CLASIFICAR RESIDUOS EN DOMICILIO
Cómo seleccionar la basura: qué va en bolsas verdes o negras
La gestión integral de residuos sólidos debe considerarse una disciplina asociada a la generación, almacenamiento, recolección, transferencia y/o transporte y disposición final de los residuos sólidos para su correcto control y en armonía con principios económicos, de higiene y salud pública, de ingeniería y de las correspondientes consideraciones ambientales, con el objetivo de dar una respuesta adecuada a las expectativas públicas.
Además una vez montado el sistema en hogares la Municipalidad deberá disponer recolecciones de la basura en forma segmentada. Por ejemplo: lunes, miércoles y viernes bolsas verdes y martes, jueves y sábados bolsas negras.
La separación de residuos secos y húmedos se basa en distinguir qué materiales son reciclables (secos) y cuáles son principalmente orgánicos o no recuperables (húmedos). El método más común es usar dos contenedores diferentes en tu hogar: uno para cada tipo.
Según los ecologistas de sustentAR los residuos secos o inorgánicos (reciclables en bolsas negras) son aquellos materiales que pueden ser recuperados para su posterior reciclaje. Lo crucial es que estén limpios y secos para evitar la contaminación y facilitar su procesamiento.
Plásticos: Botellas, envases de productos de limpieza, tapas, sachets, envoltorios. Limpios y secos (idealmente enjuagados).
Papel y cartón: Cajas, sobres, diarios, revistas, folletos. Limpios, secos, sin restos de comida o grasa. Aplanar las cajas.
Metales: Latas de conservas, latas de bebidas, aerosoles (vacíos), Limpios y secos.
Vidrios: Botellas, frascos, (separados y manejados con cuidado). Vacíos y Limpios.
Otros: Telgopor (poliestireno), tetrabrink, textiles limpios, corchos. Limpios y secos.
Si un residuo seco (como una caja de pizza o un cartón) está mojado o muy contaminado con restos de comida, aceite o cemento, debe ir al contenedor de residuos húmedos, ya que no podrá ser reciclado.
Residuos Húmedos u Orgánicos (no reciclables/compostables en bolsas verdes). Son los desechos que, por lo general, se degradan rápidamente o que no pueden ser recuperados para reciclaje, y suelen enviarse al relleno sanitario (aunque muchos orgánicos pueden compostarse).
Desechos orgánicos: Restos de alimentos (cáscaras, frutas, verduras, yerba, café, saquitos de te, huevos. Compostables (si se lleva a cabo compostaje doméstico).
Higiene personal: Pañales, toallitas femeninas, toallitas húmedas, papel higiénico, algodón, hilo dental.
Otros: Cerámica o vajilla rota, cenizas, colillas de cigarrillo, envoltorios muy sucios.
Consejos para una separación efectiva: 1) Utilizar dos recipientes: Designar un tacho o bolsa para los secos y otro para los húmedos. Idealmente, usar bolsas de colores diferentes (muchos lugares usan verde para secos y negra para húmedos). 2) Limpia y Seca: Asegurarse que los envases, botellas y latas de los residuos secos estén vacíos, limpios y secos antes de colocarlos en su recipiente.
El objetivo principal es que los materiales secos recuperables lleguen a las plantas de clasificación o centros verdes sin estar contaminados por la materia orgánica, para que puedan reinsertarse en la economía circular.