AVISA EXPERTA BARILOCHENSE QUE INVESTIGA EN GRAN BRETAÑA
El trabajo en plataformas precariza “ocupaciones ya existentes”
“Lejos de consolidar una economía colaborativa con nuevos empleos como se prometió en sus comienzos”, el trabajo en plataformas “ha reconfigurado y muchas veces precarizado ocupaciones ya existentes”, advirtió Luciana Zorzoli, la especialista barilochense en el mundo del trabajo que reside en Gran Bretaña. La novedad “ha transformado los mercados laborales y tensionado tanto los marcos regulatorios como los sistemas tradicionales de relaciones laborales”, subrayó.
El próximo 9 de noviembre, a instancias del Poder Ejecutivo de la Municipalidad, la ciudadanía de Bariloche deberá concurrir a las urnas para responder una serie de preguntas a título de referéndum, entre ellas, si está de acuerdo con aprobar Uber y otras plataformas de transporte. La ocasión parece propicia para renovar la consulta con Luciana, quien viene de participar de una conferencia en Ginebra (Suiza) sobre la temática.
Sucede que la nueva modalidad “está en todas partes y se ha expandido mucho más allá del delivery y el transporte de pasajeros”, describió. “Hoy abarca sectores como el cuidado, la educación, los servicios profesionales y el trabajo creativo”. El fenómeno se caracteriza por una “reorganización de los procesos productivos y la fragmentación del trabajo en tareas”, además de significar “un cambio profundo en las prácticas de gestión” porque “el uso de mecanismos de control y supervisión algorítmica intensifican la vigilancia sobre las y los trabajadores, limitan su autonomía y restringen su acceso a derechos fundamentales y protecciones laborales básicas”.
En la actualidad, nuestra interlocutora se desempeña en la Essex Business School de Reino Unido. Parte de los conceptos que compartió con El Cordillerano los publicó recientemente en un artículo de autoría conjunta con Nicolás Marrero en un medio uruguayo. Después de que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) celebrara su 113° en la histórica ciudad helvética, Luciana participó del cónclave académico que siguió a los debates entre delegaciones gubernamentales, empresariales y sindicales.
Luciana Zorzoli en el cónclave ginebrino (la segunda desde la derecha). Foto gentileza.
Si bien se instalaron en Bariloche hace relativamente poco, no son nuevos. “Desde su primera expansión, de la mano de compañías como Uber y PedidosYa, los debates y los reclamos por su regulación han sido constantes”, corroboró la historiadora. “Estos fueron impulsados tanto por la acción colectiva de trabajadores como por la creciente preocupación ante la difusión de las prácticas de gestión algorítmica más allá de las apps y el ámbito digital”.
Decisiones disciplinarias
Es que a escala global “cada vez con mayor frecuencia, sectores laborales tradicionales –como la logística en grandes centros de distribución, en la producción o en el trabajo en centros de atención– incorporan sus herramientas. Por ejemplo, el uso de sistemas automatizados que monitorean en tiempo real la «productividad» y el «rendimiento» de las y los empleados, asignan turnos y tareas, evalúan su desempeño y pueden incluso tomar decisiones disciplinarias, replicando las lógicas de control y vigilancia propias de las plataformas digitales”, informó la investigadora.
Entre otros objetivos, el reciente cónclave de la OIT se había asignado la misión de avanzar hacia una legislación global que abordara la insospechada problemática y en efecto, se dieron los primeros pasos. “Se resolvió iniciar el proceso para la adopción de una convención internacional sobre el trabajo en plataformas digitales. Ya se comenzó a discutir el contenido del futuro instrumento, que volverá a debatirse en la Conferencia de 2026”, anunció Luciana.
“Entre las definiciones preliminares adoptadas se incluye, por ejemplo, el reconocimiento del derecho de trabajadores y sindicatos a acceder a información sobre la gestión algorítmica. Se trata del primer compromiso tripartito a nivel global para establecer estándares comunes que garanticen derechos laborales en este sector”, puntualizó. Desafortunadamente, “la Argentina votó en contra de la creación de una norma vinculante, alineándose con Estados Unidos y un puñado de países que se opusieron a que la OIT avance con una convención”, destacó la especialista.
Aunque pareciera un mero trámite, es de importancia la pregunta que impulsa la Municipalidad en su referéndum, sobre todo porque en “la Argentina no hay una normativa nacional específica vigente, pero hubo intentos y respuestas diversas. Durante el gobierno anterior se impulsó un proyecto de estatuto laboral para repartidores de plataformas, que no logró llegar al Congreso”, historió.
“Al mismo tiempo, algunas provincias —como Buenos Aires y La Pampa— aplicaron las leyes laborales existentes mediante inspecciones y sanciones que fueron ratificadas por los tribunales del trabajo y están pendientes en la Corte Suprema de la provincia, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires optó por regular las plataformas desde el transporte, desvinculándolas de sus obligaciones como empleadores y del derecho laboral”, cuestionó.
Fragmentación
La disparidad de criterios “generó un escenario fragmentado y conflictivo, que es el que rige hoy. Con el gobierno de Javier Milei, no hay indicios de avanzar en regulación laboral para el sector. Por el contrario, predomina una lógica que el gobierno propagandiza como de desregulación, pero hay que ser cuidadosos: lo que muchas veces se anuncia como desregulación en realidad es una forma de re-regulación”, avisó Luciana.
En estos casos “el Estado no desaparece, sino que reconfigura su rol, trasladando la regulación a otros ámbitos —como el transporte o los impuestos— y delegando funciones sin garantizar derechos adquiridos, como los laborales. En este proceso, se reordenan responsabilidades, se fragmentan las competencias y se consolidan nuevos mecanismos de control y legitimación funcionales al modelo de negocios de las plataformas”, resaltó la barilochense que vive en Londres. Elementos para el análisis y decidir qué responder al momento de votar.