CHARLIE O’BRIEN PRESENTA DOCUMENTAL Y MÚSICA
¿Sabía que hay canciones irlandesas que se compusieron en la pampa argentina?
La culpa la tuvo un artículo de la Revista Ñ que, por un lado, comentaba el álbum “Éxodo”, de Mariano Rodríguez; y por el otro, un lanzamiento de nombre desconcertante: “The trackless wild. Irish song of the Pampa”. ¿Cómo canción irlandesa de la Pampa? La probable desorientación podrá superarse entre viernes y sábado próximos (24 y 25 de octubre) porque Charlie O’Brien estará en Bariloche y por partida doble, ya que, a partir de aquella afortunada asociación periodística, los músicos se conocieron y entablaron una relación artística que precisamente, será la que propicie su llegada.
Las actividades del irlandés comenzarán con una proyección cinematográfica, ya que además de músico, se encargó de documentar audiovisualmente una serie de circunstancias poco conocidas, pero vamos por partes: “Conocí a Mariano Rodríguez y su hermoso y único modo de tocar la guitarra a través de un amigo en común en Buenos Aires. Así surgió la idea de tocar aquí en Bariloche. A fin de mes voy a participar también en un festival de música irlandesa en Lago Puelo”, le dijo O’Brien a El Cordillerano.
No es que el inminente visitante viaje desde Irlanda específicamente para afrontar estas fechas. En realidad migró hace tiempo y se instaló en Chaco porque en esas latitudes vivía la mujer que hoy es su compañera en la vida. Sin embargo, viajar pareciera indisoluble de su trayectoria artística: “mi música está arraigada en la tradición irlandesa, pero explora las historias de los irlandeses en América Latina, especialmente en la Argentina”, detalló.
De hecho, “la mayoría de las canciones que interpreto en esta gira fueron escritas en Capilla del Señor (provincia de Buenos Aires) en la década de 1870 por inmigrantes irlandeses”. Se trata de una localidad que apenas si está a 80 kilómetros de CABA, en cercanías de lugares cuya urbanización fue in crescendo en las últimas décadas, aunque todavía resguardan como pueden ciertas herencias rurales.
Cuenta con otros fundamentos, pero el filme que logró plasmar O’Brien ancla en ese cruce poco conocido: tradición folk irlandesa y Pampa Húmeda. “La película The trackless wild busca despertar un interés universal”, compartió el músico y realizador. “Además de centrarse en la canción y la poesía, refleja la añoranza de los inmigrantes del siglo XIX, que en realidad es una experiencia humana universal. Eso es lo que intento transmitir, tanto a través del filme como de la música”.
Participación barilochense
Adelantó nuestro interlocutor que “la película incluye además la participación de la cantante barilochense Carina Carriqueo y del bandoneonista Manuel Momobertoni, así como del destacado charanguista Patricio Sullivan”, destacó. “Ninguno de ellos toca música irlandesa, sino música bien de tierra argentina”. En consecuencia, “de algún modo, la película es un intento de reconciliar las distintas corrientes de la historia argentina, una especie de oración, hecha de imágenes y canciones, que refleja las esperanzas de aquellos primeros inmigrantes”, ilustró O’Brien.
La faceta del registro audiovisual. Foto: Ronnie Keegan.
Es una de las pocas colectividades de origen europeo que no está significativamente presente en Bariloche y la región. En ocasiones, previo paso por Chile, aquí llegaron alemanes, suizos y después, españoles, italianos y daneses, entre otros. Hasta galeses vinieron, aunque se asentaron más al sur. “No sé mucho sobre inmigración irlandesa en la Patagonia, pero seguramente hubo al menos algunos, ya que me estoy quedando a la vuelta de la esquina donde la avenida Almirante O’Connor se cruza con la calle O’Connor. ¡Algo que ni siquiera he visto en Irlanda! O’Connor es un apellido re contra irlandés”, subrayó O’Brien.
En realidad, el alto mando de la Armada no llegó a residir en Bariloche y más bien, la calle homenajea su desempeño durante los últimos tramos de la así llamada Campaña al Desierto, cuando el mando de una pequeña embarcación remontó el recorrido final del río Limay y pudo ingresar al lago Nahuel Huapi, al que después circunnavegó con su tripulación. Ese periplo se hizo a bordo de la primera “Modesta Victoria”. En tanto, no es tan fácil determinar quién fue John O’Connor. Desde ya, no el personaje mítico de “Terminator” ni el obispo estadounidense del mismo nombre. Además, su nombre íntegro sería Doctor John O’Connor, pero basta de digresión.
“En el fondo, todo lo que hago, sea una canción o una película, tiene que ver con eso: con buscar un punto de encuentro entre culturas, entre épocas, entre personas”, subrayó O’Brien. En aquella ocasión de la Revista Ñ, nuestro colega Jorge Luis Fernández aventuró que el de aquel es “el único disco de música celta de raíces argentinas”. El lanzamiento es del año pasado y está disponible en plataformas digitales.
“Ojalá que el concierto también pueda abrir una pequeña ventana hacia el rincón de Irlanda de donde vengo”, anheló el músico. “Queda en el suroeste, Killarney, y algunos lo llaman el Bariloche de Irlanda porque está rodeado de lagos y montañas, aunque ninguna tan alta como las de aquí”, precisó.
La gira de O’Brien por la zona cuenta con el apoyo de Culture Ireland, área estatal que precisamente, apoya el quehacer cultural de su gente. El documental se podrá ver en la Usina Cultural del Cívico el viernes desde las 20:30 y al día siguiente desde las 18:30 en la sala de lectura de la misma institución, es decir, la Biblioteca Sarmiento, será la música, con Mariano Rodríguez como anfitrión. Allí sonarán las “irish songs of the Pampa”.