UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA HISTORIA DEL TURISMO
Hace 75 años se inauguraba el cable carril en cerro Catedral
El 9 de julio de 1950 resultó especialísimo para Bariloche, pero no sólo por la celebración del Día de la Independencia. Durante esa jornada se puso en marcha el cable carril en el cerro Catedral, acontecimiento que marcó un antes y un después en la historia del esquí, además de significar un punto de inflexión en el desarrollo turístico de la montaña. Es que, si antes se demoraban hasta dos horas para alcanzar las alturas, la incorporación del medio convirtió el ascenso en un trámite de apenas 10 minutos.
Empezó a pensarse en su construcción cuando Hans Nöbl eligió el lugar “para emplazar un centro de esquí. El proyecto fue impulsado por la Administración de Parques Nacionales con recursos del Estado nacional. El camino de acceso a Catedral se inició en abril de 1937 y se terminó en diciembre del mismo año. Partía de Puerto Moreno y ascendía por el arroyo La Cascada”, es decir, el que hoy conocemos como Camino Viejo.
El proceso fue trabajoso, según la reconstrucción que hizo Toncek Arko para una de sus publicaciones, al cumplirse los 80 años del conjunto del complejo. “Durante el verano de 1939 se formalizó el convenio con la firma italiana Ceretti & Tanfani para que venda e instale el cable carril. Tenía sede en Milán y se especializaba en medios de elevación por cable”. En forma paralela, “la empresa argentina Christiani & Nielsen fue contratada para construir las terminales inferior y superior”, además del refugio Lynch.
La construcción del refugio Lynch. Gentileza: Toncek Arko.
Para poner en marcha los trabajos “se emplazó un montacargas -con las recordadas torres negras- desde la base hasta la cota 1800. El montacargas tenía un carrito pequeño, con capacidad para unos 500 kilos de materiales o, eventualmente, 4 operarios. El ascenso demandaba alrededor de media hora”, afirma el relato de nuestro colega, especializado en historia de los deportes invernales.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial no impactó directamente en los ritmos. Roberto “el Negro” Asenjo, “reconocido patrullero e instructor de esquí de Catedral, recordaba que en 1939 comenzó a trabajar en la empresa Christiani & Nielsen. Tenía 15 años. Fue cadete, con tareas varias y el encargado de subir a caballo las meriendas y los almuerzos para los ingenieros y obreros”.
A instancias de Arko, Asenjo también “recordó que en 1940 Parques subió un tractor hasta la estación superior del montacargas, para trasladar los materiales al refugio Lynch. Este tractor permaneció muchos años en lo alto del centro invernal y abastecía el refugio con mercadería y leña. En 1942 se terminaron las construcciones del refugio Lynch y el hotel Catedral, que fueron entregados en concesión por Parques Nacionales. En los años 40, el esquí comenzó a desarrollarse lentamente en Catedral”.
Torpedo inoportuno
Pero en Europa seguía la conflagración y “un torpedo hundió el barco que había zarpado de Italia con el motor y parte del equipamiento para el cable carril”. Entonces, “la carga se perdió y la obra se paró. Hubo funcionarios de Parques que promovieron la rescisión del contrato con la firma italiana. No obstante, predominó la clara visión del teniente coronel Napoleón Irusta, administrador general de Parques Nacionales, quien comprendió que se trataba de una cuestión de hecho, más que legal, y que convenía resolver el problema con espíritu de equidad y teniendo como objetivo final la concreción de la obra”.
La cuestión se resolvió en altísimas esferas. “Las decisiones de Irusta fueron respaldadas por el presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, quien avaló los mayores costos y también la espera para que la obra llegue a buen final. El contrato no se rescindió, se autorizaron aumentos razonables en los precios originales y culminado el conflicto bélico la firma italiana fabricó los materiales hundidos. En 1947 llegaron los materiales del cable carril a Buenos Aires”.
Traslado de componentes desde la estación hasta Villa Catedral. Gentileza: Toncek Arko.
El viaje de los componentes continuó por ferrocarril. “Lo más pesado fue la bobina del cable portante, que pesó 40 toneladas. Las del cable tractor y freno fueron más chicas. Desde la estación de tren se trasladaron a Villa Catedral de a una, cargadas en un carretón especial, tirado por varios tractores y camiones”, ventila el relato de Arko. En primera instancia “se construyeron las estaciones superior e inferior y se armaron las torres. Luego se tensaron los cables, en una maniobra muy compleja, ya que no existían los actuales malacates. Utilizaron poleas, tiradas por bueyes y tractores”.
La descripción precisa que “el cable carril tiene contrapesos de hormigón, que fijan el cable portante y lo mantienen estirado. El sistema fue diseñado para que cada 15 años sea aflojado y corrido unos 12 metros, para evitar que haya un desgaste en la zona de torres. Esto permite que hoy, después de más de 70 años, el cable portante esté en buen estado. Durante el verano de 2025 se hizo un nuevo corrimiento. Pero se constató que es el último posible. Por lo tanto, dentro de 15 años habría que cambiar el viejo cable portante, que cumpliría 90 años de uso”, avisa el racconto del guía de montaña.
Mejora del nivel
La puesta en marcha de la infraestructura 75 años atrás incidió notablemente en el rendimiento competitivo de los esquiadores. Dinko Bertoncelj fue un “reconocido instructor de esquí y poblador de Villa Catedral”, quien destacó la importancia del suceso. “El hecho de poder subir en 10 minutos lo que antes demandaba 1 o 2 horas de intensa marcha fue fantástico. Esto permitió que en un día se puedan hacer varias bajadas y mejoró mucho el nivel de esquí de los lugareños y turistas”, señaló.
Bertoncelj en Punta Nevada (1955). Gentileza: Toncek Arko.
Según Arko, “Dinko trabajó inicialmente operando la caldera del hotel Catedral” y en su oportunidad, no recordó “que haya habido un acto oficial de puesta en marcha del cable carril”. Sin embargo, “la información fue reflejada en el diario La Nación”. El matutino de Buenos Aires consignó que “el 9 julio fue habilitado el cablecarril (sic) instalado en el cerro Catedral por la Administración General de Parques Nacionales y Turismo”.
“Con esa obra, en la que se han invertido 4.481.981 pesos, la estación de deportes de invierno del Parque Nacional Nahuel Huapi pasa a figurar entre las mejor dotadas para la práctica de esquí en el mundo”, completó el medio capitalino. En la actualidad, el cable carril sólo recibe peatones porque los esquiadores prefieren “las modernas aerosillas”, pero hasta la incorporación paulatina de los nuevos medios fue decisivo, a tal punto que marcó un antes y un después en la historia de la montaña.