EL FESTIVAL COLOMBIANO SE CONCRETÓ EN JUNIO
Un músico de Bariloche tocó en Rock al Parque
De la Argentina participaron A.N.I.M.A.L., Silvestre y la Naranja, El Mató a un Policía Motorizado y Los Cafres, pero el músico de Bariloche que dio el presente en la reciente edición de Rock al Parque integró las filas de Animales Exóticos Desamparados, una banda de Concepción (Chile) que, a juzgar por los comentarios, la rompió. Además, en el mega festival colombiano sonaron agrupaciones de México, España, Austria, Brasil y otros orígenes de fuste. Matías Barrientos todavía debe estar pellizcándose.
Después de avivar el fuego del under barilochense a través el sello Somos Mapaches o de bandas como Ice Cream U y más lejos en el tiempo En*, el guitarrista y también bajista decidió cambiar de aires. “Me fui de Bariloche cuando terminó la pandemia, fue una urgencia artística que sentía, ya que desde el mismo municipio siempre están poniendo trabas para el desarrollo musical”, cuestionó. “Eso hace imposible profesionalizar los proyectos musicales”.
Esas dificultades “terminaron estresándome y no lograba sentirme libre haciendo lo que me gusta”. Así las cosas, “me vine a Concepción. Ya había estado algunas veces para tocar, tenía algunos amigos en bandas de acá con quienes alguna vez compartimos conciertos y sentía que esta ciudad me brindaba los elementos que estaba buscando. Muchas escenas musicales y un entorno con mucha naturaleza”, valoró Matías.
Desde ya, “al comienzo me sentía un poco raro y en un lugar hostil, pero de a poco fui entrando en la escena y haciendo amigos musicales. Como vengo dedicándome a la lutería hace un tiempo, fue un buen contexto para ir conociendo a los músicos y también nutriéndome de lo que la escena penquista tiene para ofrecer”. Penco fue la antigua denominación colonial para el primer poblado español en el área y suele utilizarse el adjetivo que esgrimió el barilochense como gentilicio para la gente de Concepción.
“Ya estoy hace 2 años y medio. Hace algunos meses empecé a tocar en una banda que ya conocía porque la llevé a tocar a algunas ciudades de la Argentina y de la cual me considero fan”, es decir, Animales Exóticos Desamparados. Su incorporación “fue muy orgánica, rápida y me siento muy cómodo”, compartió Matías. “A veces, también estoy trabajando como stage (mánager) o rodie para algunas bandas locales o bandas que vienen de la Argentina”, completó.
Con el corazón en el sur y la música en Penco.
La formación que integra actualmente Barrientos reúne “muchos elementos post hardcore, postpunk y postrock. Es una banda que lleva 17 años y está en pleno desarrollo de crecimiento. Por suerte, viene viajando mucho. Tienen varias giras por Chile, giraron por Europa, también por Brasil, Uruguay y la Argentina y la idea es seguir expandiendo la música. Jugamos mucho con visuales en los shows en vivo y cuando se puede se suman elementos de poesía y danza”. En esos elementos reparó con creces la multitud que presenció su segmento en el festival de Bogotá.
Sueño y realidad
Como Animales Exóticos Desamparados está en el centro de la escena, “a partir de tocar en varios festivales dentro de Chile, un día nos llegó la invitación para tocar en Rock al Parque, festival gratuito que es el más grande de Latinoamérica. Muchas bandas de mi agrado han participado ahí. Yo no lo dudé ni un instante, conozco el festival desde niño y como músico siempre fue un sueño tocar ahí”. Y se concretó nomás.
Según Matías, el acontecimiento colombiano “es un hito importante para cualquier músico latinoamericano, ya que también es una plataforma de lanzamiento y un trampolín hacia varios festivales a nivel mundial, porque muchos productores van a hacer curaduría”, compartió. “La verdad, a nivel de producción era demasiado grande y muy bien organizado”, destacó. “El trato y calidad humana con nosotros desde que ingresamos a Colombia fue muy profesional, atentos a nuestras necesidades como músicos, pero también como personas”.
El sueño del pibe se concretó en todas sus dimensiones. “Todos los artistas internacionales estábamos en el mismo hotel y era hermoso cruzarte con colegas todo el tiempo: charlar, compartir, intercambiar información, conocer a los protagonistas de muchos proyectos que uno admira y estar de igual a igual”, resaltó. “Me sentía donde siempre soñé estar, lógicamente recordando a mis proyectos de Bariloche, el lago, mis amigos y mi familia”.
La experiencia bogotana tuvo ribetes muy gratificantes para el músico de estos pagos. “Repasé en mi mente todo lo que había hecho por la música en Bariloche desde hace 30 años, que fue lo que me llevó a estar tocando en ese escenario tan trascendente para mi carrera”, resaltó. Evidentemente, la migración tiene un saldo acreedor: “lo que más gané fue la experiencia de crecer y conocer cosas de la industria de la música que en Bariloche, me iban a ser imposibles”, balanceó.
Del otro lado de la cordillera “tuve la suerte de trabajar con la banda El Mató a un Policía Motorizado en el Lollapalooza – Chile y también en un festival muy importante que se realiza en Concepción: REC. Lógicamente, los artistas que voy conociendo día a día, otros sonidos y otras maneras de trabajar, al final terminan siendo un alimento para el alma. Acá la escena es grande y vienen muchas bandas de diferentes lugares a tocar a Concepción, lo que hace que uno se abra un poco más”.
Idiosincrasia barilochense
Tanto disfrute no alcanza a excluir cierta nostalgia. “De Bariloche extraño mi casa, porque Bariloche es mi casa. Extraño a mi familia y mis amigos de toda la vida, me gusta mucho la idiosincrasia del barilochense, extraño salir y encontrarme con ellos. Por redes sociales uno ve lo que hacen, pero me gustaría estar ahí compartiendo o viviendo esos acontecimientos. Pero la música, como cualquier actividad artística, exige muchos sacrificios y me tocó hacerlo, aunque por otro lado siento que siempre me acompañan. Recibo mensajes de buena onda de la comunidad musical de Bariloche, eso me hace no dudar y seguir apostando a la música”.
A pesar de que Animales Exóticos Desamparados está más cerca de las grandes ligas que de circuitos reducidos, hay chances de ver a la banda por estas latitudes en los próximos meses. “Ya se presentó dos veces en Bariloche, pero yo no tocaba con ellos todavía. Entre los planes está ir el próximo verano, yo me veo en la necesidad de compartir este proyecto con los de mis amigos, así que es bastante probable que pronto estemos por allí”, estimó Matías. Que los sueños vuelvan a cumplirse.