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04/06/2026

Una peregrinación como signo de fe en tiempos donde “ser católico no está de moda”

La fiesta de Corpus Christi brindó un panorama especial durante la mañana barilochense.
La fiesta de Corpus Christi tuvo su peregrinación en Bariloche (fotos: Eugenia Neme).
La fiesta de Corpus Christi tuvo su peregrinación en Bariloche (fotos: Eugenia Neme).

La fe como estandarte… En momentos donde reina una especie de posmodernidad escéptica, aún permanece, como signo distintivo, esa sonrisa de los que creen. Prueba de ello ha sido la peregrinación de Corpus Christi que se realizó durante la mañana barilochense.

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La propuesta surgió desde el colegio Fasta Carlo Acutis, y la caminata, precisamente, se inició en la entidad educativa, en Avenida de los Pioneros 38.

Una caminata marcada por la fe.

Aroma a incienso, velas, la cruz, la representación del Cuerpo de Cristo, imágenes de la Virgen del Nahuel Huapi y San Carlo Acutis… Más de trescientas personas, en su mayoría niños (alumnos de la institución), bajo un halo común.

Durante el trayecto, a los costados, había personas que se persignaban, mientras que otras sacaban sus celulares para registrar el momento.

La mayor parte de los caminantes eran alumnos de Fasta, pero también acompañaron otras personas que se sumaron a la propuesta.

Al llegar al Hospital Privado Regional, en 20 de Febrero y Tiscornia, el sacerdote Francisco Lazzaro, capellán de Fasta Bariloche, se acercó a sus puertas para brindar una bendición a médicos, enfermeros y enfermos.

Luego hubo otra parada en la capilla de La Inmaculada Concepción, en Elflein y Beschtedt, donde aguardaba varias personas.

En la capilla de La Inmaculada Concepción.

Desde ahí, los caminantes siguieron hacia la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi, donde la imagen de la Virgen ingresó al templo recordando lo que sucedió exactamente veintidós años atrás, cuando una réplica de la original, que se encuentra en Achao, Chiloé, llegó a la ciudad. Y, en ese marco, se desarrolló una misa.

El padre Francisco Lazzaro y un momento de oración.

En cuanto a la importancia de la jornada, el padre Francisco Lazzaro explicó: “Corpus Christi significa Cuerpo de Cristo o, de modo completo, podemos hablar del ‘Cuerpo y Sangre de Cristo’, es decir, es el sacramento de la eucaristía. En la procesión caminamos detrás del Cristo vivo y resucitado que nos guía en nuestras vidas en el camino de la verdad, el bien y la belleza, para amar, servir y contemplar”.

El sacerdote se remitió a los inicios de la festividad: “Esta piedad popular comenzó cuando, en 1263, un sacerdote alemán, Pedro de Praga, sufría profundas dudas de fe acerca de la transustanciación, es decir, la presencia real de Cristo en la eucaristía. Él no estaba seguro de que la hostia se convertía realmente en el cuerpo de Cristo. Para sanar sus dudas, inició una larga peregrinación a pie hacia Roma con el fin de rezar ante la tumba de San Pedro. En su viaje de regreso, mientras celebraba misa en Bolsena, la hostia consagrada comenzó a sangrar profusamente en sus manos y el paño del corporal quedó marcado con gotas de sangre, las cuales aún hoy se pueden ver”.

Caminando en la fe.

Siguiendo con la historia, el religioso indicó: “Este acontecimiento motivó al papa Urbano IV a instituir de forma universal la festividad del Corpus Christi y le encaró a Santo Tomás de Aquino que componga los himnos de esta liturgia, dado que era quien mejor había comprendido y enseñado sobre este gran misterio de fe”. 

Y prosiguió: “Ante la alegría de que Jesús eucaristía se queda hasta el final del mundo para alimentar nuestra alma con su ‘pan de vida eterna’, hace ocho siglos comenzó a manifestarse este gozo en la fiesta del Corpus Christi, donde los fieles católicos seguimos los pasos de nuestro salvador”.

Con los colores papales y argentinos.

Además, precisó que la celebración se realiza “después del tiempo de la Pascua, es decir, el jueves o el domingo posterior a la fiesta de la Santísima Trinidad, del Dios uno en tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo”. 

“Este año tocó el jueves 4 de junio, y en este día, providencialmente, también conmemoramos la llegada de la imagen de Nuestra Señora de la Misión Nahuel Huapi a la iglesia Catedral, una copia exacta de La Loreto de Achao”, resaltó el sacerdote.

Los creyentes y la fe de saberse ante la presencia del cuerpo de Cristo.

En cuanto al significado de la procesión, sostuvo: “Representa la esperanza en el amor de Dios que está muy cerca nuestro, el Cristo vivo que camina en nuestras calles, que habita en nuestros corazones, que reina en nuestras vidas. Es el signo del amor de Dios y de nuestro amor a Dios, que nos hace reconocernos como verdaderos hermanos”.

“Significa también la valentía de los jóvenes de ser una Iglesia en salida. Por eso salimos a la calle con la valentía de mostrarnos como discípulos de Jesús. La realizamos para que los niños y jóvenes aprendan a ser libres de verdad y que no sean esclavos de los criterios egoístas del mundo, sino que tengan la libertad de ser serviciales para el bien de los demás, con el deseo de llegar al cielo, a la vida eterna”, añadió, recalcando: “Esta misma mirada es la que da vida a nuestro colegio Fasta Carlo Acutis todos los días, dado que buscamos brindar una formación integral donde acompañamos a cada alumno desde primer año hasta que egresan del secundario. Nuestro proyecto educativo no se queda solo en lo áulico, queremos que los alumnos sean los verdaderos protagonistas. Por eso, los impulsamos a salir a la sociedad a través de una propuesta académica en la que asuman un rol activo en su aprendizaje, en innovadores entornos que integran saberes y valores, armonizando la fe, la razón en la vida cotidiana, desde una educación en virtudes que los prepara para descubrir y realizar su proyecto de vida”.

Un momento de introspección en la capilla de La Inmaculada Concepción.

Cabe indicar que es el segundo año que Fasta organiza esta celebración en Bariloche. Al respecto, Lazzaro contó: “En 2025, con el equipo directivo y pastoral del colegio Fasta Carlo Acutis, vimos la necesidad de hacer la procesión del Corpus Christi con Jesús sacramentado. Entonces, tuvimos la locura de llevarla a cabo el jueves 19 de junio, sabiendo que podía haber bajas temperaturas por la época del año, pero, gracias a Dios, no hubo lluvia y el buen clima nos acompañó. La motivación para realizar aquella procesión fue que el papa Francisco había nombrado santo al entonces beato Carlo Acutis, el cual fue finalmente canonizado el 7 de septiembre de 2025. San Carlo Acutis fue un joven adolescente con un profundo amor a la eucaristía, por eso hizo una página web impresionante, sobre los milagros eucarísticos”.

De tal forma, destacó palabras del santo, que es patrono del colegio: “No yo, sino Dios. La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo y la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios. La conversión no es otra cosa que desviar la mirada desde abajo hacia lo alto. De qué sirve ganar mil batallas si no puedes vencer tus propias pasiones. Lo único que tenemos que pedirle a Dios en la oración, es el deseo de ser santos. Pide ayuda a tu ángel de la guarda. Sólo los que hagan la voluntad de Dios serán verdaderamente libres. Todos nacen como originales, pero mucho mueren fotocopias. He vivido mi vida sin perder un minuto en aquellas cosas que no agradan a Dios”.

Celebrando Corpus Christi.

Al evocar la vez bautismal en que Fasta organizó la procesión en la ciudad, el sacerdote rememoró: “La primera experiencia fue tremenda. La gente se detenía a saludar a Jesús que caminaba por las calles, los obreros en las construcciones se asomaban para elevar una plegaria, una abuela en una esquina oraba al Señor, los chicos de los colegios se asomaban por las ventanas para saludar, se bendecía al personal de salud y pacientes de los hospitales… No hubo indiferencia ni desprecio, todo fue alabanza y adoración piadosa a Dios”.

Cuando se le consultó por un mensaje que quisiera enviar a los fieles, teniendo en cuenta el contexto actual, Lazzaro respondió: “Que seamos santos para llegar al cielo, a la vida eterna con Dios y con nuestras personas queridas. Sigamos el ejemplo de Jesús en la eucaristía. Es el Dios hecho hombre que se entregó por amor. También nosotros podemos hacernos eucaristía al entregarnos con generosidad a los demás, al hacernos alimentos de perdón y de amor para nuestro prójimo, para el más cercano. Quisiera que podamos volver a nuestras raíces de fe de aquellos que fundaron nuestra patria y nuestra ciudad, es decir, la entrega generosa de dar la vida por amor a Dios y a los hermanos que viven en nuestras tierras criollas. Ánimo a nuestros niños, jóvenes y adultos, para terminar con tanto individualismo egocentrista y empezar a reconocernos como hermanos de Cristo, como hijos de Dios Padre, parte de una misma comunidad unida en el Espíritu Santo, sabiendo que nuestro destino no es lo pequeño y efímero de este mundo, sino que estamos creados para lo eterno, para la realización de nuestras vidas en la felicidad perfecta, la felicidad que sólo Dios puede dar”.  

A modo de conclusión, el sacerdote reflexionó: “Seguramente, esta procesión del Corpus Christi y la celebración de la santa misa, para muchos, sea una gran locura, y es cierto, porque estamos entrando en el invierno y ser católico no está de moda; pero es la locura de exponernos a recibir burlas, es la locura de la cruz, la locura del amor, la locura de la fe, la locura de querer llegar al cielo”.

Un sendero guiado por la fe.

CATEDRAL

Más allá de la misa que se realizó durante la mañana, dado que se cumplen veintidós años del arribo de la réplica de la figura original de la Virgen de Nuestra Señora del Nahuel Huapi a Bariloche, en la Catedral se celebrará una ceremonia religiosa a las 20, en acción de gracias por su presencia. Asimismo, se anunció que, previamente, a las 19, se llevará a cabo un “rosario iluminado”.

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