pesos, hasta los clásicos, de un metro y medio y la base metálica, a cincuenta mil. También, en un local de Mitre, entre Rolando y Villegas, se presenta uno innovador, hecho en hierro, de alrededor de un metro de altura, a sesenta y cinco mil.

Los locales brillan con los artículos navideños.

Ya en un rango de precios más elevado, existen productos que salen de lo común. Por ejemplo, en la esquina de Moreno y Rolando, una juguetería presenta una especie de farol de pie, de una altura que supera el metro y medio, donde, en lugar de la clásica lámpara, se ubica una casita rodeada de pinos, letreros relacionados con las Fiestas, y demás simbología navideña, todo enmarcado en un paisaje nevado, produciéndose, al accionarlo, un efecto que brinda la sensación de que, precisamente, estuviera nevando, además de encenderse las luces y escucharse sonidos que remiten a los festejos de fin de año. ¿El valor? Quinientos noventa mil pesos.

Velas, otra opción para esta Navidad.

Pero existe algo aún más costoso, en un local de la calle Mitre, junto a la Galería del Sol. Curiosamente, es un negocio dedicado a la venta de sweaters, pero, dado el momento del año, optó por incluir entre su oferta artículos navideños. Entre ellos, destacan dos figuras de Papá Noel. Una de tamaño medio. El otro Santa, directamente, parece de talla real, por decirlo de algún modo, porque, en realidad, nadie sabe a ciencia cierta cuál es el talle del verdadero, porque el hombre no es de dejar ver su fisonomía así nomás; sólo unos pocos elegidos tienen la suerte de cruzárselo. 

En definitiva, ese Papá Noel de dos metros, que canta, baila, tiene luces e incluso habla, cuesta un millón trescientos noventa mil pesos.

Caminata con sabor navideño.

De tal forma, es factible afirmar que las propuestas comerciales, a la hora de elegir objetos que acompañen el sentimiento navideño, son variadas, tanto por las características de cada producto como por los precios que involucran.

Por lo pronto, si alguien por algún motivo dejó el armado del arbolito para dentro de unos días, más allá de la tradición de hacerlo el 8 de diciembre, puede ir calculando cuánto tendrá que invertir en darle la bienvenida a Papá Noel, el Año Nuevo y los Reyes Magos.

Ordenando los productos para esta época del año.

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